España sigue siendo un polo de atracción para la compra de viviendas por parte de extranjeros. Según los datos de los notarios, en el primer semestre del año protagonizaron más de 69.400 transacciones, una de cada cinco registradas en dicho periodo, y hasta ocho nacionalidades han batido récord de operaciones, como la estadounidense, la italiana, la portuguesa, la ucraniana o la marroquí. También han marcado máximos de compraventas varias CCAA, entre las que se encuentran Comunidad Valenciana, Murcia, Galicia, Asturias o el País Vasco, mientras que el precio medio pagado por los foráneos ha alcanzado unos niveles inéditos.