La vida urbana es muy cansada y sacrificada, sin lugar a dudas. No hay más que pensar en las horas que se pasan para ir al trabajo, cabreado en un atasco o agobiado en un vagón de metro.
Vivir en cuevas nos puede parecer raro hoy en día. Seguro que más de un urbanita le parecerá algo extraño y poco adaptado a la forma de vida actual. “Donde esté una buena casa con todas las comodidades, que se quiten las cuevas”, puede pensar más de uno.
Desde hace ya algunos años, las casas prefabricadas están de moda. Al menos en nuestro país. En los últimos cuatro años, la venta de este tipo de viviendas se ha multiplicado por tres, lo que supone una evolución notable.
Cada vez está más claro que las casas prefabricadas son una alternativa excelente, y en muchas ocasiones mucho más económica, a las viviendas convencionales.
Por las latitudes en las que nos movemos en España, cuando llega el verano, el mercurio de los termómetros se dispara, y llega la búsqueda de alternativas para poder escapar del calor.