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ST: "Una burbuja de hipotecas verdes puede expulsar del mercado a muchos compradores solventes"

La tasadora pide prudencia a la banca a la hora de financiar la compra de viviendas en la era de la sostenibilidad

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La apuesta por la sostenibilidad ha llegado para quedarse y en materia de vivienda no ha hecho más que comenzar. Los fondos europeos EU Next Generation serán un revulsivo para la rehabilitación de todo tipo de edificios y la regeneración urbana, lo que permitirá avanzar en los planes internacionales que quieren reducir el impacto inmobiliario en el medio ambiente durante las próximas tres décadas.

Y la banca tendrá un papel clave a la hora de financiar esta transformación energética hacia la eficiencia. Un protagonismo en el deben primar los criterios de prudencia, según ha defendido Juan Fernández-Aceytuno, consejero delegado de Sociedad de Tasación, durante unas jornadas financieras celebradas en Madrid.

En su intervención ha afirmado que “la tendencia clave que ya tenemos todos entre manos en el día a día es el análisis del impacto de la sostenibilidad en el sector financiero en una doble vertiente: lo que el activo afecta al medio ambiente y lo que el medio ambiente afecta al activo. Por eso es muy importante entender que la ola de sostenibilidad, con los cambios y las presiones que puedan llegar, debe ir acompañada de una dosis adicional de sensatez por parte del sector financiero”.

En este sentido, Fernández-Aceytuno ha insistido que “un préstamo se concede por la capacidad de pago del prestatario y no por el valor de la garantía. Ya sabemos dónde nos llevó en la anterior crisis dar préstamos exclusivamente basados en el valor de la garantía y no en criterios de solvencia”.

Y ha alertado del peligro de que la banca se vuelque en la financiación de inmuebles sostenibles: “dar préstamos solo por el hecho de que sean verdes puede generar dos cosas. La primera, una burbuja verde de activos a los que se quiera financiar y que haya un excesivo de apetito por esos activos. Y dos, puede dejar fuera del mercado a muchas personas y empresas que no compren viviendas verdes, porque prefieran rehabilitar el inmueble después. Muchos compradores con capacidad de pago se pueden quedar por el camino”.

Pese a estos mensajes de advertencia, el primer espada de la tasadora ha puesto en valor la “lección aprendida por parte de la banca” de los errores cometidos en el pasado, y ha recordado que las operaciones hipotecarias actualmente están en niveles de 2018 y que se mantienen por debajo de las compraventas de viviendas, a diferencia de lo que sucedió en la época de la burbuja inmobiliaria. “Si el anterior fue un ciclo salvaje, ahora estamos en un ciclo prudente. Este escenario coincide con unos bajos tipos de interés, una creciente demanda de vivienda de reposición y algo de inversión. Estamos en un momento de estabilidad, sensatez, prudencia y actividad que es el estado ideal para el sector inmobiliario”, ha afirmado.

Según Fernández- Aceytuno, el actual ciclo alcista del mercado perdurará hasta 2022 o 2023 y los dos grandes retos del mercado de la vivienda de cara al futuro son cómo avanzar en el reto de la sostenibilidad y facilitar el acceso a la vivienda por parte de los jóvenes.

“El problema de este país es que nos faltan unas 150.000-175.000 transacciones que son el acceso a la primera vivienda por parte de la generación de entre 24 y 35 años que no pueden comprar una casa. Aunque ahora no lo vemos, este un enemigo invisible que se está gestando y va a hacer daño en el balance de las entidades financieras en los próximos años y al que hay que dar solución”, ha concluido.