Información sobre vivienda y economía

AIC: “El control del precio del alquiler y la okupación manchan la reputación del inmobiliario español”

Vicenç Hernández, presidente de AIC
Vicenç Hernández, presidente de AIC

Vicenç Hernández es el presidente de la Asociación de Agentes Inmobiliarios de Cataluña (AIC) y CEO de Tecnotramit. Hernández toma las riendas de la asociación a finales del pasado año con el objetivo de ayudar a profesionalizar, aun más, la figura del agente inmobiliario. El ejecutivo, que ha emprendido este nuevo papel en el sector inmobiliario en plena pandemia, habla con idealista/news sobre el impacto de problemáticas como la okupación o el control del precio del alquiler, que según explica “manchan la reputación del ‘real estate’ español y frena a la inversión internacional”.

El negocio de las agencias inmobiliarias estrenan curso con nuevos retos. ¿Cómo está siendo el primer trimestre del año?

Está siendo bastante bueno a nivel de actividad y no hay desánimo, porque hay mucho movimiento y mucho interés por parte de clientes, tanto de oferta como de demanda. La verdad es que en este sentido no está habiendo una repercusión anímica negativa.

Sí que es verdad que estamos viendo que el comprador pide mucha información, pero no termina de decidirse porque cree que los precios no han bajado todo lo que deberían bajar, y el vendedor, a no ser que esté en una situación muy crítica, prefiere esperar antes que malvender. Ahí el tema ‘wait and see’ está afectando a las dos partes, pero sí que podemos decir que haya interés.

La situación realmente en números no ha mejorado desde finales de 2020 en cuanto a número de infectados por la pandemia, ¿cómo va a evolucionar el ejercicio?

Hay algunas variables que para mí son decisivas. En primer lugar, al tratarse de una crisis sanitaria, hay que tener en cuenta la evolución de la vacuna, tanto en el nivel de ritmo de la vacunación como que no haya efectos secundarios. Si estas dos variables son buenas, generarán un impacto positivo en los mercados financieros y a nivel de actividad económica. Hay que entender que la gente ya está un poco cansada de esta situación.

Otro tema que a mí me preocupa y que yo creo que sí que será un factor decisivo es la evolución de los ERTES. Nos dicen que la gente que está en ERTE no está en paro, pero está desempleada, y las empresas donde tienen un contrato laboral lo están pasando mal, por lo que ya veremos en si se convierte en ERES. Esto tendrá un impacto negativo en la tasa de desempleo y directamente en las estimaciones de los números de evolución de las compraventas de pisos.

También hay que tener en cuenta el marco legal y la inversión extranjera, es decir, todas las normativas que se están poniendo encima de la mesa, como el tema de limitar el precio de alquiler, que hace un flaco favor a los posibles inversores o la okupación. Estos dos factores manchan la reputación del país en cuanto a la inversión.

¿Cree entonces que la vacunación será un empujón para las ventas este año?

Sí, porque es un factor psicológico. A finales del último trimestre, que fue muy bueno a nivel hipotecario, que tiene una relación clara con la evolución de la compraventa de pisos, cuando se anunció la vacuna, el efecto de optimismo fue brutal. Estamos muy sensibles a cualquier noticia que venga a confirmar lo que queremos oir.

Si el ritmo de vacunación se acelera, y sobretodo se demuestra que no hay efectos secundarios, será una variable crítica.
 
El negocio residencial en España está en un momento convulso. ¿Qué le piden a la administración para este año?

Lo que pedimos es que antes de tomar cualquier decisión, hablen con la gente que sabe. Con técnicos. ¿Verdad que sería absurdo tomar una decisión de tipo sanitario sin escuchar al Colegio de Médicos, por ejemplo? Pues esto es lo único que pedimos. Nosotros, desde la AIC, tenemos una posición no partidista, ni somos una asociación que vaya a defender al propietario frente al inquilino, ni al revés.

Lo que defendemos es el negocio inmobiliario y nosotros conocemos la historia de este sector mejor que nadie, y al final, para tomar una decisión, hay que conocer el contexto y todas las consecuencias. No es ningún secreto que el límite del alquiler no ha funcionado en ningún país. Y mucho menos sin otras medidas que vayan de la mano de esta ley, como ampliar la oferta pública de pisos en alquiler o temas de medidas fiscales que puedan beneficiar al inquilino y al propietario.

Los profesionales sanitarios hablan de una cuarta ola, ¿cree que el negocio de las agencias inmobiliarias soportaría otra etapa de restricciones o confinamiento?

Si pasara sería duro. La experiencia que estamos teniendo nos dice que las medidas no deberían ser tan restrictivas, porque la economía española le costaría mucho recuperarse de una nueva oleada de cierres temporales de comercios.

Dentro de lo malo, al sector de las agencias inmobiliarias, la pandemia le ha ido ‘bien’ para ponerse las pilas. Para darse cuenta de que todo lo que se hablaba de transformación digital era necesario, y se tenía que hacer ya, no podía esperar. Todas aquellas agencias que no vean que su negocio tiene una alternativa digital y que, si no lo hace, vendrá otro a hacerlo, están acabadas.

¿Hay datos de cuál ha sido el impacto del coronavirus en las agencias inmobiliarias en Cataluña?

Es muy difícil conocer este dato. Antes hablábamos de qué le pediríamos a la Administración Pública y una de las cosas que se me ha olvidado comentar es que tengan mucho más control. Hay muchos profesionales y muchas agencias que se escapan de un control férreo en materia de regulación. Aquí en Cataluña tenemos un poco más de control porque los agentes deben registrarse en la Generalitat para poder ejercer la profesión, pero esto no pasa en el resto de España. Desde que se liberalizó el sector, cualquiera puede dedicarse a la intermediación inmobiliaria. Y esto hace que no se puedan controlas temas de ética en una profesión que tiene una responsabilidad en la economía de las familias muy importante y segundo que no te permite establecer métricas de control.

Nosotros tenemos control entre nuestros asociados, que son unos 3.500, y si que te puedo decir que, de momento, el número de bajas es muy bajo. No llega ni al 2%. Pero este dato no es significativo.

En cuanto a inversión. ¿Cómo debe gestionar el patrimonio inmobiliario a nivel transaccional y alquiler un pequeño propietario en este momento?

Dependiendo un poco de la situación económica que tenga. No es lo mismo una persona que tenga una recurrencia de ingresos y que no peligren sus ingresos por alquilar un piso que una persona que sí dependa de ese activo. Lo primero que le diría es que se asesorara, pero por profesionales, porque parece que de inmobiliario todo el mundo sabe, y nada más lejos de la realidad. Segundo, no tener prisa, ya que la prisa nunca es una buena consejera a la hora de invertir.

¿Qué evolución tendrá la inversión en ‘real estate’?

En rasgos generales, a nivel residencial vamos a seguir frenando. Ada Colau se ha convertido en un freno para la inversión residencial en Barcelona, por ejemplo, porque no gusta su persona ni personaje. Por otro lado, hay un apetito bastante importante por el sector logístico. También se empieza a ver interés por locales comerciales, pero para darles un uso de almacén, algo que no es sencillo porque debes hacerle un cambio de uso y topas con la administración. Por lo tanto, en cuanto a residencial, todo lo que sea ‘build-to-rent’, ‘coliving’, o nuevas fórmulas enfocadas a jóvenes, se llevará el protagonismo. Hay ganas y hay dinero, pero hay temas coyunturales que mientras no se solucionen, la inversión estará indecisa.