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La economía española, la más beneficiada de la eurozona por el desplome de los tipos de interés

España es el país que está exprimiendo más la caída de los tipos de interés desde que estalló la crisis. De hecho, es la economía de la eurozona que ha conseguido más ingresos netos extraordinarios gracias al descenso del precio del dinero.

Eso es lo que afirma el último informe del Banco Central Europeo (BCE), que sitúa alrededor del 2% del PIB los ingresos adicionales que han conseguido de media hogares, empresas, Administración Pública y bancos entre el verano de 2008 y finales de 2016. Teniendo en cuenta que el PIB español a cierre del año pasado se situó en 1,11 billones de euros, dicho porcentaje se traduciría en unos 22.200 millones de euros.

En términos porcentuales, nuestro país es el más destacado del ranking que incluye a las principales potencias de la eurozona. El segundo mejor país de la lista es Portugal, cuyo beneficio supera el 1% de su PIB; seguido de Italia, con unos ingresos netos adicionales aproximados del 0,8% de su PIB.

Sin embargo, no todos los países europeos se han beneficiado de los tipos 'ultrabajos'. En el conjunto de la eurozona el porcentaje se reduce a unas décimas, igual que en Alemania y Austria, mientras que en Francia y Bélgica el impacto incluso ha sido negativo.

Los bancos, únicos sufridores en España

Si miramos los datos individuales de los distintos agentes económicos descubrimos que la banca es el que sale peor parado en todos los países, ya que los bajos tipos reducen el dinero que recibe vía préstamos y presionan así su margen de negocio. La excepción es Portugal: es el único oasis donde el sector financiero ha logrado ingresos netos gracias a la caída de los intereses.

En el caso español, el impacto negativo supera el 1%, superando a países como Portugal, Italia o Bélgica. Aun así, la banca doméstica está mejor que la media de la eurozona y Alemania (cuyos impactos negativos rondan el 1,5% del PIB) y sobre todo que Francia (donde la banca ha tenido un impacto negativo superior al 3% del PIB).

Las empresas españolas, por su parte, son sin duda las protagonistas del ranking al registrar unos ingresos netos adicionales cercanos al 3% gracias a la caída de tipos. En el caso de los hogares, el descenso de los intereses les ha proporcionado un colchón de aproximadamente un 0,8% del PIB (se trata del segundo mejor registro, solo superado por Holanda), mientras que el beneficio de las Administraciones Públicas ronda el 0,1% del PIB. En este caso, somos el peor país de la lista.

Las explicaciones del BCE

El informe de la máxima autoridad monetaria en la eurozona incluye unas breves explicaciones para arrojar luz sobre los datos que maneja.

En el caso de los hogares, por ejemplo, sostiene que “en Finlandia, Holanda y España se han beneficiado del descenso de los tipos gracias a que, en estos países, el endeudamiento de las familias ha sido especialmente elevado en comparación con el volumen de sus activos. Además, el predominio de las hipotecas a tipo de interés variable también hace que se beneficien en mayor medida de los tipos de interés más reducidos. En cambio, en Bélgica, Austria e Italia, los ingresos netos por intereses de los hogares experimentaron descensos más pronunciados, ya que tienen un porcentaje relativamente elevado de su riqueza financiera en forma de activos que devengan intereses. En Alemania, Francia y Portugal, la variación de los ingresos netos por intereses de este sector fue insignificante”, recalca el guardián del euro.

En lo que se refiere a las empresas, sucede algo parecido. Países como Finlandia y España están a la cabeza de los beneficios por su elevado endeudamiento. Como consecuencia, tanto los hogares como las empresas españolas se encuentran entre las que destinan menos renta a pagar sus deudas de entre las principales potencias mundiales, según un informe reciente de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas). 

En el caso de las Administraciones Públicas, España sale peor parada al ser uno de los países más salpicados por la crisis de deuda soberana, cuyo momento más crítico acaba de cumplir cinco años. Y es que durante la crisis de deuda, los inversores exigieron a los países del sur de Europa (España, Italia, Portugal, Grecia) unos intereses récord por comprar su deuda, de ahí que el posterior descenso de los tipos no haya beneficiado a sus sectores públicos como a los de centroeuropa. 

En lo referente a la banca, los motivos son diversos. Entre ellos están los ingresos que dejan de conseguir por la caída de los intereses de los préstamos en circulación (la española ha dejado de ingresar unos 1.800 millones por este motivo) y el hecho de que el sector financiero (incluidas aseguradoras, fondos de pensiones, otras instituciones financieras...) "tiene, en promedio, más activos que pasivos que devengan intereses. Cuando los tipos de interés de los activos y los pasivos descienden en la misma medida, los ingresos netos por intereses del sector se reducen", afirma el BCE, que calcula que la banca ha 'perdido' alrededor de 11.000 millones por el desplome de los tipos de interés.