Información sobre vivienda y economía

El drama de los autónomos: el 72% se plantea cerrar o despedir si hay otro confinamiento

La asociación ATA lanza un SOS al Gobierno y le pide implantar ya medidas extraordinarias para mantener los negocios y el empleo

Freepik
Freepik
Autor: Redacción

Los autónomos cada vez son más pesimistas sobre el futuro económico y de su negocio. De hecho, apenas uno de cada tres cree que podría mantener la actividad si se produce un nuevo confinamiento por los rebrotes del coronavirus.

Según se desprende de la encuesta que ha realizado la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos-ATA entre el 14 y 15 de agosto sobre la previsión de los empresarios por cuenta propia, hasta un 72% asegura que se plantea la reducción de plantilla para sobrevivir a unas hipotéticas nuevas restricciones o bien el cierre de su negocio, ya que tendrían serias dificultades para mantener su actividad. De hecho, uno de cada cinco encuestados afirma que se vería obligado a clausurar la empresa de forma definitiva (20,1% del total), cuatro puntos por encima de los que manejaban esta posibilidad en la edición previa de la encuesta, realizada en abril. Es decir, en pleno estado de alarma.

De hecho, más del 87% de los autónomos prevé una caída de facturación este año, frente al 73% que manejaba esta posibilidad en el primer barómetro, y el 35% cree que la recuperación económica tardará dos años en llegar, 10 puntos por encima de la encuesta previa.

Con estas cifras sobre la mesa, desde ATA sostienen que “estamos en una situación de emergencia, donde lanzamos un SOS al Gobierno. Es necesario implementar medidas ya que salven actividades de autónomos, sus empresas y los empleos que generan. Cada día que pasa se va deteriorando más la economía de la mayoría de los autónomos. Así lo hemos visto en las respuestas dadas por los autónomos en este barómetro. Incluso empeoran los datos desde el mes de abril”. Y desde el organismo insisten en que “volvemos a estar en una situación extraordinaria que necesita de medidas extraordinarias”.

Caída de facturación y morosidad

Según los trabajadores por cuenta propia encuestados, la caída de la facturación del negocio en términos interanuales afecta a prácticamente el 80%, mientras que un 14% asegura que sus ventas se han mantenido y menos de un 5% que han aumentado.

En aquellos negocios que han sufrido un descenso de ingresos, en un 57% de los casos la caída es de al menos un 60%, mientras que, en tres de cada cuatro empresas, la caída de la facturación se sitúa al menos en el 40%. Pero el dato más llamativo es que 14 de cada 100 aseguran no estar ingresando nada.

Además de la merma de ingresos, un 30% de los autónomos consultados asegura que sufre morosidad, mientras que un 36% se ha visto obligado a pedir financiación en los últimos meses. En el terreno laboral las cifras no mejoran: la mitad de los trabajadores por cuenta propia con empleados ha solicitado un ERTE para su plantilla, y uno de cada cuatro todavía mantiene a todos sus trabajadores en esa situación.

Por otro lado, ATA critica la escasa eficacia real que ha tenido la prestación por cese de actividad que podía solicitarse hasta el pasado 1 de julio. Según el organismo presidido por Lorenzo Amor, solo percibieron la prestación por cese extraordinaria el 45% del total de autónomos encuestados y se han beneficiado de las reducciones de la cuota (100% en julio, 50% en agosto, 25% en septiembre).

De hecho, considera que la medida ha sido un fracaso, porque “no tiene que ver con el contexto real que viven los autónomos. Solo se le ha concedido a un 4%, principalmente por no poder acreditar el periodo mínimo de cotización. Por estar en pluriactividad se le ha denegado al 10,8% y por haber estado de baja (por ejemplo de paternidad o maternidad), al 5,4%, puesto que no es compatible. El principal problema, según ATA, es que hasta un 78% de los trabajadores por cuenta propia consideran imprescindible el cobro de cualquier medida de cese de actividad (ordinaria o extraordinaria) para la continuidad de su negocio. El barómetro también incide en que los autónomos, en líneas generales, valoran de forma negativa las medidas que ha tomado el Gobierno en los últimos meses.

Las medidas de ayuda que plantean

En lo que se refiere a las medidas que podrían ayudar a la supervivencia de los negocios y al mantenimiento de los puestos de trabajo, los pequeños empresarios echan mano de algunas de sus peticiones históricas: la necesidad de reducir las trabas administrativas, crear ayudas para fomentar el reemprendimiento y dar mayor publicidad a las ofertas que aplican los comercios de proximidad para aumentar el consumo. Aunque en menor medida, también valoran la puesta en marcha de planes de inversiones específicas para impulsar la internacionalización.

Pero, a corto plazo, las principales reivindicaciones de los trabajadores por cuenta propia para poder mantener la actividad bajar las cotizaciones sociales ligadas a la caída de actividad y el restablecer del cese de actividad extraordinario para paliar las consecuencias económicas de las medidas sanitarias adoptadas en las zonas donde se declaren nuevos brotes.

ATA, por su parte, resumió en un documento algunas medidas de emergencia que podría tomar el Gobierno para impedir los cierres y despidos masivos, entre las que destacan prolongar los ERTE hasta el 1 de abril de 2021, prorrogar el cese de actividad “especial” (compatible con la actividad) hasta dicha fecha; extender las líneas ICO de liquidez también hasta el 1 de abril de 2021 y prolongar el periodo de carencia hasta 24 meses; reducir de forma temporal el IVA al 50% del tipo en hostelería, turismo, cultura y peluquería, entre otros; prorrogar los aplazamientos automáticos de impuestos hasta la próxima primavera, así como establecer una deducción fiscal a los autónomos en el IRPF y empresas en impuestos de sociedades que hayan mantenido el nivel de empleo en este año.