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Esta moderna vivienda resucita la tradición arquitectónica del campo holandés

Mecanoo
Mecanoo
Autor: Vicent Selva (colaborador de idealista news)

Que la sociedad avanza a grandes pasos, algo que es muy evidente en el ámbito de la tecnología. Si, de repente, apareciese en cualquier ciudad europea una persona venida de principios del siglo XX, con toda probabilidad quedaría asombrada, y quizás incluso aterrada, por los cambios acaecidos en el lapso de un siglo. Sin embargo, cada vez surgen más voces conscientes de que avanzar es necesario (cómo no), pero que es importante hacerlo sabiendo de dónde venimos y aprovechando, siempre que sea positivo, el bagaje generado a lo largo de la historia.

Esta filosofía se refleja en el mundo de la arquitectura, donde muchos profesionales quieren sacar partido de los avances tecnológicos, pero sin desterrar al olvido lo que las generaciones pasadas han construido. El resultado muchas veces es positivo, con la actualización de antiguos y tradicionales modelos que se adaptan a la perfección al mundo actual.

Villa Vught, una residencia remota en el campo holandés, en un ejemplo de esta fora de entender la arquitectura. El estudio Mecanoo trabajó para reinterpretar la tipología de las construcciones y viviendas del entorno agrícola de la Vught, una pequeña ciudad de poco más de 25.000 habitantes, que se encuentra en la provincia de Brabante (Países Bajos). Tradicionalmente, el ‘hoeve’ holandés es un concepto que hace referencia a un conjunto de granjas y viviendas agrupadas alrededor de un patio. Mecanoo lo ha rescatado y lo ha actualizado con un más que notable éxito.

Los edificios que conforman este moderno ‘hoeve’ se ubican de tal forma que construyen un espacio central que queda protegido, pero al mismo tiempo abierto al paisaje circundante, con una disposición espacial que sirve como guía para la configuración del proyecto.

Este moderno conjunto que bebe de la tradición rural holandesa está conformado por tres edificios distintos, de gran tamaño, que, en cierta forma, recuerda a una pequeña villa. Cada una de las estructuras cumple una función determinada.  Por un lado, nos encontramos con un edificio, el más alto, contiene el dormitorio principal en la planta baja, habitaciones para niños en los pisos superiores y una terraza en la azotea. Desde arriba se puede disfrutar de una maravillosa vista que ofrece el vasto paisaje que se abre en el entorno.

Esta estructura principal contrasta con los otros dos, que ofrecen funciones complementarias, imitan la forma de graneros con cubiertas a dos aguas y están directamente conectados a los jardines circundantes. Uno de ellos, uno contiene una sala de estar, una cocina con un comedor y una gran terraza en el lado suroeste, mientras que un espacio de trabajo y sala de juegos se encuentran en el primer piso.

El otro granero cuenta con un gran espacio de cocina abierta, diseñada de tal forma con el propósito de que hasta 20 personas pueden participar en clases culinarias, talleres y actividades de trabajo. Al lado de este espacio se encuentran un garaje, un área de almacenamiento y, en el primer piso, una suite para invitados.

“El diseño busca conectar las funciones residenciales, mientras se mantiene la configuración separada de una granja tradicional”, afirman en su página web los creadores de este diseño. Con este objetivo, se desarrolló, un corredor medio hundido, que queda oculto debajo de un montículo de hierba, que permite crear un nexo de unión entre el edificio más alto con otra de las estructuras. Sin embargo, el granero que contiene el estudio de cocina y la casa de huéspedes está completamente separado, manteniendo las líneas de visión desde el patio hasta el paisaje circundante.

Las referencias a la tipología de la granja continúan con la construcción y los detalles de la villa. El revestimiento exterior de aluminio anodizado de bronce oscuro, elegido para extenderse sin problemas más allá de la fachada hasta el techo, está perfilado para parecerse a los techos de hierro corrugado de los edificios agrícolas cercanos. En otros lugares, los marcos de las ventanas, que tradicionalmente tienen un color más brillante, tienen un acabado de aluminio bronce más claro.

En cada edificio, las vistas hacia el paisaje están cuidadosamente enmarcadas para ofrecer escenas perfectas de las tierras de cultivo adyacentes. La madera, un material sostenible y visualmente cálido, se utiliza para la estructura y el acabado interior. Los tres edificios tienen una estructura de madera laminada en cruz y superficies interiores de abeto plateado europeo. Además, este bonito proyecto posee un coeficiente de rendimiento energético (EPC) de 0,26 y se calienta y enfría con bombas de calor eléctricas.