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El Gobierno ‘marea’ a las socimis y al negocio del alquiler

El pasado 27 de Octubre, con motivo de la aprobación del Proyecto de Ley de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2021, Pablo Iglesias compareció junto con el Presidente del Gobierno, declarando de forma literal en el minuto 5.44h: “establecemos una tributación mínima del 15% para las socimi”.

Al día siguiente todos los medios de comunicación se hicieron eco de la anunciada imposición fiscal para las sociedades dedicadas al alquiler de inmuebles urbanos (SOCIMI), y fueron muchos los titulares y noticias que comentaron la repercusión que tendría este nuevo impuesto.

Sin embargo, y curiosamente, esta medida no figura recogida en el Proyecto de Ley de los PGE para 2021, y tampoco aparece redactada de momento en otras normativas en fase de desarrollo y/o aprobación.

¿Por qué puede ocurrir esto?

Como muchos recordarán, hace ya un año, los anteriores PGE para 2020 si introducían la redacción de este mismo gravamen al que Pablo Iglesias hace mención ahora, aunque no tuvo ningún efecto, por cuanto dichos presupuestos no obtuvieron el consenso suficiente para su aprobación.

Sin embargo en los actuales PGE para 2021 no figura esta nueva imposición, y de momento el capítulo relativo a los tipos impositivos del Impuesto sobre Sociedades contempla el mismo régimen fiscal actualmente vigente, es decir, el tipo impositivo del 0% para las socimi.

Por tanto, aunque si existe alguna referencia a que esta medida fiscal se podría aprobar en otras leyes, nos podríamos aventurar a pensar que no existe consenso dentro del Gobierno en esta materia, y todo podría indicar que la vertiente más económica y formada del ejecutivo entiende que no se debe implementar.

Desde hace ya mucho tiempo el mensaje de Pablo Iglesias se dirige a responsabilizar a las socimi del grave problema del alquiler de vivienda en España, a pesar de que las causas de esta realidad en nuestro país poco tienen que ver con estas sociedades de inversión, y si con la escasa generación de suelo residencial, y la poca oferta de vivienda pública de la última década.

¿Qué efectos tendría este nuevo impuesto?

El nuevo gravamen del 15% sobre los beneficios no distribuidos implicaría que tendríamos un sistema fiscal híbrido en la socimi, donde una parte podría ahora estar sujeta a tributación en sede de la sociedad, y otra parte estaría sometida a imposición en sede del accionista como actualmente ocurre.

En un ejemplo sencillo con unos beneficios de 1000, podemos ver como afectaría este gravamen en dos escenarios diferentes: a) la sociedad reparte el 80% del beneficio del ejercicio, b) la sociedad reparte el 100% del beneficio:

 

 

 

 

REGIMEN

FISCAL SOCIMI

Impuesto sobre Sociedades

Accionistas Personas Físicas (2)

TOTAL

Recaudación

a) Reparto 80%

0

152

152

+ nuevo gravamen

30 (1)

152

182

b) Reparto 100%

0

190

190

+ nuevo gravamen

0

190

190

(1) 15% x 200 = 30

(2) Tipo mínimo 19%

 

 

 

Como se puede observar en el cuadro, si la socimi reparte todo su beneficio anual el efecto recaudatorio es idéntico, y por eso muchas de estas sociedades han manifestado estos días que para ellas este nuevo gravamen no tendría un impacto real en su actividad por cuanto reparten de forma habitual el 100% a sus accionistas.

Sin embargo olvidan que esta medida, tendría de forma inevitable un efecto pernicioso en todas ellas, ya que disminuye la posibilidad de generar reservas, factor clave para afrontar los momentos económicos adversos para las empresas dedicadas al negocio del arrendamiento.Y ese momento ha llegado con el covid, y hoy muchas socimi sufren una tensión en su tesorería.

El alto y forzoso reparto de dividendos, al que están sometidas estas entidades (mínimo del 80% sobre el beneficio), se ha visto agravado por las moratorias y los descuentos aplicados en las rentas de los contratos por la pandemia, generando una situación complicada en aquellas que tiene un alto nivel de endeudamiento.

Por eso empezamos a leer noticias de socimi que venden algún inmueble, otras que se fusionan, y algunas que sortean el temporal generando sinergias con promotoras o entidades financieras con gran volumen de activos inmobiliarios, como posible salida ante el actual escenario económico.

A la espera de saber si finalmente se aplicará el anunciado, pero no legislado ni aprobado, gravamen especial en estas sociedades, lo que parece claro es que la incertidumbre es mala compañera de viaje para cualquier actividad empresarial. Máxime cuando se trata de vehículos de inversión que fueron creados para minimizar los impactos negativos de los ciclos económicos, como el propio preámbulo de la Ley de las socimi dispone.

Mónica es actualmente la directora de la proptech www.elworking.com, portal de búsqueda de Espacios de Trabajo. Licenciada en Económicas y con un máster en el IE, ha desarrollado su trayectoria profesional en empresas como PwC, Broseta Abogados o CBRE.