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España, segundo destino favorito de los extranjeros para vivir tras la crisis del covid-19

Por delante de Francia, EEUU, Canadá, Australia o Suiza, y solo por detrás de Reino Unido

Autor: Redacción

España es uno de los países preferidos por los extranjeros tanto para pasar unas vacaciones como para comprar una casa. Y parece que esta máxima continúa, incluso en plena crisis del coronavirus.

Según un estudio de la consultora Knight Frank, que ha realizado una encuesta a sus clientes de 44 países diferentes, España es el segundo destino favorito para quienes están pensando en instalarse fuera de su país de origen tras la crisis del covid-19. Reino Unido encabeza la lista, mientras que por detrás del mercado doméstico se encuentran Francia, Australia, Canadá, Suiza y EEUU. Otros destinos muy mencionados entre los extranjeros que buscan una vivienda son Portugal, Nueva Zelanda, Noruega y Malta.

La elección de estos países se basa principalmente en que cuentan con calidad de vida, buena calidad sanitaria y educativa, una moneda estable y con estabilidad política, además de ser destinos fácilmente accesibles.

Además, en el caso de España, hay estudios que sostienen que en los principales destinos turísticos de la costa el coronavirus tiene una incidencia menor que en los países de origen de los interesados en adquirir una propiedad. Por ejemplo, Málaga, Alicante, Baleares y Canarias tienen un índice de casos por cada 100.000 habitantes menor que Reino Unido, Bélgica, Holanda, Bélgica, Francia o Alemania.

Y en lo que se refiere a los motivos que impulsan la búsqueda de una nueva vivienda en esos mercados están la mejora de su residencia familiar habitual (es el argumento principal), seguida la posibilidad de disponer de un mejor acceso a una atención médica de calidad. El tercer factor más destacado es la opción de adquirir una casa de vacaciones en algún destino con sol, seguido de razones comerciales o de empleo.

El sondeo apunta que, como consecuencia de la pandemia, una de cada cuatro personas encuestadas se plantea la posibilidad de cambiar de residencia en el próximo año, precisando que el 40% de ellos buscaría una propiedad diferente pero en la misma ciudad; el 26% lo haría en otra ciudad aunque del mismo país, mientras que el 34% restante consideraría la posibilidad de adquirir una vivienda en el extranjero (lo que representa el 9% del total de encuestados).

Como explica Kate Everett-Allen, head of international residential research de Knight Frank, "durante estos meses pasados, hemos tenido tiempo para reflexionar sobre la forma en que vivimos y cómo usamos el espacio, y se advierte en los clientes un deseo de poder contar, por ejemplo, con más espacio al aire libre y una oficina en casa. Resulta inevitable pensar que, a medida que salgamos del bloqueo, estos cambios puedan tener repercusiones en los mercados inmobiliarios de todo el mundo". Y advierte que "la gestión de los gobiernos extranjeros de la crisis de covid-19 también será un elemento clave para los compradores de segunda vivienda”.

Más espacio interior y con zona exterior

Entre los requisitos que exigen los potenciales compradores a la hora de buscar una nueva vivienda en el extranjero destaca la búsqueda de viviendas de gran tamaño (el 45% los encuestados se muestran más dispuestos a adquirir una casa o chalet que antes de la crisis del coronavirus), y sobre todo si están situadas en el litoral (el 40% manifiesta su interés por una casa en la costa frente al 37% que optaría por el campo).

Además, cerca de dos tercios de los encuestados creen que, tras el confinamiento, habrá más probabilidades de trabajar desde casa, lo que explica el hecho de que el 64% considera ahora más importante contar con un despacho propio en el hogar.  Y sin olvidar la importancia de disponer de grandes zonas ajardinadas y suficiente espacio exterior, "ya que el período de confinamiento ha estrechado los lazos entre el bienestar físico y mental y la vida al aire libre. Por otro lado, el estudio muestra que crece la demanda de que la vivienda cuenta con algún tipo de anexo donde se puedan alojar otros miembros de la familia, "es que quizás el covid-19 ha provocado la necesidad de tener cerca a aquellos miembros de la familia de edad avanzada", apostilla la consultora. 

Lo que también va creciendo es el interés por convertir la nueva casa en la segunda residencia e incluso en la principal si llega a producirse un nuevo brote global de coronavirus o de cara a la jubilación.

Caídas de precios a la vista

Por último, más de la mitad de los encuestados creen que los precios residenciales bajarán en un plazo de 12 meses, aunque no demasiado. La opinión mayoritaria es que el descenso no llegará al 10%. En cambio, un 25% prevé que se mantengan estables, frente al 19% que atisba un encarecimiento de la vivienda.

A pesar de ello, un 53% de los compradores asegura que su presupuesto para adquirir una casa se ha mantenido estable e incluso ha aumentado con respecto a antes de la pandemia. Un dato que, según Knight Frank, "seguramente se debe a que, con pocas oportunidades de consumir durante el confinamiento, algunos compradores probablemente hayan gastado menos y han podido ahorrar". Sin embargo, casi un tercio de los encuestados asegura que su presupuesto ha disminuido en más del 10% desde el comienzo de la crisis, "como resultado, sin duda, de que algunas empresas han tenido que recurrir a recortes salariales, reducción de horas o despidos", concluye la consultora.