


La desesperada medida de un alcalde italiano para salvar de la desaparición a un pueblo milenario
Montieri se muere. La suya es una larga enfermedad que comenzó en 1901 con una lenta pero progresiva pérdida de habitantes. De los casi 6.000 residentes que había entonces, hoy apenas vive allí una quinta parte. Al pueblo le quedan menos de 1.200 almas, y el número se reduce cada vez más.





