Entra a servicios sociales para denunciar a su inquiokupa y sale en ambulancia por un ataque de ansiedad
La ocupación no solo afecta a los bolsillos de los propietarios, sino que también puede llegar a impactar en su salud. Hace un par de semana os hablamos del caso de Kathy Díaz, la propietaria de un piso ubicado en Moncofa (Castellón), habitado por una “inquiokupa”. El último episodio de su lucha por recuperar su piso le llevó a entrar en el Ayuntamiento de Moncofa, pero acabó ingresada en el hospital de Castellón, y es que la propietaria sufrió un ataque de ansiedad en una reunión con los servicios sociales del consistorio al no conseguir “ser escuchada”.