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Edificio Bolueta: así se construye en Bilbao el residencial passivhaus más alto del mundo

Autores: @luis manzano, @David Marrero, dani castillo

Bilbao contará en 2017 con el edificio residencial más alto del mundo construido bajo el método passivhaus, uno de los estándares más eficientes en consumo y ahorro energético. Un rascacielos de 28 plantas, 88 metros y 171 viviendas con el que el Gobierno vasco y el Ayuntamiento bilbaíno quieren presentar su apuesta por la construcción eficiente, sostenible y con el máximo ahorro energético para los nuevos vecinos del barrio de Bolueta, una de las antiguas zonas industriales más degradadas de la capital vizcaína.

La construcción de viviendas de protección oficial da un salto de calidad en el proceso de edificación con el proyecto que se está levantando actualmente en el barrio bilbaíno de Bolueta. Por primera vez en España, una sociedad pública promociona vivienda protegida bajo criterios de máxima eficiencia energética, desarrollo sostenible y gasto casi nulo, con la construcción passivhaus.

Pero el Edificio Bolueta no solo será la primera promoción de VPO passivhaus de España, sino que se convertirá además en la torre de viviendas 'passiv' más alta del mundo con sus 88 metros de altura y 28 plantas, superando el actual récord de una torre en Nueva York.

El Edificio Bolueta forma parte de la primera parte de este amplio complejo, con 361 viviendas repartidas en dos rascacielos. Esta primera torre contará con 108 pisos protegidos y 63 viviendas sociales construidas con criterios passivhaus, que lograrán una reducción del consumo y mejorarán la calidad del aire interior.

“Cuando hacemos passivhaus, estamos hablando de construir mejor. No se puede perder de vista que donde realmente es interesante este tipo de construcción es en la edificación pública. Tenemos que trabajar duro y hacer bien este proyecto para que los residentes de estas viviendas tengan los mínimos gastos de mantenimiento y el máximo confort. El ahorro energético en el peor de los casos alcanzará el 75%”, afirma Germán Velázquez, arquitecto de VArquitectos, encargado del diseño del edificio.

Un edificio passivhaus se caracteriza por contar con mejoras técnicas en aislamiento técnico, control en las roturas de puente térmico, estanqueidad del aire, carpinterías de altas prestaciones y ventilación con un recuperador de calor.

“Aunque suene raro, prácticamente no va a hacer falta que utilicen la calefacción. La envolvente de la vivienda será suficiente para mantener el calor en el piso. Será una construcción eficiente y permitirá ahorrar mucho dinero en el consumo de energía”, destaca el arquitecto de VArquitectos.

Una apuesta de las administraciones públicas por la eficiencia

Visesa, la promotora del Gobierno de Euskadi, está invirtiendo 30 millones de euros en la construcción de la primera torre de viviendas del complejo Bolueta, uno de los barrios limítrofes del Bilbao, que vive un proceso de regeneración urbanística tras cerrar las múltiples fábricas de acero y de otras materias pesadas.

“Buscamos recuperar una zona degradada, donde había toda clase de industria pesada. Por lo que nos hemos propuesto recuperarla principalmente con la construcción de 1.110 viviendas, de las cuales 650 serán VPO, y 450 serán de vivienda libre”, recalca Marcos Muro, director general de Visesa, perteneciente al Gobierno de Euskadi.

El proyecto de regeneración y renovación de Bolueta incluye además de las viviendas, más zonas verdes y de esparcimiento, la ampliación del paseo de la ría del Nervión y la reestructuración viaria de la zona.

“Desde el Gobierno vasco y el Ayuntamiento de Bilbao tenemos que darle a conocer a la sociedad este proyecto significativo, explicando las bondades con las que cuenta: una casa más confortable, donde lo acústico o su temperatura se regularán con las mejores calidades y por un precio competitivo”, destacó Marcos Muro.

Una VPO de tres dormitorios, de 75 m2, con plaza de garaje y trastero sale al mercado por 150.000. De la vivienda libre se vende entre los 135.000 para un piso de dos dormitorios a los 170.000 euros del de tres dormitorios. El 80% de la promoción ya está vendida.

“Que una administración esté promocionando vivienda pública passiva es un hito. Va a servir de ejemplo para quitarse de encima el mito de que la construcción passiv es más cara, que no puede ser VPO. O que es imposible construir grandes edificios en altura con las condiciones que exige el modelo passishaus. Todos estos mitos ya han caído, ya se está haciendo un edificio con todas estas características”, concreta Germán Vázquez.

“La ciudadanía demanda cada vez más que las viviendas en las que vive sean sostenibles. Las administraciones tenemos que dar el primer paso”, concluye el director general de Visesa.