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Los 10 mejores videojuegos de simulación inmobiliaria y… qué hemos aprendido con ellos

Autor: @RobertoArnaz

Los videojuegos son la única manera de probar fortuna en el sector inmobiliario sin arriesgar tu propio dinero. Eso no quiere decir que convertirse en inversor, promotor o constructor virtual sea sencillo. En los últimos 30 años el ocio electrónico ha tratado de retratar de la manera más fiel posible la montaña rusa que representa el sector.

Desde idealista/news hemos seleccionado (y jugado) a los 10 más representativos para contarte la moraleja que nos enseñan estos títulos:  

1.- Baron: the real estate simulation (1987)

El juego: es el primero de la historia dedicado al sector inmobiliario, y probablemente también el más realista. Nació en 1987 al calor de aquella legendaria frase de “la codicia es buena”, pronunciada por el odiosamente magnético Gordon Gekko, personaje interpretado por Michael Douglas en la película ‘Wall Street’ de Oliver Stone.

Su mecánica es simple y sus gráficos bastante rudimentarios, como se puede esperar de un juego que va camino de cumplir los 30 años. Básicamente, se trata de meternos en la piel de un inversor inmobiliario con 245.000 dólares en el bolsillo para comprar y vender propiedades con la única misión de ganar más y más dinero.

Qué nos enseña: la crudeza del mercado inmobiliario y las difíciles decisiones a las que se enfrentan los inversores, a sólo un click de cerrar una operación exitosa o de arruinarse con una apuesta fallida. Además, y a pesar de las notables diferencias de precios –tiene 26 años–, nos permite hacernos una idea de los altísimos costes que pueden alcanzar estas operaciones.

2.- Sim City (1989 - 2013)

El juego: es el clásico de los clásicos entre los simuladores de construcción y gestión urbana. El concepto es sencillo, pero a la vez complejo: debemos construir la mejor ciudad posible a partir de un mapa en blanco teniendo en cuenta todas las variables energéticas, urbanísticas y económicas, desde los servicios más elementales, como la creación de vivienda o la carga impositiva, a otros menos cruciales como el ocio.

Qué nos enseña: a no querer ser político. Hagas lo que hagas, es imposible tener contento a todo el mundo. Si ofreces unos buenos servicios a tus ciudadanos, y les subes los impuestos para pagarlo, se cabrean. Y si aplicas una política de ahorro público y no inviertes en transporte, seguridad o sanidad, se cabrean aún más. Es una enorme lección de humildad.

3.- SimTower (1994)

El juego: te pone en la piel de un promotor que debe desarrollar una torre hasta transformarla en un rascacielos de 100 pisos y con la clasificación de 5 estrellas. Debes construir viviendas, oficinas, restaurantes, teatros, cines, hoteles y varios servicios más, como aparcamientos subterráneos.

Qué nos enseña: gestionar un rascacielos es una locura. Obras, gastos y gente por todas partes. No apto para gente fácilmente estresable.

4.- Capitalism II (2001)

El juego: crea y gestiona tu imperio empresarial. Conviértete en el amo y señor de un sector o diversifica tus inversiones entre propiedades inmobiliarias, producción industrial o incluso el negocio de importaciones y exportaciones. Es increíblemente realista, tanto que algunos profesores universitarios estadounidenses lo han utilizado para apoyar sus clases.

Qué nos enseña: a la larga resulta casi imposible vivir única y exclusivamente de las inversiones inmobiliarias. Es como la vida misma: especular con propiedades funciona mientras la economía va bien, en el momento que llega la crisis y el pánico… te será imposible recuperarte.

5.- Metropolismanía (2001)

El juego: nos ofrecen el complicadísimo trabajo de crear y mantener… ¡una ciudad entera! Con lo que eso supone: debemos atraer a nuevos residentes, dar respuesta a sus necesidades y conseguir que nos apoyen para que nuestro jefe no nos eche del cargo.

Qué nos enseña: cómo funciona el tráfico de influencias en la gestión de una pequeña localidad. Cada personaje tiene sus propios intereses y debemos elegir a quién complacemos y tenemos en nuestro círculo de amigos.

6.- Donald Trump's real estate tycoon (2005)

El juego: básicamente, se trata de meterse en la piel del más famosos y más excéntrico magnate inmobiliario de EEUU y hacer lo que él hace… ¡ganar dinero! Donald Trump es seguramente el único inversor en tener un videojuego dedicado a su persona. Se trata de competir contra el empresario en cinco mercados inmobiliarios (Los Ángeles, Nueva York, Atlantic City, Londres y París). El fin último es arruinar a Trump… y pocos lo han conseguido.

Qué nos enseña: que los grandes magnates hacen trampas hasta en los juegos y que para triunfar en los negocios inmobiliarios hay que estar prácticamente dispuesto a todo. ¿Alguien lo dudaba?

7.- Monopoly (1985-2008)

El juego: ¡quién no conoce la mecánica del Monopoly! El juego de mesa por excelencia tardó 82 años en tener su versión digital. Como el nombre sugiere, el objetivo del juego es hacer un monopolio de oferta, poseyendo todas las propiedades inmuebles que aparecen en el juego.

Los jugadores mueven sus respectivas fichas por turnos en sentido horario alrededor de un tablero, basándose en la puntuación de los dados, y caen en propiedades que pueden comprar a la banca. Si las propiedades ya tienen dueños, te cobrarán un pellizco por pasar por su 'establecimeinto'.

Qué nos enseña: si te pasas de listo, vas a la cárcel. Además, es la prueba palpable de que invertir en la propiedad más cara no siempre es lo más acertado ni rentable. Es mejor invertir en lugares más económicos y desarrollarlos antes de que la competencia pueda reaccionar.

8.- Build-a-lot (2007)

El juego: hazte millonario construyendo y vendiendo propiedades. Necesitarás comprar un solar, planos, suficiente material y mano de obra. Debes administrar bien tu dinero para salir adelante.

Qué nos enseña: lo duro que es construir una casa desde los cimientos y los quebraderos de cabeza que viven los promotores inmobiliarios. Este juego no deja ni uno solo de los aspectos involucrados en la edificación al azar. Sin dinero no hay materiales y, sin materiales, los trabajadores no mueven un solo dedo…

9.-  Property Mogul (2012)

El juego: creado por la inmobiliaria estadounidense Century21, trata de meter al jugador en la piel de un agente inmobiliario con una cartera de inmuebles que vender, comprar y gestionar. Una de las curiosidades del título es que tiene la opción de multijugador, lo que te permite competir con tus amigos por dirimir quien es el mejor comercial inmobiliario.

Qué nos enseña: aprenderemos como se mueve el mercado inmobiliario de una ciudad. Que variables son las que hacen que el precio de una vivienda suba o baje, además de cómo elegir la localización más idónea para nuestra inversión o cómo deshacernos de esa propiedad que tanto nos está costando colocar.

10.- Mortgage Meltdown (2013)

El juego: compra, reforma, alquila o vende propiedades a la velocidad de la luz. Tienes cuatro años (virtuales) para amasar la mayor fortuna posible especulando en un mercado inmobiliario en caída libre.

Qué nos enseña: que el mercado inmobiliario en tiempos de crisis es muy volátil. Si compras caro, tendrás que vender barato y perder dinero. Si compras barato, tendrás que invertir en reformas para tratar de hacer dinero en la venta y, si no hay compradores, alquilar la propiedad, pero… ¡cuidado con los impagos!