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Cada trabajador debería pagar más de 59.000 euros para saldar la deuda pública de España

La deuda pública española, una de las variables económicas que más se ha desvirtuado con la crisis, se mueve cómodamente por encima del billón de euros.

Según los cálculos del Banco de España, el endeudamiento del conjunto de las Administraciones Públicas (Estado, autonomías y municipios) cerró 2015 en 1,069 billones de euros, lo que significa que si tuviéramos que pagarla todos los habitantes del país tocaríamos a unos 23.046 euros por cabeza o a 59.128 euros si solo tuvieran que 'rascarse' el bolsillo los 18,09 millones de ocupados que hay en nuestro país.

En los últimos años la cifra no ha dejado de subir en términos absolutos (durante el pasado ejercicio repuntó un 3,5% frente a 2014), aunque el Ministerio de Economía asegura que detrás del dato oficial hay una tendencia positiva. Para empezar, asegura la cartera liderada aún por Luis de Guindos, porque la deuda pública ha crecido en 2015 la mitad que en 2014 (entonces repuntó un 7%) y, además, que por primera vez desde que estalló la crisis el ratio de endeudamiento sobre el PIB se ha reducido.

“Se estima que la deuda se sitúa en torno al 99% del PIB, sobre la base del avance de la Contabilidad Nacional publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) el pasado 29 de enero. De confirmarse este resultado con las cifras definitivas, supondría una disminución de tres décimas con respecto al cierre del año anterior. En relación al objetivo comunicado a Bruselas en octubre del pasado año (99,7%), el resultado de 2015 habría quedado por debajo”, explica Economía.

Aun estando siete décimas por debajo del propósito europeo, los expertos no dejan de insistir en que el elevado nivel de endeudamiento público es uno de los principales lastres de la economía española junto con el paro.

“La reducción de la deuda hasta niveles sostenibles es imprescindible para mejorar la capacidad de crecimiento y mermar la vulnerabilidad externa. Gran parte de los préstamos y títulos de deuda se encuentran en manos de no residentes, de modo que la economía española sigue siendo vulnerable a potenciales cambios del sentimiento de los inversores internacionales”, asegura el servicio de estudios de Caixabank.

El endeudamiento de las Administraciones, sin embargo, no siempre ha sido un problema. Fue el estallido de la crisis el que desvirtuó esta variable macroeconómica.

Desde el año 2008, la deuda se ha disparado en más de medio billón de euros como consecuencia, según la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), del “deterioro acusado de las cuentas públicas, resultado de una caída agresiva de la recaudación tributaria y un aumento del gasto fruto del papel de los estabilizadores automáticos y la adopción de medidas discrecionales para reactivar la demanda interna”.

El Ministerio de Economía también se sitúa en esa misma línea y recuerda que el aumento que ha vivido la deuda pública durante la crisis se ha producido por “la evolución del déficit público, los fondos dedicados a la financiación de las comunidades autónomas (Fondo de Liquidez y Fondo de Pago a Proveedores), la reestructuración del sector financiero y la contribución española a los programas europeos de asistencia a países socios”.

Por otro lado, recuerda que el cambio de tendencia que se ha producido en 2015 responde sobre todo a la reducción del déficit público (cerró 2015 en el 4,5% del PIB, tres décimas por encima del nivel pactado con Bruselas pero lejos del 5,7% registrado un año antes) y a la mejora en las condiciones de financiación de la deuda (el coste de financiación se ha desplomado un 75% en solo cuatro años, pasando de un interés del 3,9% en 2011 al 0,84% de 2015).

¿Por encima del 100% en 2016?

El mismo día que Economía se ha hecho eco de la deuda pública de 2015, el Instituto de Estudios Económicos (IEE) ha publicado el ranking europeo de los países más endeudados según las previsiones de la Comisión Europea para el ejercicio en curso.

Según los cálculos del organismo comunitario, el ratio de deuda sobre PIB superará este año el 100% (se quedará en el 101,2%), lo que nos situará como el quinto peor país de toda la Unión Europea. Solo Grecia (185%), Italia (132,4%), Portugal (128,5%) y Bélgica (106,6%) tendrían un resultado peor.

Ahora bien, a falta de que lo que pueda suceder a lo largo del año, lo cierto es que el pronóstico que tenía Bruselas para 2015 no se ha cumplido: vaticinaba que el endeudamiento público real ascendería al 100,7%, lo que se traduce en 1,7 puntos más que lo calculado por el Banco de España. Esta desviación deja entrever, como asegura un estudio la escuela de negocios ESADE, que la Comisión Europa es uno de los grandes organismos internacionales que menos acierta en sus previsiones sobre la evolución de la economía española.