Información sobre vivienda y economía

Préstamo personal o hipoteca: qué conviene más para comprar una vivienda

Ambas opciones tienen pros y contras, por lo que depende del importe solicitado y del plazo de devolución

Pixabay
Pixabay
Autor: Redacción

Lo más habitual es financiar la compra de una casa con una hipoteca, aunque existen otras opciones que también son viables como por ejemplo un préstamo personal. En ambos casos hay que pagar intereses, aunque su principal diferencia es la cantidad de dinero y el plazo de devolución. Repasamos los pros y contras de las dos alternativas para valorar cuál conviene más en cada caso:

Préstamo personal o hipoteca: principales diferencias

Tanto las hipotecas como los préstamos personales son productos bancarios a los que podemos optar para conseguir financiación para comprar una vivienda.

En ambos casos, la entidad bancaria nos va a prestar dinero con el que podremos adquirir el inmueble, y en ambos casos tendremos que devolverlo junto a los respectivos intereses. Sin embargo, más allá de estas similitudes, la elección entre préstamo personal o hipoteca para financiar la compra de una casa dependerá, principalmente, de la cantidad de dinero que necesitemos, así como de los plazos de devolución.

Las hipotecas están diseñadas para préstamos de dinero de una cantidad superior a los 50.000 euros (esta cifra varía de una entidad a otra, y algunas establecen mínimos de 80.000 euros, de 100.000 euros...). Esto también conlleva que las condiciones de devolución estén asociadas a las elevadas cantidades asociadas a la hipoteca. Es decir, los plazos de devolución pueden ser de 30 años, o incluso de 40 años.

Por el contrario, en el caso de los préstamos personales, estos productos están pensados para prestar dinero en cantidades inferiores (no suele superar los 50.000 euros). En consecuencia, al tratarse de cantidades más pequeñas, los plazos de devolución que se establecen en el contrato también son más cortos. Por lo general, en torno a unos 10 años de amortización de media.

De este modo, aunque se puede optar tanto por un préstamo personal como por una hipoteca para financiar la compra de una casa, cada uno de ellos tiene sus propias características, lo que influye en la forma en que se gestiona el préstamo.

Ventajas de la hipoteca

A grandes rasgos, las principales ventajas que ofrece la hipoteca respecto al préstamo personal cuando queremos financiar la compra de una vivienda son las siguientes:

  • Permite acceder a cantidades más elevadas de dinero.
  • Al contar con plazos de devolución más largos, las cuotas que se pagan mes a mes suelen ser más pequeñas y fáciles de asumir.
  • Con el euríbor en mínimos, los tipos de interés que se pagan por las hipotecas son generalmente más bajos que los que se pagan por un préstamo personal.

Ventajas del préstamo personal

Los préstamos personales, en comparación con las hipotecas, también ofrecen sus propias ventajas a la hora de financiar una vivienda:

  • Permite acceder a cantidades pequeñas de dinero, por lo que puede ser la mejor opción si contamos con ahorros y solo necesitamos poca financiación para ejecutar la compra.
  • Al contar con plazos de devolución más cortos, a pesar de que las cuotas sean más elevadas, podemos liquidar la deuda en menos tiempo.

Préstamo personal o hipoteca: cómo hacer la elección correcta

Escoger entre préstamo personal o hipoteca puede generar bastantes dudas, ya que ambas opciones presentan ventajas importantes respecto a la otra. En este sentido, la mejor forma de hacer la elección será teniendo una visión completa de todas las opciones disponibles, así como de las consecuencias que tendrán para nuestra economía personal.

Sin duda, el primer factor que habrá que tener en cuenta en la elección será la cantidad de dinero que necesitemos. Si se trata de cantidades pequeñas, lo más probable es que no podamos acceder a una hipoteca, por lo que deberemos decantarnos directamente por un préstamo personal. Por el contrario, en el caso de que las cantidades de dinero que necesitemos sean elevadas, van a ser los propios bancos los que no nos van a permitir optar a una hipoteca, por lo que tendremos que escoger directamente la opción de una hipoteca.

No obstante, en el caso de que la cifra que necesitemos sea “intermedia” (es decir, apta como para ser financiada con un préstamo personal o una hipoteca en igualdad de condiciones), deberemos estudiar bien los diferentes productos a los que podemos acceder y decidir cuál se adecúa mejor a nuestras condiciones y preferencias. En este sentido, tendremos que tener en cuenta tanto el coste conjunto de cada producto como las condiciones de devolución de cada uno.

Además, no se puede pasar por alto la importancia que tiene comparar hipotecas y préstamos personales de forma previa a la firma, ya que cada banco ofrece productos similares, pero con condiciones distintas. Un estudio que compare las opciones disponibles será la mejor herramienta a la hora de saber cuál es la que más nos conviene.

Compara las mejores hipotecas en idealista/hipotecas y resuelve tus dudas con nosotros de manera gratuita.