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Así son los pisos más eficientes del centro de San Sebastián

Se trata de dos pisos remodelados en un edificio centenario bajo los estándares más estrictos del Passivhaus Institute

El centro de San Sebastián contará en breve con sus primeras viviendas certificadas por el Instituto Passivhaus alemán bajo el certificado EnerPHit Classic, que se otorga en los casos de rehabilitación de viviendas bajo los criterios más estrictos del estándar passivhaus. En concreto, se trata de las dos últimas plantas de un edificio centenario en la calle Urbieta, muy cerca de la playa de La Concha, y que están a la venta en idealista desde 1,1 millones de euros.

El objetivo de las rehabilitaciones bajo el estándar Passivhaus es lograr la mayor reducción de demanda energética possible, aunque cuentan con unos criterios más flexible que el certificado Passivhaus para obra nueva, al tener en cuenta las dificultades que entraña el proceso de rehabilitación de un edificio existente, mantiene muchos de sus principios y aplica soluciones específicas que se adaptan a las particularidades de las construcciones a rehabilitar.

En este caso, se trata de las primeras casas pasivas del centro de San Sebastián y las primeras en un edificio de más de 110 años, según la promotora Beraitur, autores de esta obra de rehabilitación eficiente. Se consigue un mayor confort térmico y acústico y se logra una gran calidad de aire, y pese a la mayor inversión económica inicial, pero el resultado es un ahorro energético de entre el 70% y 90%.

"Estos pisos cuentan con materiales constructivos exclusivos como, por ejemplo, una placa que reduce las tensiones que se transmiten al suelo, que de hecho, es la primera instalación de este tipo que se hace en España”, señala Pablo Berasain, técnico de ejecución de obras Passivhaus (Passivhaus Tradesperson) y director general de Beraitur.

“Además, se ha colocado un refuerzo en toda la estructura del edificio, una especie de exoesqueleto metálico. También se ha aplicado pintura y barniz intumescente que desarrolla una espuma aislante y protectora de baja conductividad térmica, evitando la formación de humos tóxicos y nocivos durante 90 minutos”, concreta.

El coste medio de rehabilitar un piso de estas características ha sido de unos 3.000 euros/m2, pero a cambio de una mayor inversión económica inicial, se consigue un mayor confort térmico y acústico, se logra una gran calidad de aire, y el resultado es un ahorro energético de entre el 70% y 90%, según Marcos Areizaga, director general de Areizaga Inmobiliaria, que gestionarán la venta de los dos pisos.

“Durante la pandemia estamos pasando más tiempo dentro de casa y esto ha acelerado el interés por las Passivhaus ya que están diseñadas para ahorrar y aumentar el confort dentro de la vivienda. Los edificios del centro de San Sebastián tienen más de 100 años y al ser de estructura de madera suelen generar reticencias entre los clientes, pero estos pisos pasivos son más resistentes y eficientes que la obra nueva tradicional”, destaca el experto inmobiliario.