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José Manuel Calvo, concejal de Urbanismo de Madrid: “La Operación Chamartín se va a aprobar”

Desde que a finales del pasado mes de mayo los votos de Ahora Madrid y el PSOE diesen carpetazo definitivo a la propuesta de ampliación del Paseo de la Castellana y reforma de la Estación de Chamartín propuesta por Distrito Castellana Norte (DCN), BBVA y Adif, el concejal de Desarrollo Urbano Sostenible del Ayuntamiento de la capital, José Manuel Calvo, se ha convertido en héroe para unos y malvado para otros. Del visto bueno de Calvo depende que el mayor desarrollo urbanístico de Madrid en las tres últimas décadas eche a andar. Y él lo tiene claro: “La Operación Chamartín se va a aprobar porque es necesaria para la ciudad, pero no en las condiciones que proponía DCN”.

La ampliación del Paseo de la Castellana se ha convertido en el principal conflicto inmobiliario para el actual Gobierno del Ayuntamiento de Madrid. Aunque la historia de este proyecto urbanístico se alarga 23 años. La construcción de nuevas viviendas, la reforma de la zona desde la estación de Chamartín hasta la Calle 30 y el nudo de Manoteras han estado sobre la mesa del consistorio municipal desde el mandato de José María Álvarez del Manzano (PP).

Sin embargo, ni el Gobierno central con las empresas públicas dueñas del suelo, ni el Ayuntamiento de Madrid, ni la Comunidad de Madrid han encontrado el consenso adecuado para lanzar este enorme plan urbanístico. Ni siquiera cuando en las tres administraciones gobernaba el Partido Popular con mayoría absoluta. La tortuosa redacción del proyecto unas veces, la legislación urbanística otras y la crisis económica han dado al traste con todos los intentos de poner fecha al inicio de las obras.

“Critican que desde el Ayuntamiento hemos paralizado la operación de ampliación del Paseo de la Castellana. Sin embargo, el Partido Popular, con mayorías absolutas en los tres gobiernos, ejecutivo central, autonómico y municipal, no fue capaz de sacar adelante la iniciativa”, afirma el concejal de urbanismo, José Manuel Calvo. “Habrá que preguntarse el por qué”, afirma.

Después de años parado, la empresa Distrito Castellana Norte (DCN), formado por BBVA y la promotora San José, relanzaron la idea de urbanizar y revitalizar la zona. Entre 2014 y 2015 tan solo faltaba que el Ayuntamiento, bajo el mandato de la alcaldesa Ana Botella (PP) aprobará el Plan de desarrollo urbanístico. Pero finalmente no lo aprobó y dejó la ‘patata caliente’ al nuevo Gobierno salido de las elecciones municipales de 2015.

Distrito Castellana Norte pretendía una inversión cercana a los 6.000 millones de euros sobre unos terrenos que ocupan unas 320 hectáreas al norte de Madrid. El plan contaba con 1.774.000 m2 residenciales para levantar 17.699 viviendas, además de 1.387.000 m2 destinado a oficinas y suelo comercial, con la idea de ampliar el número de torres al norte de la capital. Antonio Béjar, presidente de la promotora, ha afirmado que su proyecto crearía unos 120.000 puestos de trabajo, además de unos ingresos fiscales esperados de más de 3.000 millones de euros.

En busca de consenso

Pero el pasado mes de mayo el Pleno del Ayuntamiento de Madrid decidió anular de forma definitiva el proyecto presentado por Distrito Castellana Norte, que iba a ser el mayor desarrollo urbanístico de Europa. El consistorio de Manuela Carmena aprovechó el ‘No’ para presentar su propio proyecto denominado Madrid Puerta Norte. “Es simplemente un documento de bases y estrategias, que no está cerrado, para sentarnos con el resto de actores y diseñar un plan común”, admite Calvo.

El plan urbanístico presentado por el consistorio municipal reduce a la mitad la edificabilidad de la zona para “hacerla sostenible”: los m2 residenciales pasan a 458.724 m2 y las viviendas se reducen a 4.600 El suelo comercial y de oficinas baja Distrito Castellana Norte a 582.275 m2. El concejal de urbanismo justifica el cambio porque “el anterior proyecto aumentaba de forma artificial el espacio edificable, incluyendo tramos de vías y carreteras donde no se puede construir”.

Si no hay acuerdo con DCN, el Ayuntamiento tiene clara cuál será la hoja de ruta a seguir: “Apostamos por el desarrollo de la zona de la Castellana. De hecho, ya hemos presupuestado las obras de reforma del Nudo de Manoteras, que comenzarán sí o sí el año que viene”, confirma Calvo. Según el documento presentado por el Ayuntamiento, Madrid Puerta Norte contempla una inversión de 566 millones de euros para los propietarios del suelo sobre los que se llevaría a cabo la operación, que incluirían el cubrimiento de las vías (74 millones), los costes de urbanización (333 millones) y los gastos de afección a edificaciones existentes (159 millones). 

El Consistorio se haría cargo de las reformas de los nudos de Manoteras (110 millones) y Fuencarral (68 millones). Esta inversión se repartiría entre las administraciones públicas y los promotores.

¿Qué va a suceder?

Por el momento, las conversaciones entre las partes, el Ministerio de Fomento, la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Madrid y BBVA no han llegado a ninguna parte. Además, la falta de Gobierno en el país está dejando este proyecto parado a la espera de nuevo Ejecutivo.

El concejal de urbanismo espera que se llegue a un acuerdo, aunque ya ha afirmado que será difícil llegar a un consenso antes de final de año, fecha en la que se cumple el plazo para que Distrito Castellana Norte haga efectivo la compra del suelo a los actuales propietarios, las administraciones públicas.

Todas las partes dudan de la viabilidad del proyecto presentado por el Ayuntamiento y creen que repercutiría negativamente sobre el ciudadano, toda vez que pide que las administraciones públicas asuman los costes de las obras, tales como la reforma de la Estación de Chamartín, el soterramiento de las vías, la nueva estación de Metro o las obras en los nudos de la Calle 30 y alrededores.

Además, de las dificultades para establecer puntos de acuerdo entre las partes, tanto el Ministerio de Fomento como la Distrito Castellana Norte ya han anunciado que acudirán a los tribunales para reclamar al Ayuntamiento daños y perjuicios por la decisión del Pleno. El Ministerio exige al consistorio municipal 700 millones de euros, dinero que ya había invertido en el desarrollo de la zona, ahora paralizado.

Sin embargo, José Manuel Calvo tiene claro que la ‘Operación Chamartín’ no seguirá paralizada otros 23 años: “Si no nos dejan más opción, iniciaremos de oficio una nueva ordenación. El Ayuntamiento quiere que la reforma del nudo norte se inicie el año que viene y la de la Estación de Chamartín en 2018”.