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CBRE: ralentización de la demanda y ajuste de precios de la vivienda en Valencia y en Vizcaya

Una calle de Valencia / Gtres
Una calle de Valencia / Gtres
Autor: Redacción

El sector residencial ha sufrido una ralentización de la demanda en Valencia y en Vizcaya, según el último informe de CBRE. Además, la consultora ha detectado un reajuste de precios en estas dos provincias. Estas tendencias continuarán durante todo este 2020, en plena pandemia del coronavirus.

El sector residencial de Vizcaya, que en 2019 se mostró menos expuesto a la madurez del ciclo que otras regiones de España, se enfrentará previsiblemente este año a una mayor ralentización en las compraventas de vivienda a causa de la crisis provocada por la pandemia del covid-19, según las previsiones de CBRE, que anticipa además un ajuste en los precios, principalmente, de la segunda mano.

Según el informe “Claves del mercado residencial en España 2020”, la demanda de vivienda en Vizcaya el año pasado registró un ligero retroceso internanual del 2% hasta las 12.124 unidades. “Si lo comparamos con la moderación del 2,5% en el número de transacciones de vivienda en el conjunto nacional, se trata de un ajuste más moderado que, de momento, permite sostener la tendencia al alza que se venía registrando en la provincia de Vizcaya desde 2013, con un crecimiento agregado de las compraventas de más del 120%”, afirma Juanjo López del Corral, director regional de CBRE en Bilbao. “De cara a 2020, esperamos una caída más importante de las compraventas de vivienda debido a la crisis del covid-19”, añade. A nivel nacional, CBRE anticipa que este año las transacciones totales de vivienda podrían descender en torno al 20%-25%, hasta entre 425.000 y 450.000 unidades.

Pese a que Bilbao concentró casi una tercera parte de todas las compraventas de vivienda en la provincia de Vizcaya el año pasado (3.732 unidades), la cifra supone un retroceso del 10% respecto al año anterior y rompe la racha alcista en el número de transacciones que venía registrando la capital vizcaína desde 2013. Otros municipios como Getxo, Santurtzi, Basauri, Leioa y Portugalete destacaron también con crecimientos significativos de la compraventa de vivienda en el periodo 2013-2019.

Por su parte, la compraventa de vivienda nueva, con un peso del 13% sobre el total, disminuyó en la provincia un 8% hasta las 1.585 unidades, viéndose la cifra especialmente lastrada por el desplome internanual registrado en Bilbao del 57% (177 unidades). “Las compraventas de vivienda nueva llevan cayendo en Bilbao los últimos cinco años, derivado de la falta de oferta, desplazándose la demanda a otros municipios colindantes como Leioa, Santurtzi, Getxo, Amorebieta-Etxano y Erandio, que duplicaron el número de viviendas nuevas vendidas en este periodo”, explica López del Corral.

En términos de precio, la vivienda en Vizcaya se encareció un 2% (hasta 2.359 euros por m2) en 2019, en línea con el incremento del valor tasado promedio a nivel nacional del 3%. La provincia se caracteriza por una estabilización de los precios de la vivienda entre 2016 y 2019, período en el que ha subido un moderado 0,9% (mientras que en el conjunto del mercado español lo ha hecho por encima del 9%).

En Bilbao, los precios de la vivienda comenzaron a aumentar en los últimos dos años y el ejercicio pasado el valor tasado promedio se incrementó un 7% hasta 2.492 euros por m2. De todos modos, la capital de la provincia no es el municipio con los precios más altos: en Getxo, donde el incremento acumulado del valor tasado promedio de la vivienda desde 2016 es del 13%, el metro cuadrado supera los 2.900 euros por m2.

Valencia sigue los pasos de Vizcaya

Misma tendencia en el mercado residencial de Valencia, que ya mostró signos de debilitamiento de la demanda en 2019, se enfrentará previsiblemente este año a una nueva ralentización en las compraventas de vivienda a causa de la crisis provocada por la pandemia del covid-19, según las previsiones de CBRE.

La demanda de vivienda en Valencia el año pasado registró un retroceso interanual del 6%, hasta las 32.923 unidades. En la ciudad de Valencia se transaccionaron 10.209 viviendas, un 11% menos que en 2018. Este dato supone más de un cuarto de las viviendas de la provincia. Sobre las previsiones para este año, José Ángel Sospedra, director regional de CBRE Valencia, comenta que “esta situación se ajustará aún más tras el impacto de la pandemia, y en particular por el descenso de la demanda extranjera en la provincia”.

Por su parte, la compraventa de vivienda nueva, con un peso del 6% sobre el total, aumentó en la provincia de Valencia un 4% hasta las 1.875 unidades. La ciudad de Valencia registró un tercio de las transacciones de vivienda nueva de la provincia, tras alcanzar las 697, un 172% más que en 2018. Desde 2013, las transacciones de vivienda nueva aumentaron significativamente, más del 100% en los municipios de Aldaia, Sagunto, Xeresa, Olleria y Puig.

En términos de precio, la vivienda en Valencia se encareció más que en el conjunto nacional al incrementarse el valor tasado promedio un 5% hasta algo más de 1.182 euros por m2 mientras que en España aumentó un 3%. Este comportamiento está alineado con el experimentado en los últimos años ya que entre 2014-2019 el precio de la vivienda en Valencia subió un 11% por la fuerte demanda y una oferta limitada, mientras que la media de ascenso nacional en el mismo período ha sido del 12,5%.

En la capital valenciana, con el precio más alto, el crecimiento interanual de los precios el año pasado fue aún mayor, del 14% hasta los 1.439 euros por m2. Desde 2014, Valencia ha experimentado el mayor crecimiento, seguido de los municipios de Paterna, Mislata, Burjassot, Alaquàs y Xirivella, colindantes a Valencia, con tasas de crecimiento superiores al 10%.

“En la situación de poscovid-19 se observará un ajuste principalmente en la segunda mano y un impacto menor en la obra nueva”, anticipa Sospedra que, además, apunta a que en el ámbito del alquiler residencial “las perspectivas indican que cierta oferta turística se trasladará a alquiler convencional como consecuencia de la situación del covid-19, lo que podría atenuar la tensión en las rentas de alquiler experimentadas en los últimos años”. Entre 2013 y 2019, la alta demanda turística en Valencia ha incrementado la renta de alquiler promedio anual un 46%.