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Mendiluce critica la normativa catalana que protege a los okupas: "Puede dañar seriamente la inversión"

El CEO de Anticipa y Aliseda cree que la inseguridad jurídica será un lastre para la recuperación económica

Aliseda
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Autor: Redacción

Eduard Mendiluce, hombre de confianza del fondo de inversión Blackstone en España, afirma en una entrevista con El Economista que está preocupado porque España es el único país donde se protege la ocupación ilegal. “La normativa aprobada en Cataluña a principios de 2020, en la que se obligaba a ofrecer alquiler social a los okupas bajo ciertas circunstancias, ponía al mismo nivel a un deudor hipotecario o de alquiler y a un okupa”, asevera.

Durante la charla con el medio económico, el CEO de Anticipa explica que la recuperación económica es inútil si carece de seguridad jurídica, aludiendo a la mencionada protección de los okupas. “El aumento de la oferta, especialmente de viviendas asequibles, y la seguridad jurídica son los motores que permitirán al sector un crecimiento sostenible y generarán interés por parte de inversores institucionales a largo plazo”, revela como fórmula para asentar la recuperación.

“Esta normativa trajo como consecuencia un aumento claro de la ocupación en Cataluña. La sentencia del Tribunal Constitucional ha derogado dos decretos catalanes que apoyaban la okupación, pero este tipo de normas pueden dañar muy seriamente la inversión y el comportamiento de propietarios, inversor privado e inversor institucional”, agrega con respecto a la normativa catalana.

En este sentido, Mendiluce cree que existe una alarmante falta de vivienda asequible y que hasta que se aborde este problema habría que llegar a acuerdos para dar cobertura a las familias vulnerables mediante programas de colaboración público-privada.

La cabeza visible de Anticipa también ha hablado sobre el límite de los precios del alquiler en Cataluña. “La regulación del alquiler no ayuda, sino que actúa como un freno para la oferta y puede provocar un mercado paralelo fuera del control regulatorio, en detrimento de los inquilinos. Tenemos claros ejemplos de ello en ciudades donde se ha producido esta regulación de precios, como París y Berlín”, asegura Mendiluce. “La clave está en aumentar la oferta”, vuelve a reincidir.