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Velayos (Neinor): “Las casas podrían ser hasta un 25% más baratas con una buena regulación”

El ladrillo habla alto y claro: España tiene un problema con la regulación urbanística que afecta de lleno al precio de la vivienda. En plena remontada del sector residencial, las promotoras recuerdan que las casas podrían abaratarse si no existieran tantas trabas regulatorias.

Según ha explicado Juan Velayos, CEO de Neinor Homes, durante la celebración de las jornadas Spain Summit 2018, “los pisos podrían costar entre un 20% y un 25% menos con una regulación sana”.

En su opinión, el sistema actual ha demostrado ser un fracaso rotundo en cualquier momento del ciclo: en épocas de bonanza económica, de crisis y de estabilidad. Ha generado corrupción y especulación, ha permitido que haya viviendas en medio de la nada y viviendas no sostenibles... Esto se demostró en el boom y ahora que estamos mejor seguimos con la misma regulación. Está claro que es un fracaso, porque no se genera oferta, lastra la demanda y los precios suben. Alguien tendrá que hacer algo”.

Velayos ha recordado que el proceso para obtener una licencia en España es largo y costoso. “La regulación lo es todo, y es tan complejo el sistema español, tan subjetivo a nivel municipal y tan largo, que nadie se atreve a generar suelo en España ni a conceder licencias. Prefieren ponerse de perfil para no tener responsabilidad y evitar que les puedan acusar de corruptos. Estamos en el bucle perfecto”, ha recalcado.

Además, Velayos ha dejado entrever que las medidas que está tomando el Gobierno en los últimos tiempos (como penalizar el ahorro u obligar a los bancos que paguen el impuesto de las hipotecas (AJD) y demás gastos hipotecarios) tienen un impacto directo en el consumidor, que ve cómo el precio de las casas sigue subiendo.

"Teniendo necesidad de vivienda como tenemos, teniendo equity dispuesto a invertir en residencial y con empresas que tienen vocación industrial para modernizar el sector, a nosotros que no nos vengan con que los pisos se están encareciendo. La política debe asumir su parte de culpa y ser consciente de que, o todos remamos en la misma dirección o el gran perjudicado va a ser el español de a pie", ha insistido.

No podemos olvidar que el precio de la vivienda ya acumula cuatro años de repuntes. Según los datos del Ministerio de Fomento, el precio del m2 de la vivienda libre se acerca ya a los 1.600 euros, frente a los 1.455 euros en los que tocó suelo en verano de 2014.

La regulación, un problema generalizado

El ladrillo no es la única actividad que ha aprovechado el evento para pedir cambios regulatorios y una reducción de las trabas burocráticas: el mundo financiero, de la inversión y el emprendimiento se han sumado también a esa petición. En general, las empresas se quejan de las trabas burocráticas y la cantidad de normas que deben cumplirse a nivel estatal y autonómico, e incluso municipal en algunos casos.

Desde el Círculo de Empresarios, por ejemplo, su presidente John de Zulueta explica que uno de los principales lastres del tejido empresarial español es que "existen 70 leyes autonómicas que no facilitan el emprendimiento y el buen desarrollo de las empresas". 

Por su parte, Carina Szpilka, ex directora general de ING España y actual presidenta de la Asociación de la Economía Digital (Adigital), ha recalcado que el mercado doméstico no es un mercado único, sino que "España son 17 diferentes, uno por CCAA, lo que a veces supone que tengas que hablar con muchos interlocutores diferentes". 

Y los reproches no acaban aquí. Según Carlos Trascasa, senior partner de la consultora McKinsey en España, "la legislación española no invita a las empresas a crecer", mientras que desde el sector financiero se quejan de que Europa está regulando más a la banca que EEUU, lo que podría ser un lastre para la competitividad.