La batalla contra el fraude fiscal que está librando la Agencia Tributaria en los últimos años está dando sus frutos. Solo en los últimos seis años, ha destapado 7.100 millones de euros en alquileres sumergidos y ha logrado 860 millones de euros extra de recaudación.
Desde la Campaña de la Renta de 2015, Hacienda está enviando avisos a miles de contribuyentes a través de los borradores de la declaración, con el objetivo de que declaren de forma voluntaria las rentas que obtienen a través del alquiler de una vivienda, ya sea mediante un arrendamiento tradicional o vacacional.
Según explicó la propia AEAT al inicio de la Campaña de este año, tenía previsto notificar a un total de 713.000 contribuyentes que tiene constancia de que han percibido rentas vinculadas al alquiler de inmuebles.
En 2016, durante la Campaña de la Renta de 2015, apenas 21.000 contribuyentes recibieron una notificación sobre rentas ligadas a arrendamientos de inmuebles, mientras que un año después los avisos se multiplicaron en más de 10 veces (con unos 136.000 en la Renta de 2016). El año pasado unos 400.000 contribuyentes recibieron el aviso de renta, lo que significa que el número de notificaciones prácticamente se ha duplicado en un año.
Tal y como detalla el fisco en el balance anual de control tributario, "el control de alquileres sumergidos es de especial relevancia en el ámbito de la lucha contra la actividad no declarada, donde sigue destacando el efecto inducido que está suponiendo el envío de avisos de datos fiscales a presuntos arrendadores durante las últimas campañas del Impuesto sobre la Renta".
Y añade que "teniendo en cuenta tanto el efecto completo en el año inicial de cada aviso, como el impacto marginal en cada año de las campañas anteriores, en los seis últimos ejercicios estos avisos han supuesto la incorporación de más de un millón de declaraciones que incluyen rendimientos del capital inmobiliario, con una mayor base imponible declarada de más de 7.100 millones de euros y una recaudación asociada a estas campañas de más de 860 millones de euros".
La Agencia Tributaria va mejorando poco a poco el proceso de recopilación de la información para incluir dichas notificaciones en los borradores de la declaración y confiesa que actualmente los avisos sobre alquileres se nutren de la información de finanzas suministrada por las CCAA. En los últimos años también se ha servido de datos procedentes de portales inmobiliarios, bancos y empresas suministradoras de luz o agua.
En el caso de los arrendamientos turísticos, la principal fuente informativa para el fisco es el ‘modelo 179’ que deben presentar de forma obligatoria las personas y empresas que actúen como intermediarias en un alquiler vacacional, con carácter trimestral. Este modelo incluye una información fundamental, ya que los intermediarios deben aportar datos como por ejemplo los titulares de la vivienda objeto del alquiler, la referencia catastral de la misma, el número de días que se ha alquilado a turistas, así como el importe percibido.
Así, utiliza ese modelo para saber qué contribuyentes han obtenido ingresos por alquileres turísticos, y esos datos “ya se incorporan directamente en los datos fiscales, de manera que no requiere de un aviso específico”, según la Agencia Tributaria.
Los últimos datos de los Técnicos de Hacienda (Gestha) apuntan a que en España hay cerca de 1,28 millones el número de arrendamientos en negro, lo que se traduce en un 40,8% del total. Es decir, cuatro de cada 10 alquileres no se declaran.
Casi 15.000 millones aflorados en 2021
La lucha contra el fraude fiscal ha permitido a la Agencia Tributaria obtener "14.956 millones de euros en términos homogéneos (16.896 millones en total) como resultado de su labor de control en 2021, un 17% más, y ha minorado bases negativas, deducciones pendientes de aplicar y cuotas a compensar con un impacto de 5.000 millones que en un 56% corresponde a actuaciones de la Delegación Central de Grandes Contribuyentes". A pesar del incremento, el volumen sigue por debajo del récord de 2019 (cuando destapó unos 15.700 millones de euros).
En estas cifras se incluyen tanto los alquileres sumergidos, como las actuaciones sobre grandes patrimonios o grandes empresas, entre otros. En total, la Agencia Tributaria llevó a cabo 1,79 millones de actuaciones durante el año pasado, un 10,4% más interanual y un 7,9% más que en 2019, superando también los niveles previos a la pandemia en prácticamente todas las grandes tipologías de actuaciones.
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