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Iu: "parece que blanco quiere un ejército de esclavos para la banca"

Cayo lara, coordinador general de iu, considera “gravísimo” que el ministro de fomento esté “defendiendo de nuevo a los banqueros”. Después de que josé blanco aclarase que liquidar la hipoteca con solo devolver la vivienda no será posible “bajo ningún concepto”, lara arremetió contra él: “parece que lo que quiere es un ejército de esclavos para la banca”, sentenció

Izquierda unida ha pedido en numerosas ocasiones al gobierno que modifique la ley hipotecaria para que sólo el bien hipotecado responda como garantía del crédito concedido, con el fin de que las familias que no puedan pagar las cuotas de su hipoteca no pierdan más que la casa. Con la redacción actual de la ley, muchas personas en España, además de sufrir el embargo de su vivienda, siguen debiendo al banco una elevada cantidad de dinero, algo que el gobierno no está dispuesto a solucionar, a tenor de las declaraciones emitidas por blanco ayer

El grupo parlamentario iu plantea otra serie de medidas destinadas a proteger a los ciudadanos ante el impago de sus hipotecas. Suspender los desahucios cuando al menos uno de los miembros de la familia esté en el paro o permitir que la fiscalía se persone en los procedimientos de desahucio cuando haya presuntas irregularidades en el contrato de la hipoteca, son algunas de las ideas que plantea

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113 Comentarios:

Anonymous
3 Diciembre 2010, 12:57

In reply to by anónimo (not verified)

Definición de idiota:
Persona la cual se alegra de que los demás se jodan, aunque él esté jodifo también, pero como los demás están jodidos, pues eso, el también se rie.

ortega3
3 Diciembre 2010, 12:58

Cayo lara nos dice que con su propuesta "las familias que no puedan pagar las cuotas no pierdan más que la casa"

Sin embargo esta es una demagogica falsedad económica.

Pongamos que una familia compró una casa por la que pagó 100. El banco dio a esa familia un crédito de 100. Durante los primeros 4 años, la familia ha pagado 18, de los cuales 16 son intereses y 2 son amortización del crédito. Lo cierto es que esa familia, ha vivido en esa casa 4 años sin pagar ninguna renta de modo que esos 16 pagados en intereses vienen a ser la renta que esa familia ha pagado por vivir "gratis" en esa casa. El resto, 2, es lo que la familia ha pagado por la casa.

Pongamos que el nuevo precio de la casa sea 80. Cuando lara nos dice que si la familia es deshauciada, bastante pierde al perder su casa, viene a decir que esa familia, al entregar la casa al banco, pierde una casa que era de la familia, esto es, que pierde 80.

Sin embargo esto es falso, lo que pierde la familia no es 80, que es el valor de la casa sino 2 que es lo que la familia ha pagado por esa casa. El resto de la casa, 98, lo han pagado los ahorradores que tienen depositados sus ahorros en la caja que hizo el préstamo.

Lara expone la cosa como si esa familia, con el esfuerzo de muchos años hubiese ahorrado lo suficiente para comprar una casa y luego son obligados a entregar al banco esa casa, fruto del esfuerzo y del ahorro de muchos años. Esto por supuesto es falso, esa casa fue comprada con el esfuerzo y el ahorro de los ahorradores que prestaron a la caja, no con el esfuerzo y el ahorro de esa familia.

Aunque lara se nos muestra como un robin hood que protege a los más pobres transfiriendo sus pérdidas a los más ricos, la realidad es justo la opuesta, propone que el estado use su fuerza para imponer esas pérdidas a quien menos pueden defenderse: los pequeños ahorradores o los contribuyentes.

