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A más de la mitad de España le cuesta más esfuerzo comprar una casa ahora que en 2013

Esfuerzo para comprar vivienda por Comunidades - gráfico
Autor: Redacción

Muchas cosas han cambiado en España en los últimos dos años. En verano de 2013 la economía aun luchaba por dejar atrás la recesión y los organismos internacionales no dejaban de recordarnos la cantidad de reformas estructurales que debíamos aplicar para ganar competitividad, reducir la tasa de paro y volver a generar riqueza.

Hoy, en cambio, somos el ejemplo a seguir, la economía que avanza más rápido en Europa y una de las que más crecerá durante 2015. Sin embargo, estas mejoras macro no están logrando reducir el esfuerzo económico que deben afrontar los españoles a la hora de comprar una vivienda.

Los últimos datos de ST Sociedad de Tasación, correspondientes al tercer trimestre del año, sitúan el índice de esfuerzo inmobiliario del conjunto del país en 7,4 años, lo que significa que un ciudadano necesita todo ese tiempo para poder adquirir una casa de tipo medio. La cifra, aunque está muy lejos de máximos, curiosamente supera a la registrada en verano de 2013, cuando el esfuerzo se situó en 7 años.

Pero, ¿cómo es posible que se produzca este repunte si todos los indicadores hablan de mejoras? La respuesta está en dos variables principales que utiliza ST para calcular el índice: la evolución del valor de mercado de la vivienda en cada región y los ingresos anuales de los ciudadanos.

Diversos estudios nacionales y extranjeros han asegurado recientemente que los sueldos en nuestro país están estancados, mientras que los precios de mercado ya empiezan a repuntar en algunas zonas, lo que está elevando el esfuerzo que deben realizar los ciudadanos para hacerse con un inmueble en propiedad.

En las estadísticas de Sociedad de Tasación encontramos hasta nueve autonomías donde el índice ha repuntado en estos dos últimos años, mientras que en otras dos el esfuerzo se ha mantenido estable y en otras seis se ha reducido.

Andalucía, sin ir más lejos, es la comunidad donde más ha repuntado el esfuerzo (ha pasado de 6,4 años a 7,3, lo que significa que ha subido un 14%), después de que en estos 24 meses los salarios repuntaran un testimonial 0,27% según la consultora Adecco y que el valor de las viviendas, según ST, escalaran un 2%.

Siguen sus pasos Navarra (ha subido un 12,3%, al pasar de 6,5 años a 7,3); Comunidad Valenciana (9%, de 5,5 a 6 años); Galicia (7,8%, de 7,7 a 8,3 años); Canarias (5,7%, de 7 a 7,4 años); La Rioja (ha repuntado un 5,5%, tras pasar de 5,4 a 5,7 años); y Extremadura (el esfuerzo ha subido un 5,2%, al pasar de 5,7 a 6 años).

En el caso de Baleares, el repunte ha sido del 3,6% (ha pasado de 13,7 años a 14,2), mientras que en el de Castilla y León ha aumentado un 3% (ahora se necesitan 6,7 años, frente a los 6,5 de 2013).

A pesar de estos ascensos generalizados, lo cierto es que solo dos de estas nueve regiones se sitúan por encima de la media nacional (esos 7,4 años): se trata de Baleares (14,2) y Galicia (8,3).

Madrid y Cataluña, en tablas

Madrid y Cataluña protagonizan una situación excepcional: son las únicas dos autonomías cuyo esfuerzo inmobiliario se mantiene estable respecto a 2013. Los ciudadanos deben destinar 8 años y medio para poder comprarse una casa en la capital, mientras que en la región catalana el índice queda reducido a 8 años.

En las estadísticas de Sociedad de Tasación también encontramos una tercera situación: autonomías donde ahora es necesario un esfuerzo menor para poder adquirir una vivienda. Los dos ejemplos más paradigmáticos son los de Aragón, donde el esfuerzo ha caído un 14,7% (ha pasado de 6,8 a 5,8 años) y el de País Vasco, que ha sufrido un descenso del 10,2% (de 9,8 a 8,8 años).

En Cantabria, en cambio, ha caído algo más de un 7% (está en 8,3 años, frente a los 9 anteriores), mientras que en Asturias se ha reducido un 4,3% (ha pasado de 6,9 a 6,6). En Murcia y Castilla-La Mancha, por último, se ha reducido algo menos de un 2% (hasta dejar su esfuerzo alrededor de 5 años y medio).

Castilla-La Mancha y Murcia, mayores caídas desde máximos

Otra de las lecturas que dejan los datos de ST es que, después de que el sector haya dado por terminado su proceso de ajuste y haya entrado en una senda de estabilización, el índice de esfuerzo inmobiliario de todas las autonomías está actualmente muy por debajo del nivel máximo que llegaron a alcanzar. Ahora bien, de nuevo, vemos unas caídas muy heterogéneas: desde el 24% hasta casi el 55%.

Galicia es la región donde menos se ha reducido el esfuerzo y eso que se ha reducido en una cuarta parte. En otras autonomías como Asturias, Baleares, Cantabria, Castilla y León y Navarra el índice ha bajado entre un 30% y un 40%, mientras que en Andalucía, Aragón, Canarias, Extremadura, Madrid y País Vasco ha disminuido algo más de un 40%.

Ya por encima de la media nacional (cuyo ajuste ha sido del 45,98% desde máximos) se encuentran La Rioja, Comunidad Valenciana, Cataluña, mientras que con un descenso superior al 50% solo se sitúan Castilla-La Mancha y Murcia. En ambos casos, el esfuerzo actual que deben realizar los ciudadanos por comprarse una vivienda de tipo medio no es ni la mitad del que se contabilizó antes de que estallara la burbuja.

Como apunte curioso, debemos recordar que en el momento de máximo apogeo del sector Asturias era la única comunidad en la que se podía adquirir una vivienda con un esfuerzo inferior a diez años íntegros de sueldo, al tiempo que en Cataluña, Madrid y País Vasco se llegaron a necesitar 15 años de salario y en Baleares, casi un cuarto de siglo de trabajo.