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El Ibex dice adiós a la vieja guardia de la construcción: Sacyr y OHL abandonan el índice

Autor: Redacción

Las constructoras van a perder un tercio de su fuerza dentro del Ibex 35. Y es que el próximo 20 de junio dos de los pesos pesados del sector, Sacyr y OHL, abandonarán la plaza que han ocupado hasta ahora dentro del indicador de referencia de la bolsa española. Una posibilidad que ya barajaban los expertos.

El Comité Asesor Técnico (CAT) del Ibex anunció ayer tras su reunión trimestral que las dos compañías serán sustituidas por Viscofan y Cellnex, dos valores menos conocidos y que pertenecen a unos sectores muy diferentes: la primera se dedica a la fabricación de envolturas artificiales para productos cárnicos mientras que la segunda es una empresa de telecomunicaciones que ya en diciembre estuvo a punto de entrar en el indicador, aunque finalmente fue la socimi Merlin Properties quien sustituyó a Abengoa.

El desembarco de la sociedad presidida por Ismael Clemente y la salida de Sacyr y OHL, dos de las seis constructoras que hay actualmente en el Ibex, son unos claros síntomas del cambio tan radical que está viviendo el sector en los últimos tiempos y del peso decreciente de la vieja guardia.

Hace medio año, justo antes de que Merlin llegara al indicador, los analistas ya aseguraban que su entrada en el selectivo era una noticia muy positiva, que demostraba que las socimis no son una moda pasajera y que su negocio no se parece en nada al tradicional que apostaba principalmente por el suelo. “Lo suyo es algo más novedoso y, desde luego, más rentable”, según Juan Moreno, analista de Bankinter Securities.

Una vez que Sacyr y OHL salgan del indicador, la construcción se quedará con cuatro representantes (ACS, Acciona, FCC y Ferrovial), que estarán apoyados por el nuevo negocio inmobiliario que representan las socimis bajo el paraguas de Merlin.

Incumplen el criterio de ponderación

La principal razón que ha llegado al CAT a sacar del Ibex a las dos constructoras es que incumplen uno de los criterios necesarios para poder cotizar en el índice: que su valor de mercado suponga como mínimo el 0,3% de la capitalización media del Ibex durante tres meses, el periodo que analiza el Comité entre reunión y reunión.

Y lo cierto es que ambas compañías estaban lejos de cumplir ese requisito. Tal y como resumía en un informe BNP Paribas Personal Investors, OHL y Sacyr ni siquiera superaban el 0,2% según los cálculos realizados por la entidad y Thompson Reuters esta misma semana:

Según los datos de Bolsas y Mercados Españoles (BME), Sacyr entró en el Ibex el 2 de junio de 2003, lo que significa que ha estado 13 años cotizando en el indicador, mientras que OHL lo hizo en pleno arranque de la crisis: en julio de 2008, por lo que ha estado prácticamente seis años.

En los últimos años, el sector de la construcción ha sido, junto con el bancario, el más penalizado en bolsa, fruto del desplome del negocio doméstico y las múltiples tormentas bursátiles que se han sucedido en los últimos años.

Para comprobarlo, basta recordar que en OHL y Sacyr están entre los cinco valores que más han caído en bolsa en el último lustro al registrar descensos de tres cuartas partes de su valor. La constructora presidida por Juan Miguel Villar Mir se ha desplomado un 81% en ese tiempo, mientras que la dirigida por Manuel Manrique ha caído un 74%. Solo en esta jornada, y como consecuencia de la salida del indicador, están cayendo en torno al 5%.

Y todo apunta a que ambas compañías podrían registrar más descensos a corto plazo. El motivo es que cotizar en el Ibex 35, más allá del factor psicológico, ofrece visibilidad y aumenta la liquidez de llas cotizadas, puesto que muchos fondos de inversión replican en sus carteras a el comportamiento de los índices de referencia como el Ibex, el Dax alemán o el Cac francés. Unos privilegios que dejarán de beneficiar a Sacyr y OHL dentro de 10 días.