El Govern ha asegurado que el precio de los alquileres en las zonas con un mercado residencial tensionado "se contiene" tras la entrada en vigor de la regulación de los arrendamientos, ha informado en un comunicado tras el Consell Executiu de este martes.
Los datos del primer trimestre entero de vigencia del decreto han sido aportados por la Conselleria de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica y muestran que "se ha frenado la evolución de los precios del alquiler en los 140 municipios donde está vigente".
La regulación del alquiler en Cataluña ha generado una disminución en los precios, pero ha causado una caída significativa en el número de contratos firmados. Tras la implementación de la normativa de control de precios en marzo, los contratos en los 140 municipios considerados como "mercados residenciales tensos", donde rige esta regulación, cayeron un 17,2%, según datos publicados por el departamento de Territorio de la Generalitat. Estas cifras corresponden al segundo trimestre del año (abril, mayo y junio), el primero completo desde la entrada en vigor de la ley.
La comparación con el primer trimestre del año refleja una diferencia notable entre las zonas con regulación y las que no la tienen. En las áreas reguladas, los contratos se redujeron un 17,2%, mientras que en las no reguladas experimentaron un leve incremento del 1,6%.
Además, los precios de alquiler en las zonas reguladas descendieron un 5% respecto al trimestre anterior, mientras que en las áreas no reguladas la bajada fue de apenas el 0,6%. En Barcelona, el precio del alquiler cayó un 5,2% en comparación con el trimestre anterior, estableciéndose en 1.131,7 euros, rompiendo una tendencia de 11 trimestres consecutivos de aumentos.
Los datos provienen de las fianzas depositadas por los propietarios en el Instituto Catalán del Suelo (Incasòl), que cubre aproximadamente el 80% del mercado de alquiler. La consejera de Territorio y portavoz del Govern, Sílvia Paneque, destacó que "los datos respaldan el impacto de la regulación de precios en las zonas tensas", aunque también atribuyó la reducción en el número de contratos a un desvío hacia el alquiler temporal. Paneque subrayó la necesidad de regular el alquiler temporal y el de habitaciones para evitar esta desviación y criticó a Junts por bloquear la tramitación de una ley de alquiler de temporada en el Congreso.
La disminución en el número de contratos parece confirmar la hipótesis de que la regulación de precios ha reducido la oferta de vivienda en alquiler. Muchos propietarios han recurrido a distintas estrategias para eludir la norma que les obliga a ajustar los precios al índice oficial. Algunos optaron por no alquilar sus propiedades, mientras que otros prorrogaron los contratos vigentes para evitar la firma de nuevos acuerdos que implicaran una reducción en los precios. Además, se ha producido un desplazamiento masivo de viviendas hacia el alquiler de temporada, una modalidad que, al no estar sujeta a la regulación, ha ganado terreno. En marzo, pocos días después de la entrada en vigor de la ley, el 90% de los alquileres ofertados en Barcelona en los principales portales eran contratos de temporada.
La caída de los precios en Barcelona marca el final de una racha de 11 trimestres de aumentos continuos. Desde el segundo trimestre de 2021, los precios en la ciudad habían pasado de un promedio de 903 euros mensuales a 1.193 euros en el trimestre anterior, antes de bajar a los actuales 1.131,75 euros.