Anonymous
3 Diciembre 2010, 13:03

In reply to by luisito

MIRA chaval, busca en el mundo, cuanto países existen con la misma ley hipotecaria.
Parece mentira que un trabajador defienda esta ley superabusiva.
Y que conste que soy anti zppose.
No querias psoe, pues toma psoe.

ortega3
3 Diciembre 2010, 15:48

In reply to by DJ (not verified)

"MIRA chaval, busca en el mundo, cuanto países existen con la misma ley hipotecaria. Parece mentira que un trabajador defienda esta ley superabusiva"

El "mercado" de la vivienda en España ha sido y es monstrusamente abusivo y las familias son víctimas de ese mercado pero no por esta ley, ni porque bancos o cajas haya cobrado precios abusivos por sus créditos. El abuso se debe al delirante precio de la vivienda y quien ha producido esos precios delirantes, y se ha beneficiado de ellos, han sido el banco central y las administraciones.

La ley hipotecaria española es mucho más favorable a los trabajadores que la ley americana, y prueba de ello es que, en los últimos 50 años, todas las familias trabajadoras que lo han deseado han logrado ser propietarias de la vivienda en la que viven y han podido heredar esa vivienda a sus descendientes. En estados unidos, solo los trabajadores mejor pagados (el 60%) pueden comprar la vivienda en la que viven.

La ley española incluye las hipotecas en las que la entrega de la casa cancela la deuda de forma que la modificación de la ley no consiste en incluir esta posibilidad que ya está incluida sino en prohibir las otras posibilidades. (Esta modificación también implicaría prohibir que haya avalistas en los créditos, ya que si la entrega de la casa cancela la deuda no tiene sentido que haya unos avalistas a los que el banco no pueda exigir nada)

Económicamente, lo que propone lara viene a ser equivalente a la ley seca. Como algunos ciudadanos utilizan mal el alcohol promulguemos una ley de abstinencia. El problema es que la abstinencia está ya incluida en la legislación de un país que permita beber alcohol.

En términos financieros, en el mercado de la vivienda existen dos casos límites.

En un tipo de contrato límite, como puedan ser las hipotecas habituales en España, uno de los agentes, el banco, pone todo el dinero para la compra y el otro agente, el hipotecado, se apropia de todas las plusvalías que genere una revalorización del precio de las viviendas y asume todas las pérdidas que produzca una devaluación del precio de las viviendas. El hipotecado es la parte "equity"en esta inversión y el banco la parte "debt". Si esa vivienda fuese una empresa, el hipotecado sería el accionista y el banco el bonista.

El otro contrato límite es en el que el hipotecado está completamente libre de las pérdidas que genere una depreciación de los pisos y, en contrapartida, tampoco obtiene ningún beneficio si los pisos se revalorizan. Quien proporciona la financiación, además de poner todo el dinero necesario para comprar la casa asume todas las pérdidas si la casa se deprecia pero, claro, a cambio también se queda con las plusvalías si los precios de las casas suben. Este tipo de acuerdo es muy común en estados unidos y bastante corriente en España, se llama contrato de alquiler. El banco, que en este caso se llama inmobiliaria, pone la casa y asume depreciaciones y plusvalías. El hipotecado, que en este caso se llama inquilino, se limita a pagar los intereses del crédito, intereses que en este caso se llaman renta de alquiler.

La ley española permite todo tipo de contratos de crédito entre estos dos límites y permite al hipotecado elegir cuál le va mejor.

La modificación que propone lara simplemente limita qué tipos de contratos puede elegir el hipotecado pero esto no mejora ninguno de esos contratos.

Si la legislación española actual permite que la parte "equity" que asume el hipotecado pueda variar desde el 0% hasta el 100% la modificación que propone lara obliga a que el hipotecado aporte un mínimo de equity.

Por ejemplo (es una simplificación). Supongamos que el hipotecado quiere comprar una casa cuyo precio actual es 100. El banquero hace unas estimaciones y llega a la conclusión de que, en el peor caso posible, esa casa podría depreciarse durante la duración del crédito un 35% como máximo, hasta un precio de 65. De forma que, en el peor caso posible, el hipotecado podría cancelar la deuda entregando al banco una casa de precio 65 por lo que el máximo que puede prestar el banco es 65. Si el máximo que puede prestar el banco para la compra de una casa de 100 es 65, entonces el hipotecado debe aportar 35 de "entrada". Esta "entrada" del 35% del precio de la casa es el "capital" que aporta el hipotecado. En esta estructura de capital obligada por la ley, la parte "equity" aportada por el hipotecado absorbe las posibles pérdidas protegiendo a la parte "debt" que es la que ocupa el prestamista del mismo modo que los accionistas de una empresa protegen de las pérdidas a los bonistas (y a cambio de esa protección se llevan los beneficios, claro)

