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El BCE presiona a la banca para que conceda más préstamos a familias y empresas... y más baratos

Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo
Gtres

El Banco Central Europeo (BCE) tiene muy claro que la banca juega un papel fundamental en el escenario económico europeo actual. Con una recuperación lenta y una inflación lejos de su objetivo, la máxima autoridad monetaria en la eurozona está convencida de que una mayor fluidez del crédito a familias y empresas es la vía más rápida para acelerar el crecimiento e impulsar al alza los precios. Si hay más préstamos para consumo, hipotecas e inversión, cree el BCE, habrá más actividad.

Al menos, eso es lo que ha dejado entrever el guardián del euro en su última reunión oficial del año, en la que ha decidido penalizar aún más a las entidades financieras que no hagan circular el dinero y, a la vez, ampliar en el tiempo su multimillonario programa de estímulos. Dos medidas que podrían traer más créditos y más baratos.

“Nuestras nuevas medidas garantizarán las condiciones financieras acomodaticias y fortalecerán aún más el impacto de las medidas adoptadas en el pasado, que han tenido efectos positivos significativos en las condiciones de financiación, el crédito y la economía real. Las decisiones también refuerzan el impulso de la recuperación económica de la zona euro y su capacidad de resistencia frente a los últimos choques económicos globales”, ha asegurado el presidente de la institución, Mario Draghi.

En concreto, una de las decisiones que ha anunciado la institución ha sido reducir la tasa que aplica sobre los depósitos, que a partir de ahora estará en el -0,3%, frente al -0,2% previo.

Recordemos que una práctica común de las entidades financieras es guardar en los bancos centrales el excedente de liquidez (lo que el mercado denomina depósitos overnight). Hasta hace unos años, las autoridades monetarias remuneraban este tipo de depósitos (lo que significa que los bancos conseguían rentabilidad por dejar el dinero parado), aunque la crisis financiera y la contracción crediticia llevaron al BCE a situar la remuneración en terreno negativo a mediados de 2014. Es decir, a cobrar a las entidades que optaran por esta vía y vieran en la concesión de préstamos a familias y empresas la única alternativa para lograr rentabilidad.

Con esta idea en mente, el organismo presidido por Mario Draghi ha elevado en diez puntos básicos la tasa que deberán pagar las entidades que no hagan circular el dinero por el mercado. La medida empezará a aplicarse a partir del próximo 9 de diciembre.

“La máxima autoridad monetaria de la eurozona ha adoptado nuevas medidas relevantes, medidas que sólo hace un par de años eran impensables, como la bajada del tipo al que remunera los depósitos de los bancos en la institución, tasa que les forzará a poner en movimiento gran parte de esta liquidez, probablemente vía la concesión de créditos”, señala el informe matinal de Link Securities.

Unos créditos que tendrán dos tipos de clientes: las empresas que buscan financiar su crecimiento y las familias, cuyo objetivo puede ser aumentar el consumo o conseguir una hipoteca.

Seis meses más de QE

La otra medida que ha puesto en marcha la autoridad monetaria es la de ampliar el famoso programa de compra de deuda, bautizado como el QE. Este plan, activado el pasado mes de marzo, consiste en la compra mensual de hasta 60.000 millones en activos públicos y privados. Una decisión que ha reducido de forma generalizada la rentabilidad de los activos y ha inundado de liquidez el mercado.

En este sentido, y aunque los inversores esperaban que el organismo aumentara la cantidad mensual que compra (esos 60.000 millones), lo que ha decidido finalmente es ampliar la vigencia del programa en seis meses, lo que significa que estará activo hasta marzo de 2017 (hasta ahora la fecha era septiembre de 2016) y permitirá al organismo adquirir otros 360.000 millones de euros adicionales.

Así pues, Draghi mantendrá los estímulos extraordinarios al menos hasta primavera de 2017, lo que deja entrever que las condiciones de financiación de empresas y familias podrían seguirán siendo ventajosas durante los próximos 15 meses. “El mensaje que ha mandado Draghi es que el crédito por lo menos seguirá igual de barato, aunque no podemos descartar más caída de los diferenciales”, asegura Estefanía Ponte, directora de análisis de BNP Paribas Personal Investors.  

“El escenario presupone un entorno dominado por la estabilidad financiera, lo que unido a la laxitud de la política monetaria a lo largo del ejercicio, dará lugar a unas condiciones de financiación favorables con tipos de interés relativamente bajos. Esperamos que el tipo asociado a las nuevas operaciones de adquisición de viviendas experimente nuevos descensos (aunque marginales) también en 2016”, asegura BBVA en su último estudio sobre el sector inmobiliario que, por tanto, sí adelanta unas hipotecas más baratas.

De momento, al menos, el euríbor (el índice al que están referenciados casi todos los préstamos hipotecarios en España) se encuentra en mínimos históricos y lleva ya una semana por debajo del precio oficial del dinero (situado en el 0,05% desde septiembre de 2014), mientras que ya están apareciendo ofertas hipotecarias a tipo fijo que quieren romper el mercado ofreciendo un interés menor al 2%.

De estas medidas también se beneficiarán las empresas españolas, que son las que más han notado el abaratamiento del crédito bancario. Según un informe reciente de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), el tejido productivo doméstico es el europeo que cuenta con las mejores expectativas para acceder a nuevo préstamo en los próximos meses, el que registra la menor tasa de rechazo y el que más ha sentido la caída de los tipos de interés en su financiación.

Según recuerda The Wall Street Journal, las pymes de la eurozona han visto cómo el crecimiento del crédito disponible superaba el aumento de sus necesidades por primera vez desde 2009 según la última encuesta semestral del propio BCE. Un dato que adelanta que la mejora en las condiciones de financiación debería ser generalizada en toda la región de la moneda común.