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Los efectos de un posible aumento de impuestos a las socimis: poca recaudación y actividad

PSOE y Podemos sopesan aplicar un gravamen del 15% sobre los dividendos no distribuidos por las socimis

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias / Gtres
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias / Gtres

En el proyecto fallido de la Ley de Presupuestos Generales para 2019, el Gobierno del PSOE y Podemos contemplaba un gravamen especial del 15% sobre los beneficios no distribuidos por las socimis, que están obligadas a repartir entre sus accionistas, al menos, el 80% de sus beneficios. Los expertos avisan de que esta medida sigue viva y que podría llegar a aprobarse. De ser así, frenaría en seco la creación de socimis como aseguran los abogados de DLA Piper.

Esta nueva tributación nace de la idea tanto del PSOE como de Podemos de que las socimis pagan pocos impuestos y de que su apuesta por las viviendas en alquiler está impulsando los precios en las grandes ciudades. Esto no es cierto porque controlan cerca de un 4% del parque residencial en arrendamiento y las rentas que reciben por los alquileres y con las que obtienen beneficio están grabadas a través de los dividendos que están obligadas a repartir entre sus accionistas.

Ante la posibilidad de que se obligue a tributar por la parte de los beneficios no repartidos entre los ‘socios’ (el 20% restante), los expertos estiman que muchas socimis, para evitar pagar un gravamen especial del 15%, repartirán el 100% de sus ganancias vía dividendo. Pero, ¿qué problema podría acarrear a la socimi? Según DLA Piper, uno de los riesgos es dejar sin liquidez a estos vehículos para repagar las deudas que tengan contraídas.

En este sentido, expertos del despacho de abogados señalan que algunas de las socimis podrían acudir a ampliaciones de capital para poder pagar parte de la deuda o vender, si pueden, activos para hacer caja (aunque el 50% de la plusvalía obtenida debe repartirse y el otro 50% debe reinvertirse). Otras terminarían saliendo del régimen especial de las socimis. En definitiva, este impuesto nuevo podría poner en jaque la creación de socimis e, incluso, provocar la salida de más socimis.

Por otro lado, se estima que la medida apenas tendría impacto recaudatorio. En los Presupuestos Generales del Estado de 2019 (que como hemos dicho al inicio no llegaron a entrar en vigor), el Ministerio de Hacienda cifraba en apenas 10,5 millones de euros la recaudación que podría conseguirse a través de la puesta en marcha de este nuevo gravamen, lejos de los más de 260 millones que el organismo liderado por María Jesús Montero aseguró que el Estado estaba dejando de recaudar por el régimen especial del que disfrutan las sociedades de inversión inmobiliaria.

Los impuestos que paga actualmente una socimi

Las socimis son instrumentos de inversión destinados al mercado del alquiler, cuya actividad principal es la inversión en activos inmobiliarios de naturaleza urbana para su arrendamiento (viviendas, locales comerciales, residencias, hoteles, garajes, oficinas, etc.).

Su régimen fiscal es atractivo porque el tipo impositivo de la sociedad es el 0%, frente al 25% del resto de sociedades mercantiles, aunque como hemos dicho anteriormente, el Gobierno de PSOE-Podemos tiene sobre la mesa la posibilidad de introducir un gravamen especial del 15% sobre los beneficios obtenidos.

Para visualizar esta diferencia impositiva veamos un sencillo ejemplo, en el supuesto de un socio persona física:

Tributación por dividendos

Sociedad Mercantil

Socimi

Nuevo Impuesto Socimi

Impuesto sobre Sociedades (IS)

25 %

0 %

15%

IRPF (Rendimientos de capital-dividendos)

19-23 %

19-23%

 

19-23%

Total tributación

44-48%

19 -23%

34%-38%

Ante este posible aumento de la tributación, las socimis estarán más ahogadas financieramente. Y si tiene un nivel de endeudamiento alto, el reparto del 100% de los beneficios a los accionistas puede llegar a convertirse en una gran pesadilla.

Además, asumen más costes fiscales por no poder repercutir el IVA soportado a los inquilinos. Al no poder repercutirlo, no pueden deducirse el IVA soportado de las facturas de proveedores que para ellos constituyen un gasto. Por ejemplo, no pueden deducirse el IVA de la luz, el agua, la comunidad de vecinos, las reparaciones...

Aunque una subida de los impuestos puede asfixiar a las socimis, lo cierto es que pagan menos tributos que un particular por comprar una casa. Están exentos de pagar buena parte del Impuesto de Actos jurídicos Documentados (AJD) y el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), dos tributos que se aplican al comprar una vivienda de segunda mano. En concreto, están exentas de pagar el 95% del AJD y el ITP en la compra de casas destinadas al alquiler y en terreno destinados a la promoción residencial en alquiler.