Comentarios: 0
Bundestag
GTRES

Las constructoras alemanas, que están teniendo que enfrentarse de forma brusca al declive de la construcción, comienzan a ser una amenaza para otros sectores de la economía más importante de Europa. Muchas ya se han declarado insolventes, algo que no ha ayudado a llevar a cabo el plan del canciller Olaf Scholz de construir 400.000 viviendas al año para combatir el problema de stock.

Es ese problema de stock el que está llevando a los precios a niveles imposibles en muchas grandes ciudades del país. No en vano, el gobierno federal ha decidido intervenir para acelerar la construcción de vivienda mediante la reducción de burocracia, algo que los representantes de la industria ven buena opción, pero que temen que tenga una aplicación poco contundente y lenta.

El precio de las materias primas se ha elevado un 40%

A lo largo de la última década, los bajos costes de financiación, los créditos baratos y la alta demanda favorecían al sector de la construcción, pero ahora se ha creado lo que el director general de la constructora Frauenrath Group, Gereon Frauenrath, ha denominado la tormenta perfecta.

Con las materias primas un 40% más caras y las diez subidas consecutivas en los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo, muchos potenciales compradores están decidiendo no adquirir una vivienda por el momento. A pesar de ello, la demanda sigue estando por encima de la oferta. La unión de estos factores ha provocado que el mercado residencial alemán esté registrando los peores datos de Europa, en parte debido a la pérdida de confianza.

Los precios de las viviendas se hundieron un 10% interanual en el segundo trimestre del año, mientras que los permisos de construcción disminuyen a un ritmo mucho más rápido que en el resto del continente. En octubre, el 22,2% de las empresas anunció la cancelación de proyectos, el dato más alto desde que hay registros.

Desde el primer trimestre de 2015 y hasta comienzos de 2022, los bajos tipos de interés y unas condiciones laxas para conceder préstamos, llevaron a un aumento del 66% en el precio de las viviendas y a un incremento de la construcción del 16%, según datos de Eurostat.

Sin embargo, las condiciones actuales de un sector que significó el 5% del PIB total del país en 2021, están llevando a Alemania a caer hasta los últimos de la lista de mejores economías del FMI, y las empresas que tienen uniones con la construcción residencial están notando también la tensión.

El grupo Baumann es uno de los afectados por esta situación, que parece que les obligará a recortar su plantilla en cerca de 1.200 trabajadores, además de mandar a otros a excedencias. Por ello, la industria considera necesario que el gobierno intervenga para solucionar lo que muchas constructoras creen que es un fallo de mercado.

En septiembre, las compañías llegaron a un acuerdo con el gobierno para llevar a cabo un plan de acción de 14 puntos. Entre ellos se incluían beneficios fiscales, subvenciones, rebajas en las normas de ahorro energético y la simplificación de la burocracia.

Ver comentarios (0) / Comentar

Para poder comentar debes Acceder con tu cuenta