El resultado práctico de esto es que al limitar por ley las proporciones posibles de "equity" y "debt" en la compra de una vivienda, se impide la posibilidad de comprar a los ciudadanos de rentas más bajas. En el ejemplo anterior, el mínimo "equity" queda establecido por ley en un 35% del precio de compra. Las familias que puedan ahorrar y aportar una entrada del 35% o mayor podrán obtener un crédito. Las familias que solo pueden ahorrar y aportar una entrada del 20% o del 5% son obligadas a un modelo con "equity" cero. Como esa entrada del 20% que puede aportar esa familia no es suficiente para absorber las posibles pérdidas por devaluación del piso (que podrían llegar al 35%), entonces el banco acepta hacerse cargo de todas las pérdidas pero a cambio, exige obtener también la totalidad de las posibles plusvalías. El banco pone el 100% del capital y la familia no necesita poner ninguna entrada pero como el banco pone el 100% de la equity y sufre cualquier pérdida futura también se reserva cualquier revalorización futura. O dicho en otras palabras, el banco es el propietario de esa vivienda y esa familia vive en alquiler.

Las familias que puedan aportar las entradas suficientes obtienen un crédito y pueden comprar, las que no puedan ahorrar esa entrada son forzadas por la ley a vivir en alquiler.

Es posible que sea mejor para una familia de ingresos bajos vivir en alquiler pero eso es algo que debe decidir esa familia y no el señor lara. Cada familia tiene derecho a que existan todas las posibilidades y elegir en qué desea aplicar su esfuerzo.

La actual catástrofe económica de la vivienda no es debida a esa ley hipotecaria que durante 50 años ha permitido en España a muchas familias humildes ser propietarias de una vivienda que ha protegido eficazmente su ahorro de la inflación (que es un monstruo mucho más terrorífico).

Anonymous
3 Diciembre 2010, 18:22

In reply to by luisito

Aunque en buena parte tengas razon y es una bobada añorar la ley seca tampoco me parece tan malo limitar esa libertad de suicidarse y ponerle alguna dificultad.
Si uno quiere beber es libre de ello pero el estado grava fuertemente ese producto, si alguien quiere fumar es libre de ello pero se limita los lugares en que puede hacerlo ... tampoco me parece tan terrible que las autoridades hubieran tomado medidas para limitar ese credito que bien empleado no debiera hacer daño pero que era evidente que se utilizaba para especular.
Cambiar las normas bancarias para que no se pudiera hipotecar nadie por mas del 80% del piso, gravar mas las plusvalias para pisos vendidos a los pocos años de la compra, cuidar la independencia de las tasadoras..... tantas cosas que se podrian haber hecho y que no interesaron a nadie.
Ahora mismo decenas de miles de ciudadanos estan avocados a la completa ruina. No solo perderan sus casas sino que seran cadaveres financieros toda la vida. Sin duda nadie les obligo a ahorcarse pero no hubiera estado mal que les hubiera sido mas dificil adquirir la cuerda.
Todos somos responsables pero los que estan mas arriba son mas responsables y no me parece mal que se les recuerde.
Sin duda no podemos dejar caer a todo el sistema financiero (ninguna economia puede permitirselo) pero hay que dejar muy clarito quien lleva la parte del Leon en la locura en que toda una sociedad nos embarcamos.

ortega3
4 Diciembre 2010, 2:24

In reply to by albertogg (not verified)

Lo que dice en su comentario es que las autoridades deberían haber intervenido más para frenar la burbuja, el suicidio a través de la deuda de la gente y la explosión crediticia. Yo opino lo contrario, que esto no hubiese sucedido sin el intervencionismo de las autoridades.

