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¿Solidaridad? A Alemania y Bélgica les sale gratis el rescate griego y se ahorran 12.000 millones extra

El primer ministro griego, Alexis Tsipras; y la canciller alemana, Angela Merkel
Gtres
Autor: Redacción

Las turbulencias que han provocado en Europa los problemas económicos y políticos de Grecia han abaratado con fuerza el coste de financiación de los países del centro del continente. En el último lustro Alemania se ha ahorrado unos 100.000 millones y Bélgica, unos 12.000 millones, una cantidad suficiente como para sufragar su parte del rescate heleno y quedarse con un colchón adicional de 12.000 millones.

Donde unos ven un problema, otros detectan una oportunidad. Y un buen ejemplo de esta máxima lo hemos visto con Grecia y los países del centro de Europa a lo largo de la bautizada crisis de deuda.

Durante los más de cinco años que ha durado el ‘culebrón’ económico y político del país heleno, las turbulencias e incertidumbres sobre su sostenibilidad, la necesidad de más ayuda internacional o la posibilidad de que su salida del euro provocara la ruptura de la moneda única han estado presentes constantemente en los mercados... Pero no han afectado de la misma manera a todos los socios europeos.

Mientras Grecia, Irlanda, Portugal, Italia y España han sufrido severos castigos en bolsa y un fuerte repunte en su coste de financiación desde 2010, países como Alemania y Bélgica se han estado financiando en los mercados a unos intereses muy inferiores a los que lo hacían antes de la crisis de deuda. La razón es que los inversores han optado más por buscar activos seguros para refugiar su dinero que por entrar en otros más arriesgados.

Por eso, y siguiendo la ley de la oferta y la demanda, los bonos de países como Alemania o Bélgica se han ido abaratando, mientras que los de Grecia han seguido el camino contrario. Algo que probablemente no hubiera sucedido de no estallar la tragedia económica helena.

Una 'paga extra' de 112.000 millones

Como consecuencia, según diferentes estudios recogidos por el portal Sabemos Digital, estos dos países han ahorrado conjuntamente unos 112.000 millones de euros, lo que significa que no solo les ha salido gratis su aportación en los rescates helenos, sino que se han llevado una paga extra.

Según el Instituto para la Investigación Económica de Halle (IWH), entre 2010 y 2015 Alemania se ha ahorrado unos 100.000 millones de euros gracias a la caída de la rentabilidad de su deuda, mientras que la Universidad de Lille calcula que Bélgica se ha ahorrado otros 12.000 millones.

Las cifras son curiosas, sobre todo si tenemos en cuenta que Berlín ha aportado unos 90.000 millones para los tres rescates de la economía helena, mientras que Bruselas ha tenido que poner 10.000 millones. Por tanto, los problemas de Grecia no solo les han servido para financiar gratis su asistencia financiera sino que además les han permitido ahorrar otros 10.000 y 2.000 millones adicionales, respectivamente.

Como explica a la BBC el director del IWH, Reint Gropp, "cuando hay turbulencias financieras se produce una fuga de los inversores hacia la calidad; es decir, hacia la inversión más segura y de menor riesgo. Esta fuga hizo que los inversores buscaran refugio, por ejemplo, en los bonos alemanes. Con la mayor demanda de sus bonos, bajó el interés que paga el estado germano por emitir deuda. El resultado es que, gracias a esta caída de los tipos de interés, Alemania ha ahorrado unos 100.000 millones".

El bono alemán cae a mínimos y el griego se dispara

Para comprobarlo, basta este ejemplo. Y es que mientras el interés de los bonos germanos a diez años arrancaron el año 2010 por encima del 3,3%, actualmente se sitúan en el 0,7%, aunque han llegado a marcar mínimos históricos en el 0,049%. A Grecia le ha sucedido precisamente lo contrario: mientras su deuda a diez años cotizaba alrededor del 5,7% a principios de 2010, ahora se mueven por encima del 9%.

Así pues, la prima de riesgo helena (que mide la distancia que separa su bono del alemán, que es el referente europeo) se ha multiplicado por varias veces: ha pasado de ser inferior a 300 puntos básicos a superar con creces los 900. Durante la crisis incluso llegó a alcanzar 2.000 puntos básicos, mientras que España, ni siquiera en los momentos más críticos llegó a tocar los 700.

Por si fuera poco, y además del ahorro que ha supuesto para algunos países los problemas helenos, Alemania ha aprovechado la necesidad de Grecia de vender activos con el tercer rescate. Por ejemplo, a mediados de este mes la empresa germana Fraport se ha hecho con la gestión de 14 aeropuertos regionales helenos.