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Barcelona impulsa un modelo de ciudad desde una perspectiva feminista

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, en las pasadas jornadas del Día Internacional de la Mujer. / Ajuntament de Barcelona
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, en las pasadas jornadas del Día Internacional de la Mujer. / Ajuntament de Barcelona

Más segura, más igualitaria y sin barreras: así es la ciudad que sueña el equipo de Ada Colau y desde ayer podría ser un poco menos utópico. El Ayuntamiento de Barcelona presentó ayer un ambicioso proyecto que incluye un paquete de medidas para integrar la mirada de la mujer en todas sus políticas urbanísticas de la Ciudad Condal. Entre las acciones que ya tienen en marcha está la de reactivar la economía en zonas industriales como Bon Pastor o Torrent de l'Estadella.

La teniente alcalde y concejal de Urbanismo y Ecología, Janet Sanz, anunció ayer lo que ya se lleva meses gestando de puertas hacia dentro entre diferentes departamentos del Ayuntamiento: promover una ciudad inclusiva desde el espacio urbano, que es el lugar compartido por todos. Eso es, según Sanz, iluminar mejor las calles, ensanchar las aceras, facilitar el acceso de carritos o sillas de ruedas entre muchísimas otras acciones que considera "pequeños cambios que no requieren transformaciones faraónicas y afectan en el día a día de los barceloneses".

La rehabilitación que llevan realizando en los 73 barrios de la ciudad desde que llegaron al gobierno municipal ya incorpora estas políticas transversales, desde un prisma feminista. "No solo para las mujeres, quede claro que es para todos, pero sobre todo que ellas se sientan seguras y protagonistas de la vida cotidiana", aclara Sanz. 

El diseño de la ciudad que quieren llevar a cabo, explican, debe poner en valor la vida cotidiana de las personas que habitan Barcelona. Esto, en parte, podría ser la forma de contrarrestar los efectos negativos del turismo en la ciudad. Laura Pérez, la regidora de Feminismo y LGTBI, explicó que su modelo de ciudad debe vincularse no solo en torno a la vida productiva (ir a trabajar, por ejemplo), sino también a la vida reproductiva (los parques, los recorridos hasta las escuelas, etcétera). 

Respecto a la movilidad, buscarán cómo incrementar la accesibilidad a los transportes públicos de manera plural y heterogénea: cochecitos, sillas de rueda, caminadores o carros de la compra. También, se tratará de mejorar la frecuencia, tanto de día como de noche, de forma que no se limite su uso dependiendo la hora de uso y ofrecer, así, seguridad a los vecinos y vecinas. Igual que "detectar aquellos puntos negros que generan inseguridad y es tan fácil como mejorar la iluminación", detalló Sanz. 

Tanto Sanz como Pérez explicaron que la perspectiva de género, poner en el centro de las políticas urbanísticas a la mujer, no es otra que responder a las necesidades del día a día y con una vocación de igualdad de género. "No pretendemos hacer una ciudad para hombres y otra para mujeres", puntualizó Pérez. Pero aclaró: "hombres y mujeres no vivimos la ciudad de la misma forma, por eso debemos hacer políticas que nos equiparen". A modo de muestra, citó cómo la mujer tiene el rol central del cuidado familiar y eso hace que se mueva y tenga unos horarios distintos al hombre.

Así, por ejemplo, con las 'supermanzanas' del Poblenou, la nueva red de carriles bici o estimular la economía en zonas industriales como Bon Pastor y Torrent de l'Estadella son el tipo de actuaciones que recoge este modelo de ciudad que impulsan desde todas las áreas del gobierno municipal. Para Pérez el urbanismo da mayores oportunidades de maniobra al Ayuntamiento para desarrollar esta inclusión con pequeños cambios.