La invasión de Ucrania, el aumento de los costes de construcción y la subida de los precios de los suministros energéticos han comenzado a afectar de manera seria al sector promotor español. Alguna compañía ha dejado de comercializar suelo en propiedad ante la incertidumbre generada a nivel macro, según ha podido saber idealista/news. "Esta crisis energética ha encarecido el precio de los materiales, llegando a provocar problemas de desabastecimiento, retrasos e incluso abandonos de obras", apuntalan esta información desde la CNC, la patronal de la construcción.