En un mercado libre, salvaje, jamás se crean burbujas. Es el intervencionismo del estado el que deliberadamente crea esas burbujas, en muchos casos sin que quienes mueven los hilos desde el poder, jugando a aprendices de brujo, sepan lo que tienen entre manos ni cuales serán las consecuencias cuando el frankenstein que crean escape a su control.

Las burbujas aparecen porque desde el intervencionismo público se sabotean los mecanismos de incentivos y penalizaciones del mercado. En un mercado normal, el inversor hace ciertas apuestas y sus posiciones de inversión producen ganancias unas semanas y pérdidas otras. Lo que importa a un inversor es que en un plazo de uno, dos o cinco años haya habido más semanas de ganancias que de pérdidas. Esto es algo que el inversor debe ajustar con precisión cuando elige sus apuestas calibrando la relación beneficio/riesgo de cada inversión.

En las burbujas de activos el comportamiento es diferente. El mercado es empujado artificialmente hacia arriba lo que produce una racha muy larga de continuas ganancias. A primera vista, parece un juego en el que solo se gana pero eso es así porque todas las pérdidas son, de algún modo, ocultadas. Finalmante, las pérdidas acumuladas durante años afloran de pronto en una gran explosión de fuegos artificiales.

La oscilación de perdidas y ganancias semanales en un mercado normal produce en promedio creación de riqueza real porque la disciplina del mercado obliga a los inversores a ajustar sus inversiones, a medir cuidadosamente el riesgo y a optimizar el uso de los recursos que invierten.

En un mercado intervenido y con burbuja de crédito hay una masiva destrucción de riqueza porque todo ello no es más que un espejismo monetario en el que los activos suben de precio no porque se añada valor real a esos activos con esfuerzo, inteligencia o innovación sino porque la inundación de crédito hace que se puje más por ellos.

La parte "política" esencial en esto es que la burbuja simula generar beneficios producto de una creación de riqueza ficticia mientras que todas las pérdidas acumuladas aparecen súbitamente el día del colapso final.

Este día del colapso o "día del fin del mundo" se considera una catástrofe natural e imprevisible que justifica que, ante la gravedad de los hechos, se suspendan las leyes implacables del mercado temporalmente.

Un trader, un especulador de poca monta, un especulador honesto que se gana la vida con esfuerzo en el mercado, gana unas semanas y sufre terroríficas pérdidas otras pero nunca espera, ni nadie imagina que el gobierno vaya a rescatarle o a socializar sus pérdidas la semana que pierde en sus apuestas.

El "día del juicio final" es diferente. Al aflorar de pronto las pérdidas acumuladas durante años aparece el riesgo cierto de colapso de todo el sistema salvo que el gobierno rescate a los agentes sistémicos socializando las pérdidas.

Esta garantía implícita de rescate público y de socialización de las pérdidas flota en el aire durante toda la burbuja. Se llama "moral hazard" y los agentes descuentan su efecto en el cálculo de sus apuestas más temerarias. Aunque banqueros e inversores saben que una explosión exponencial de crédito necesariamente termina en una explosión que producirá gigantescas pérdidas saben, cuentan con que, ellos no tendrán que soportar esas pérdidas porque cuando llegue ese día el estado no permitirá que el sistema caiga.

Lo que impide que en un mercado se desarrollen burbujas es la continua e implacable amenaza del mercado: mientras la patata caliente pase de mano en mano los valientes que participan en el juego obtienen beneficios pero el castigo implacable del mercado para el jugador que tenga la patata caliente cuando pare la música es tan terrorífico que disuade a los inversores a jugar a un juego tan peligroso.

Si se hubiese "dejado caer" a todos los bancos como se dejó caer a lehman los banqueros jamás habrían jugado de nuevo a la temeridad financiera.

Los banqueros, sin embargo, sabían que el estado federal no podía dejar caer ni a los bancos que acumulaban deuda hipotecaria ni a las agencias fannie y freddie. Había un pacto no escrito pero conocido por todos. Quienes poseían esa deuda y quienes no podían caer eran bancos de inversión, fondos soberanos, bancos centrales y gobiernos extranjeros. El gobierno estaba implicitamente comprometido, en un pacto político, a que su deuda no pudiese fallar.

