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Las piscinas comunitarias no cumplen los requisitos para abrir, según los administradores de fincas

Un aforo máximo del 30% o una distancia de más de 2 m son algunas de las obligaciones normativas

Autor: Redacción

Las 12.000 piscinas existentes en comunidades de propietarios y urbanizaciones en Madrid no disponen de los recursos para cumplir con todas las obligaciones impuestas por el Ministerio de Sanidad para su reapertura para la fase 2, según el Colegio de Administradores de Fincas de Madrid. Entre las obligaciones se encuentran contar con un aforo máximo del 30% o disponer de cita previa.

Según la Orden SND/414/2020, en la que se establecen las condiciones para la reapertura de las piscinas para la fase 2, las piscinas de Madrid no cumplen con las obligaciones que deben cumplir para su reapertura para la fase 2, según CAFMadrid. Los requisitos que se establecen para las 12.000 piscinas existentes en comunidades de propietarios y urbanizaciones madrileñas son los siguientes:

- El aforo máximo permitido será el 30%: la mayoría de las comunidades de propietarios no disponen de ningún sistema de control del aforo. No hay personal responsable a cargo de la instalación que pueda controlar o limitar el acceso de los propietarios y, en los casos que disponen de socorrista, su competencia se limita al control del vaso de la piscina.

“En la Comunidad de Madrid es obligatorio contratar socorrista en las urbanizaciones que sobrepasen las 30 viviendas, pero su función se limita, por convenio, a la vigilancia del vaso de la piscina, y no al control del aforo”, advierte Isabel Bajo, presidenta de CAFMadrid.

El aforo del vaso, además, vendrá determinado por su superficie, de tal manera que en los momentos de máxima concurrencia de bañistas se disponga, al menos, de 2 metros cuadrados de lámina por cada uno. “En una instalación de 100 metros cuadrados, el aforo sería de 50 bañistas, que a un 30% quedaría reducido a 15 personas”, señalan desde el CAFMadrid.

- Para acudir a la piscina se debe obtener cita previa y se organizarán horarios por turnos, fuera de los cuales no se podrá permanecer en la instalación. No es posible gestionar citas previas sin personal o, al menos un teléfono y la inmensa mayoría de las comunidades de propietarios carecen de ambos recursos. La competencia para regular es de la Junta General de Propietarios: al margen de la enorme controversia que supondría tratar de alcanzar un acuerdo para el establecimiento de turnos hay que recordar que todavía no están autorizadas las reuniones de las comunidades de propietarios, prevista según la Orden en la fase 2, lo que impide esta regulación.

- En las zonas de estancia de los usuarios, se debe establecer una distribución espacial para garantizar la distancia de seguridad de al menos dos metros entre los usuarios mediante señales en el suelo limitando los espacios. Si se marcan áreas de uso reservado para cada persona y, además, hay que reservar zona para el acceso y de paso (tanto a dichos espacios como al vaso de la piscina o a los vestuarios), el espacio disponible se reduce de tal forma que el aforo real puede ser muy inferior al obligatorio, lo que disparará los costes del servicio en proporción al número de usuarios. Tampoco se dispone de recursos para ejercer el control para que los usuarios respetan sus respectivas zonas de estancia.

Contratar a un controlador puede suponer entre 6.500 y 8.000 euros durante tres meses, calculan desde el CAFMadrid.

“Las condiciones impuestas para la apertura de las piscinas recreativas en la fase 2 están muy alejadas de la realidad de las comunidades de propietarios, lo que dará lugar, sin una normativa más precisa, a conflictos vecinales”, dicen desde el Colegio Profesional de Administradores de Fincas de Madrid (CAFMadrid).

Para facilitar la adopción de acuerdos el CAFMadrid manifiesta que el CGCAFE ha vuelto a proponer al Gobierno que se regule la posibilidad de celebrar juntas virtuales, facilitando la flexibilización de los requisitos para la toma de decisiones y el aumento de plazos para la celebración de las reuniones y se confirmen a los propietarios que actualmente ocupan cargos, con lo que se resolverían muchos de los problemas actuales tanto para la apertura de piscinas como para el resto de los problemas planteados en las distintas fases de la desescalada.