A la hora de comprar una casa, se suelen tener en cuenta la superficie, que tenga luz natural o la cercanía de servicios, mientras que la orientación suele pasar más desapercibido, a pesar de que es un factor clave tanto en el consumo energético como en el confort. El arquitecto Javier de Andrés afirma que no existe una única orientación perfecta, ya que el clima es muy diferente en Galicia que en Madrid o la costa mediterránea, pero sí hay algunas consideraciones generales. Por ejemplo, en los dormitorios lo más recomendable es la orientación este y noreste, mientras que en salones y zonas de estar lo mejor es el sur, el este o el suroeste. También hay que tener en cuenta si hay vegetación en la zona u otros edificios que reduzcan la exposición a la luz solar.