El juego venía a ser el siguiente: el gobierno americano (de reagan) estimularía la economía bajando fuertemente los impuestos. La idea es que si los consumidores pagaban menos impuestos tendrían más dinero en sus bolsillos y podrían consumir más. El problema es que el gobierno que redujo los impuestos no redujo el gasto público porque había demasiados "amigos" a los que comprar portaaviones o estaciones espaciales. Necesitaban que alguien cubriese la diferencia entre una menor recaudación y un gasto que era el mismo y ese alguien eran China, Alemania o Japón que disponían de mucho ahorro y que estaban interesadas "estratégicamente" en que el consumidor americano consumiese mucho más ya que esto impulsaría un (falso) crecimiento de sus exportaciones y de su economía. El gobierno federal recaudaba menos, gastaba lo mismo que antes y cubría la diferencia emitiendo deuda pública que fondos soberanos, bancos centrales, fondos de pensiones y gobiernos de Alemania, Japón, Arabia o China compraba.

El gobierno federal bajaba los impuestos a los consumidores para que los consumidores pudiesen consumir más y China o Japón financiaban esa rebaja fiscal prestando al gobierno federal el dinero que seguía gastando pero que ya no ingresaba en impuestos.

La economía americana se transformo en poco tiempo en una economía "fire". Una economía desindutrializada y basada en tres grandes sectores. El sector público: con miles de organismos, agencias y departamentos donde millones de empleados federales, municipales o estatales vivían del chorro de gasto público financiado con la venta de deuda que los chinos compraban. El sector minorista: en el que centenares de "malls" y centros comerciales vendían todos esos productos "made in China" (o los deportivos porsche a los ejecutivos de wall street). Y el todopoderoso sector financiero donde millones de financieros, traders, deales, y cajeros hacían fluir el río de crédito que permitía todo ese alegre consumo de productos de importación.

Cuando este monstruo empezó a crecer no hubo forma, o quizás nadie quiso, detenerlo ya que, si uno cerraba los ojos y cruzaba los dedos, parecía funcionar bien. Los chinos vendían mucho, la gente era feliz comprando y eso siempre da votos, los financieros ganaban millones a la semana y los ahorradores japoneses o alemanes tenían una inversión segura y rentable en la que colocar sus ahorros. Esa fantasía llamada PIB y otra fantasía similar llamada "tasa de empleo" crecían en estados unidos pero también crecían en Alemania, China o Japón. Todo el mundo estaba encantado y los economistas keynesianos celebraban exultantes el que se hubiese encontrado un nuevo "modelo de crecimiento" o un "nuevo paradigma" y se declaraba a un perfecto idiota de aquella época llamado greenpan como uno de los grandes genios de la economía de todos los tiempos. (Aún anda por ahí. de vez en cuando suelta una de sus bobadas)

Todo era, claro está, una vulgar burbuja de crédito de libro, pero ¿Qué político es capaz de terminar la fiesta en el punto álgido de la borrachera justo cuando la gente parece estar divirtiéndose más?

(Cuanto mejores habrían sido nuestras vidas si cada una de aquellas noches del viernes nos hubiésemos ido a casa justo cinco minutos antes de que apereciese la chica de la melenita. Pero siempre aparecía una chica de melenita ¿Verdad? Y siempre justo cuando íbamos a irnos a casa)

La fiesta debía continuar y no debía detenerse la música. El incremento del consumo se había tragado ya la totalidad de la rebaja de impuestos y en una burbuja, el crédito y el consumo de ese crédito deben crecer exponencialmente así que había que encontrar una nueva fuente de crédito para el consumidor que transfiriese el crédito japonés, alemán y chino al consumidor americano directamente y no solo a través de la financiación al gobierno y del gasto público de ese gobierno.

El problema es que lo que los extranjeros prestaban al gobierno federal a los estados o a los municipios era una inversión segura, los bonos soberanos americanos contaban con la garantía del estado mientras que prestar directamente a los consumidores en forma de créditos al consumo era mucho más arriesgado.

