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La 'Operación Chamartín' renace de sus cenizas con la vista puesta en 2017

Autor: Redacción

Año en blanco para el desarrollo urbanístico al norte del Paseo de la Castellana de Madrid. Después del rechazo del Pleno del Ayuntamiento al proyecto de Distrito Castellana Norte (DCN) y la presentación del plan de Carmena, bautizado ‘Madrid Puerta Norte’, las partes implicadas cierran 2016 con la buena voluntad de sacar adelante un nuevo proyecto consensuado. Se dan los primeros pasos para una nueva ‘Operación Chamartín’.

La actualidad sobre el proyecto de ampliación al norte del Paseo de la Castellana, más conocido como ‘Operación Chamartín’, está al orden del día. El pasado 19 de diciembre se reunió la primera mesa técnica entre las partes implicadas en este gran proyecto urbano, que hasta ahora, se catalogaba como el mayor plan de desarrollo urbanístico de Europa.

El Ayuntamiento de Madrid, el ministerio de Fomento, la Comunidad de Madrid, Adif, Renfe y la promotora Distrito Castellana Norte (DCN)- formada por BBVA y la constructora San José- están tratando de acercar posturas para desbloquear un desarrollo urbanístico que ha estado encima de la mesa de varios gobiernos del Estado, autonómicos y municipales durante los últimos 23 años, sin que se haya llegado al consenso.

Además, la promotora DCN y Fomento, dueña de los terrenos a través de Adif, empresa participadas por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), están ultimando un acuerdo para prorrogar la concesión del suelo a la empresa para poder desarrollar el proyecto urbanístico, viendo las perspectivas de que el PGOU para la zona sea aprobado por el consistorio municipal.

2016 será recordado como uno de los años más complicado para la llamada ‘Operación Chamartín’. El pasado mes de mayo, el Pleno del Ayuntamiento de Madrid, con los votos a favor de los grupos municipales Ahora Madrid y el PSOE, rechazó el proyecto presentado por DCN para el Paseo de la Castellana, la renovación de la estación de Chamartín, el soterramiento de las vías ferroviarias y la reforma de los nudos viarios de la M-30 y el nudo de Manoteras.

El proyecto presentado por Distrito Castellana Norte (DCN) prometía la construcción de 17.700 viviendas en un plazo de cinco años con 1.774.000 m2 residenciales, además de 1.387.000 m2 destinado a oficinas y suelo comercial, donde se iban a levantar nuevas torres, lo que implicaría además mejorar el acceso mediante nuevos enlaces y paradas de Metro y Cercanías. Las previsiones de la promotora estiman 6.000 millones de inversión directa, 120.000 empleos nuevos, según el presidente de DCN, Antonio Béjar.

A la par que el Ayuntamiento de Madrid desestimaba el proyecto de DCN, la alcaldesa Manuela Carmena presentaba su propio proyecto para la zona, bautizado como ‘Madrid Puerta Norte’, donde se reducía drásticamente la edificación de casas, hasta 4.600, reduciendo a la mitad la superficie edificable, hasta los 458.724 m2, y los espacios para uso terciario y oficinas o industrial a 582.275 m2.

El concejal de Desarrollo Urbano Sostenible del Ayuntamiento de la capital, José Manuel Calvo ya afirmó a idealista/news el pasado mes de julio que “la Operación Chamartín se va a aprobar porque es necesaria para la ciudad, pero no en las condiciones que propone DCN”.

Una situación que el sector inmobiliario de Madrid criticó, sobre todo, por el cambio de ‘las reglas del juego a mitad de la partida’, la incertidumbre que podría crear entre los inversores, y las posibles consecuencias sobre el precio de la vivienda. La ciudadanía también mostró su opinión a favor y en contra de este importante proyecto urbanístico para Madrid.

La falta de un Gobierno Central desde las Elecciones Generales del 20-D de 2015 y la marcha de la ministra de Fomento en funciones, Ana Pastor, al Congreso, tampoco ayudó a desencallar una situación de tensión que necesitaba del consenso de todas las partes implicadas.

Con la llegada del nuevo ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, tras las Elecciones Generales del 26-J, al menos se han acercado las posturas de dos de los actores principales, Fomento y Ayuntamiento. Aún así, el Gobierno de Manuela Carmena ha recibido dos demandas por parte de Distrito Castellana Norte (DCN) para que se anule el acuerdo municipal que tumbó su proyecto residencial. Por su parte, el Ministerio de Fomento ha reclamado 700 millones de euros por anular la Operación Chamartín.

Queda trabajo por delante, pero el Ayuntamiento cree en palabras de José Manuel Calvo que se puede lograr una nueva propuesta en tres o seis meses, mientras DCN continúa afirmando que no invertirá en “proyectos que no sean rentables”.