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Popular, centrado en ‘exprimir’ sus oficinas para acelerar la venta de activos inmobiliarios

Autor: Redacción

Popular sigue avanzando en su objetivo de reducir de su balance el elevado peso del ladrillo: tiene actualmente unos 30.000 millones de euros de exposición al sector inmobiliario, la cifra más elevada de toda la banca española.

La entidad financiera está viviendo un cambio de rumbo con la llegada del nuevo presidente. Y es que Emilio Saracho ha dejado aparcado el proyecto estrella de su antecesor, Ángel Ron. Durante el año pasado, Popular inició los pasos para sacar adelante ‘Sunrise’, una especie de inmobiliaria que le permitiría sacar de balance al menos 4.000 millones de euros en activos improductivos.

Sin embargo, Saracho va a optar inicialmente por potenciar la dirección general de negocio inmobiliario y transformación de activos que se creó el pasado otoño, dentro del nuevo organigrama de la entidad, que cuenta con una red de oficinas y un equipo especializado en el ladrillo.

En concreto, el banco posee 40 sucursales exclusivas para vender activos en las que trabaja casi medio millar de profesionales. Según el planteamiento inicial, Cataluña y Levante, con más del 30% de los activos, tiene 12 oficinas. Madrid y Centro, con cerca del 15%, posee otras 10 oficinas. Solo en Andalucía, donde la entidad cuenta con un 31% de activos inmobiliarios, habrá 8 oficinas, mientras que la zona norte del país cuenta con otras 10 oficinas.

En las primeras semanas del año, el objetivo de Popular era desprenderse de unos 15.000 millones de euros ligados al ladrillo entre este ejercicio y 2018, lo que representa prácticamente la mitad de su exposición al sector. De dicha cifra, unos 9.000 millones se traspasarían a través de la dirección inmobiliaria, aunque todo apunta a que estas cifras cambiarán si finalmente se va a potenciar la venta vía las sucursales especializadas.

Esta semana, la entidad ha sellado la venta de su sede en Barcelona, situada en el número 17 del Paseo de Gracia, a la inmobiliaria estadounidense Hines por 90 millones de euros. Además, está negociando con varios fondos de inversión la venta de un paquete de inmuebles vinculados al ocio y hoteles. No obstante, su estrategia pasa por no vender en pérdidas.

El ladrillo se ha convertido en la pieza angular del futuro de la entidad, ya que necesita reducir los activos improductivos de sus cuentas para mejorar su ratio de solvencia y liberar capital. Si no lo consigue, podría verse obligada a colgarse el cartel de venta.