El apaño consistió en que los extranjeros financiaban a los consumidores, la máquina financiera americana titulizaba esos créditos y generaba unos títulos de deuda que el estado garantizaba implícitamente.

La vía fundamental se basó en el crédito hipotecario tutulizado por las agencias (gse) freddie y fannie que el gobierno garantizaba implícitamente. Aunque estos créditos eran hipotecarios (utilizaban la vivienda como garantía) no siempre eran para compra de vivienda. Muchos consumidores ampliaban su hipoteca y utilizaban el dinero para comprar por ejemplo un coche o pagar un viaje de vacaciones.

Esto produjo un segundo florecimiento de la economía americana (del consumo a crédito americano) el perfecto idiota greenspan ayudó lo suyo con unos tipos de interés a ras de suelo.

El ingente incremento de nuevo crédito hipotecario disparó el precio de las viviendas y dio lugar a una máquina realimentada. Alguien que tenía una casa de precio 100 con una hipoteca de valor 80 veía de pronto como el precio de su casa había subido hasta 145 lo que mágicamente hacía que su casa hubiese creado 45 unidades de "equity" que podían extraerse. Ahora que la casa valía 145 la hipoteca podía ampliarse desde 90 hasta 135 lo que permitía obtener 45 unidades de dinero (de crédito) con los que comprar electrodomésticos chinos o una moto japonesa. Las casas se habían convertido en unos cajeros automáticos donde cada familia podía acceder al crédito proveniente del lejano oriente. La "burbuja inmobiliaria", muy vistosa, era en realidad una tapadera que ocultaba este mecanismo de transferencia de crédito para el consumo (también tapaba la irresponsabilidad fiscal y el despilfarro público).

Lumbreras de la ciencia económica, como el jefe de estudios del fmi blanchard, hablaban de una economía americana con un crecimiento "robusto"

La condición para que esto funcionase es que, ya que los extranjeros financiaban la felicidad americana, el gobierno debía garantizar toda esa deuda librando a los prestamistas e inversores extranjeros de las futuras y previsibles pérdidas.

Cuando llegó el inevitable día del fin del mundo, todos esos bancos debían haber caído arrastrando en su caída la deuda de los inversores extranjeros pero había sido acordado que las inversiones extranjeras serían salvadas y todos los agentes del mercado conocían este acuerdo tácito. No era posible políticamente permitir al implacable mercado hacer su trabajo de liquidación y limpieza y no se permitió al mercado actuar. Cuando vieron lo que el mercado hizo con bears y lehman pararon al mercado.

Lehman fue devorado por el mercado en septiembre. El mes anterior, en agosto, blanchard, el genio del fmi, publico un libro excelso que analizaba la economía mundial llamado "the state of macro". La primera frase del libro es "the state of macro is good" (hoy sigue siendo jefe de estudios del fmi y candidato asegurado al "nobel")

Lo ocurrido en otros países es una versión en pequeño de este esquema. Los paises "exportadores", como Alemania o Japón bombeaban el ahorro en forma de crédito a los países importadores, como usa, Irlanda, España o Grecia donde unas burbujas inmobiliarias permitían una explosión del consumo a crédito de productos de importación y ocultaban la irresponsabilidad y el despilfarro público.

Aún estamos en ello. Intentan en medio del pánico evitar lo inevitable. Apuntalan la ingente masa de deuda que nunca será pagada con sucesivos planes de salvamento y rescate y con sucesivas socializaciones de pérdidas. Rezan, esperan y confían en que la aparición milagrosa de un "nuevo paradigma" o "modelo de crecimiento" les saque de esta como las sacó de las últimas.

Lo que ignoran es que no habrá milagro esta vez porque nunca hubo nuevos paradigmas o modelos de crecimiento. Aquel "nuevo paradigma" que parecía crear mágicamente riqueza de la nada, no es nuevo, de hecho es tan viejo como el mundo. Y aunque se le haya llamado revolución keynesiana, revolución tecnológica, neoclasicismo, innovación y desarrollo y de otras mil formas diferentes, se trata del viejo y falaz mercantilismo de siempre con sus burbujas de crédito de siempre y con sus grandes depresiones de siempre.

