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Cómo reducir la factura de la luz gracias a la energía solar

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Autor: Redacción

Reducir la cuantía de la factura de la luz es uno de los objetivos de cualquier hogar que quiere ahorrar en los gastos mensuales. Además de seguir los consejos básicos como utilizar bombillas LED para consumir menos o evitar tener el 'stand by' los aparatos electrónicos, otra alternativa es conseguirlo gracias a la instalación de placas solares. Repasamos algunas claves para entender cómo y por qué se logra reducir el consumo. 

Los costes fijos y variables de la factura de la luz

La factura de la luz cada vez es más cara, y es porque en ella influyen varios factores. Uno de ellos es que la energía eléctrica en España es una de las más caras de Europa. Además, no podemos olvidar que al consumo se le añaden una serie de costes fijos que se desglosan de la siguiente forma:

  • La potencia contratada. Es decir, para tener un límite máximo de energía eléctrica hay que pagar una cifra de entre 20 y 30 euros mensuales, dependiendo de cada caso particular.
  • El peaje de acceso. Consiste en abonar una cantidad por los gastos que genera el sistema eléctrico al enganchar una conexión al mismo. La cantidad a pagar dependerá del apartado anterior, de si se disfruta de periodos de discriminación horaria y la tensión de la red eléctrica.

Poe tanto, la factura mensual no parte de cero, sino de una cifra de entre 30-40 euros derivados de la potencia contratada y el peaje de acceso, a los que se añaden el consumo, el alquiler del contador y el IVA. 

Qué dice el RD de Autoconsumo 244/2019 y por qué facilita el ahorro

El texto legal considera esencial que la energía solar sea una alternativa real a la eléctrica. El objetivo es conseguir la independencia y no instalar placas solares que se conecten a la red eléctrica (en este caso, se deben abonar los gastos fijos arriba explicados), aunque hay dos modalidades.

Autoconsumo fotovoltaico sin excedentes

Exige que se instalen los paneles solares correspondientes que garanticen los kilovatios a consumir mensualmente sin tener que conectarse a la red. Es necesario el uso de una batería para acumular la energía sobrante y usarla al caer el sol. Lo habitual es que se trate de una alternativa algo más cara que la siguiente ya que la batería tiene un alto precio. Si el consumo es moderado entre las seis y las doce de la noche, puede ser una buena alternativa. Tras comprobar que todo va bien, es posible desconectarse de la red eléctrica y dejar de pagar la factura mensual.

Autoconsumo con excedentes

Está triunfando gracias a sus ventajas, ya que supone una forma de ahorrar infalible. Consiste en la instalación de placas solares en el techo de una casa que se conectarán a la red eléctrica. La energía que no se consuma podrá ser utilizada por la compañía correspondiente, lo que supone una sustanciosa rebaja. De vivir en una zona con muchas horas de sol, es posible ahorrar hasta el 100% de la factura, aunque no se abona nada por la producción de un exceso de energía. No tener que instalar una batería abarata el coste de la instalación. Además, se genera energía sostenible desde que amanece y se ahorra cada mes.

¿Es rentable la inversión?

A pesar de todas esas ventajas, es necesario volver al punto de partida: el ahorro de los costes. La instalación de placas solares en una casa es tan asequible como fácil de pagar. Lo habitual es que se amortice la inversión en unos 10 años. Además, la nueva normativa incluye subvenciones para su abono e incluye otras ventajas fiscales, entre ellas un ahorro en el IBI. Las comunidades autónomas también incluyen en sus presupuestos ayudas específicas para la instalación, y hay deducciones en la declaración de la renta para los contribuyentes en algunas regiones. 

Cuánto se ahorra

Hay que tener en cuenta que lo habitual es que el precio sea de entre 80 céntimos y 1,40 euros por kilovatio/hora al año. Es decir, si en una casa el consumo es de unos 6.000 kilovatios hora al año, el precio aproximado de la instalación se situará entre los 4.000 y los 7.000 euros. Teniendo en cuenta que el pago de la instalación se realiza en 10 años, el resultado es un ahorro que ronda el 10% de la factura actual.

Un panel solar tiene una vida útil de unos 30 años y apenas necesita mantenimiento. Igualmente, el tipo de conexión que se elija (con o sin excedentes) influye directamente en la cantidad final a abonar mensualmente por la energía eléctrica. Para reducirla todavía más, se puede:

  • Apostar por el uso de regletas que se apaguen por la noche. Un aparato en 'stand by' consume una energía que puede ahorrarse con un simple gesto.
  • ·Comprar electrodomésticos más eficientes desde el punto de vista energético. La diferencia de precio con los convencionales es, aproximadamente, la cantidad que va a ahorrarse en la factura eléctrica convencional.
  • ·Confiar en la domótica para usar de forma más inteligente la energía eléctrica.
  • Usar bombillas LED. Aparte de funcionar durante más horas, tienen una capacidad lumínica similar a la de la luz natural por lo que resultan muy adecuadas para estudiar, trabajar o realizar cualquier actividad.

Una opción de ahorro

Pasarse a la energía solar no solo permite ahorrar, sino también hacer una casa más sostenible y adaptada a los nuevos tiempos. Por eso, aprovechar su techo para generar energía limpia y reducir las emisiones contaminantes no deja de ser una alternativa interesante.

Todo dependerá del diseño de la vivienda o el edificio comunitario y de la viabilidad del proyecto. Informarse al respecto, comprobar si es posible y hacer números son pasos de vital importancia para reducir la cuantía de una factura de la luz cada vez más costosa. 

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