España se enfrenta a una escasez generalizada de vivienda, tanto en venta como en alquiler, que constituye uno de los principales desafíos estructurales no solo para la generación presente, sino también para las futuras. El incremento acelerado de la demanda, unido a una tramitación administrativa compleja y a la limitada disponibilidad de nuevo suelo en los principales núcleos urbanos, obliga a los promotores replantear cómo incrementar la oferta residencial sin generar desequilibrios adicionales en el corto y medio plazo, tal y como explica el presidente de la Junta de Compensación de Ermita del Santo, Francisco Sacchini.