Por eso digo que cuanto menos intervenga el estado mejor le van las cosas a la gente.

Anonymous
4 Diciembre 2010, 22:05

In reply to by luisito

Joder luisito, estaba dispuesto a perderme el partido del Madrid con tal de seguir

Tu conferencia, porque lo tuyo son con-fe-ren-cias (que pena no poder ponerlo con

Mayúsculas). Un abrazo fuerte, muy fuerte.

Anonymous
4 Diciembre 2010, 22:31

In reply to by luisito

Estimado Luisito, me imagino que usted es conscientes de las acusaciones que está haciendo y cuando cualquiera hace acusaciones se supone que "tiene pruebas", más aún cuando estamos tratando un tema muy serio como es "el presunto fraude piramidal inmobiliario a centenares de miles de españoles". Asi cuando dice: "... las burbujas aparecen porque desde el intervencionismo público se sabotean los mecanismos de incentivos y penalizaciones del mercado. " Lo normal es que cualquiera que le lea, le pregunte: Sr. luisito ¿Usted tiene pruebas fehacientes de los funcionarios españoles concretos, los organismos o instituciones públicas concretas españoles que han estado, desde 2000 a 2006 saboteando los mecanismos de incentivos y penalizaciones del mercado inmobiliario español con el fin de generar una burbuja que acosaionado que los precios de los pisos se incremente en una media superior al 140% mientras el ipv y salarios en el mismo periodo se incrementaron un 24%? Si tiene tales pruebas, debería exponerlas, pues su acusación genérica supone como bien sabe conductas delictivas y delitos tipificados y recogidos en el Código Penal. Si no tiene tales pruebas, creo que lo mejor que podría hacer es retirar tales acusaciones. Pues precisamente estas pruebas son las que quieren tener los que desgraciadamente tienen que sufrir en sus carnes la ejecución de hipotecas, perdiendo sus casas por el 50% de lo que fueron tasadas al comprarlas. Como puede imaginarse, para quien está en esta situación estas pruebas son vitales, ya que con las mismas podrían presentar demandas por delito de estafa en las compras realizadas.

Anonymous
4 Diciembre 2010, 23:02

In reply to by afectado (not verified)

Si tiene tales pruebas, debería exponerlas, pues su acusación genérica supone como bien sabe conductas delictivas y delitos tipificados y recogidos en el Código Penal.

Si no tiene tales pruebas, creo que lo mejor que podría hacer es retirar tales acusaciones. Pues precisamente estas pruebas son las que quieren tener los que desgraciadamente tienen que sufrir en sus carnes la ejecución de hipotecas, perdiendo sus casas por el 50% de lo que fueron tasadas al comprarlas.

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Déjese de chorrradas, para el poder no hay delito.

Anonymous
5 Diciembre 2010, 3:23

In reply to by afectado (not verified)

Si tiene tales pruebas, debería exponerlas, pues su acusación genérica supone como bien sabe conductas delictivas y delitos tipificados y recogidos en el Código Penal.

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¿"Afectado"? ¿Afectado de qué? ¿De habernos jodido a todos y venir ahora de "bravatas" con sus amenazas de demanda por delitos? ¿Delito? ¿Desde cuando expresarse en libertad y decir verdades como puños es un delito? ¿Me va a negar que la actitud de los gobiernos en materia de vivienda durante los últimos 15 años no ha sido absolutamente intervencionista? ¿Me va a negar que no lo es ahora?
Delito será calificar terrenos con ansia especulativa, delito será liberar suelo cuando me conviene a mí y no por interes común, delito será manifestar públicamente que el precio de la vivienda ha tocado fondo cuando tu obligación es ser guia y faro de la sociedad que te ha elegido, delito será bloquear a propósito determinadas iniciativas, para favorecer los intereses particulares de terceros.
Pero Ud......¿Que clase de valores tiene?. No me lo diga, Ud es político.

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