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Soto de Lezkairu: el primer bloque de viviendas Passivhaus de España

Autores: dani castillo, @David Marrero

La edificación de casas bajo los criterios passivhaus se centraba hasta ahora en viviendas unifamiliares. Pero por primera vez en España, un edificio plurifamiliar se construye bajo estos criterios de consumo casi nulo de energía y máxima eficiencia energética que estará certificado por el Passive House Institute. Se llama Soto de Lezkairu y se levanta en Pamplona.

El horizonte de los objetivos 20/20/20 para el año 2020 marcado por la Unión Europea está a la vuelta de la esquina y parte del sector promotor ya está trabajando en cumplir los requisitos de eficiencia energética y ahorro en el hogar.

“Con esta promoción podemos decir que nos hemos tirado un poco a la piscina. Este es un edificio pionero. Somos los primeros en construir un bloque de viviendas bajo los criterios passivhaus. Pero creemos que esto es el futuro y no hacerlo sería volver a construir más de los mismo”, afirma Laura Valencia, portavoz de ‘Promociones Las Provincias’, la promotora que ha dado el primer paso para innovar en la construcción de viviendas en bloque aplicando los máximos criterios de ahorro en el consumo de energía, mejorar la eficiencia energética de las viviendas y, por lo tanto, reducir la emisión de gases de efecto invernadero.

Este bloque de 29 viviendas está situado en la zona de Soto de Lezkairu en Pamploma y se encuentra actualmente en los trabajos de edificación. Será el primer bloque plurifamiliar que contará con el certificado por el Passive House Institute en España. Además, las viviendas tendrán un consumo casi nulo.

“Los compradores están cada vez más informados sobre las características que quieren que tenga su nuevo hogar. Tienen claro lo que quieren y cómo lo quieren. Están atentos a las calidades y los materiales con los que se construye”, destaca Laura. “Reducir la demanda es algo prioritario porque la energía más barata es la que no se consume”.

Cómo aplicar los principios ‘passiv’ a un edificio residencial

La principal diferencia de un proyecto passiv con uno tradicional pasa por el proyecto, en el que se tiene en cuenta los espacios para acometer la instalación para los aislamientos. Además, durante la obra se va cuidar mucho la hermeticidad para trabajar la estanqueidad desde el principio por lo que se trabaja muy de cerca en la obra y con los obreros.

“El edificio está construido de hormigón y de ladrillo como todos los bloques que se construyen habitualmente. Pero a esto hemos añadido el valor de aplicar los criterios passivhaus: mejorar el aislamiento, eliminar los puentes térmicos, trabajar la carpintería con los acristalamientos, se tiene especial cuidado con la hermeticidad y cuenta con un sistema de recuperación de calor”, comenta Germán Velázquez, arquitecto del estudio ‘V Arquitectos’.

En la edificación se trabaja en cuidar sobre todo la hermeticidad y los aislamientos en cubiertas, muros y el trabajo en la carpintería de las ventanas, uno de los principales focos por donde se puede perder el calor de la vivienda. “Lo que si tenemos especial interés en contar con materiales específicos para mantener la hermeticidad de la vivienda y unos recuperadores de calor de altas prestaciones y unos cristales de triple vidrio”, destaca Germán.

Las características de una construcción passivhaus permiten mantener el inmueble a una temperatura confortable sin necesidad de enchufar la calefacción “pero instalaremos un suelo radiante que permite aportar calor a la vivienda. Creemos que tendrá un uso prácticamente marginal. Con el sistema de ventilación con recuperación de calor mantendrá a la temperatura deseada sin necesidad de conectar la calefacción o abrir las ventanas y todo con un consumo de energía casi nulo”.

“Igual, de principio, asusta un poco a la persona de Pamplona acostumbrada a tener la casa caliente con radiadores. Pero la casa estará durante todo el día ventilada y con una temperatura agradable durante las 24 horas. Si lo quieren no va a ser necesario abrir las ventanas”, destaca la promotora.

Otro de los retos de las viviendas passiv aparece con la colocación de las persianas. “Este proyecto cuenta con persianas. Para un edificio pasivo, tener persianas es un gran desafío, ya que tienen unos puentes térmicos importantes en la caja. La colocación que tenemos preparada para ellas implica que no va a haber ni entradas de aire, ni puentes térmicos”, declaran desde ‘V Arquitecturos’.

Los productos relacionados con la construcción passiv se van abaratando cada vez más mientras crece el interés por edificar de forma más eficiente como las carpinterías de las ventanas o los materiales de aislamiento. “Pensando en una vivienda unifamiliar los costes pueden aumentar de forma gradual pero en una construcción de un bloque, el sobrecoste se reduce drásticamente y se puede quedar en el entorno del 3%”, concreta Germán Velázquez.

Este bloque del Soto de Lezkairu pasará los exámenes oportunos para lograr la certificación oficial del Passive House Institute. “Para un edificio de viviendas es necesario contar con el certificado Passivhaus para corroborar que es pasivo, que cumple con los criterios de reducir el consumo de energía. Una vivienda certificada con el sello Passivhaus vas a tener la certeza de que dentro de cinco años va a estar dentro de los criterios que se van a estar exigiendo en el futuro, será una vivienda eficiente”, finaliza Velázquez.