Las maltrechas arcas del gigante inmobiliario Evergrande ingresarán 801 millones de euros como compensación por la cancelación del contrato de construcción de un estadio en la ciudad de Guangzhou. Pese a que podrá liquidar deudas relacionadas con el proyecto, tendrá que asumir pérdidas que ascienden a 181 millones de euros. En el aire se mantiene la restructuración de la enorme deuda del promotor chino, que asciende a 300.000 millones de dólares (294.000 millones de euros).
Después de registrar dos meses consecutivos de aumentos en la compraventa de viviendas, las ventas en las 100 mayores promotoras inmobiliarias registraron una caída del 39,7% interanual en julio, lo que equivale a una reducción de ingresos de unos 75.880 millones de euros. El boicot hipotecario de los propietarios que pagan sus préstamos por sus casas inacabadas está influyendo confianza de los posibles nuevos compradores.
La enorme crisis inmobiliaria en China, encabezada por los problemas de solvencia del gigante Evergrande, y con capítulos destacados como el boicot de miles de hipotecados a seguir pagando sus casas inacabadas, ofrece ahora un nuevo episodio tras conocerse los problemas del imperio Country Garden. Yang Huang, la mujer más rica de China y heredera de este conglomerado, ha visto como su fortuna se dilapida en los últimos meses, pasando de los 24.000 millones de euros a los 11.150 millones, ante los problemas de liquidez y solvencia de la compañía.
Miles de hipotecados han decidido dejar de pagar el préstamo como protesta por no ver terminadas sus casas en China. Un boicot que se está produciendo en más de 200 proyectos inmobiliarios de obra nueva paralizados, en la mayoría de los casos por problemas de financiación de las promotoras y constructoras. Aunque supone un porcentaje mínimo del enorme mercado hipotecario chino, las autoridades están actuando para evitar un efecto contagio.
La promotora inmobiliaria china Evergrande, cuyas acciones se mantienen suspendidas en la Bolsa de Hong Kong a petición de la propia empresa, ha informado de que no publicará sus cuentas del ejercicio 2021 dentro del plazo establecido. Los bancos acreedores de una sus filiales, Evergrande Property Services, han ejecutados garantías de deuda que ascienden a 2.000 millones de euros
La promotora inmobiliaria china Evergrande ha solicitado la suspensión de la negociación de sus acciones en la Bolsa de Hong Kong a la espera de la publicación de "un anuncio con información privilegiada". Evergrande atraviesa serias dificultades para hacer frente a un pasivo estimado en más de 300.000 millones de dólares, unos 271.430 millones de euros al cambio actual.
La enorme deuda de 300.000 millones de dólares, más de 250.000 millones de euros, que arrastra el gigante de la construcción chino Evergrande comienza a pasarle factura. El fondo estadounidense Oaktree Capital ha anunciado que se ha adjudicado dos grandes proyectos del promotor asiático por una deuda que asciende a 1.000 millones de dólares, unos 870 millones de euros al cambio actual. Se trata del proyecto ‘The Castle’ en Hong Kong y un complejo turístico en Shanghái que pretende emular a Venecia.
El Grupo Evergrande, con graves dificultades de liquidez al afrontar un pasivo superior a los 300.000 millones de dólares, unos 264.785 millones de euros al cambio actual, ha solicitado "más tiempo" a sus acreedores internacionales para evaluar las alternativas para la reorganización del grupo.
Los problemas se le acumulan al gigante inmobiliario chino Evergrande. A sus graves dificultades para hacer frente a su deuda y el pago de los bonos, se une ahora la orden de demolición de 39 edificios que forman parte de un complejo turístico en Danzhou, en la provincia de Hainan, por no contar con los permisos adecuados. Las construcciones que tendrán que ser demolidas forman parte del gigantesco proyecto Ocean Flower Island, donde hay más de 61.000 propietarios que no se han visto afectados.
La crisis de los precios de la energía y la incertidumbre sobre la solvencia del sector inmobiliario han lastrado el crecimiento del PIB en China, que se frenó a un 0,2% en el tercer trimestre frente a los tres meses anteriores. Pese al incremento interanual del 4,9% es el dato más bajo registrado este 2021. Mientras, el Banco Popular de China (BPC) considera que los potenciales riesgos para el sistema financiero derivados de las dificultades que atraviesa la promotora Evergrande son "controlables" por el sector.
El gigante inmobiliario chino Evergrande ha anunciado que procederá al pago de 30,6 millones de euros correspondientes a los intereses de unos bonos en yuanes que vencían este 23 de septiembre. Aún queda por confirmar si hará frente a otros 71,6 millones de euros en intereses por otros bonos denominados en dólares que también vencen este jueves. La importante deuda de una las mayores promotoras del país, unos 105.000 millones de euros según medios locales, y sus problemas de liquidez han provocado mucha incertidumbre en la Bolsa de Hong Kong y el resto de mercados globales.
La espectacular demolición de 15 bloques de apartamentos sin terminar en apenas 45 segundos en la ciudad suroccidental de Kunming (China) muestra el último reflejo de los problemas del mercado inmobiliario en la segunda mayor economía del planeta.
La ciudad china de Nantong, donde viven más de 7 millones de personas, más que en toda la Comunidad de Madrid, trata de controlar la especulación inmobiliaria de la zona con una nueva restricción durante cinco años para vender viviendas que se adquirieron por debajo del precio de mercado.
El mercado residencial en la segunda mayor economía y el país más poblado del mundo es un gigante difícil de domar. A la temida burbuja inmobiliaria de precios que el Gobierno chino intenta controlar desde hace años, se une el problema de los millones de apartamentos vacíos en las grandes ciudades, que llegan a los 50 millones, un 22% del total de residencias urbanas.
El impulso de las promociones de viviendas destinadas al alquiler fue una las principales medidas inmobiliarias del último Congreso del partido comunista chino. Con esta y otras medidas se trata de contener la burbuja de precios de las casas, pero por ahora solo ha hecho sino aumentar las deudas de las familias sin frenar los incrementos de precios.
Las entidades financieras y las distintas administraciones locales y nacionales del gigante asiático apuran medidas para controlar el riesgo de estallido de la burbuja inmobiliaria en China.
La expansión inmobiliaria en el gigante asiático ha dejado huella a lo largo y ancho del país. La burbuja inmobiliaria en China lleva años dejando cadáveres de edificios que no se han habitado en años con urbanizaciones completamente vacías.
La escalada de precios en las grandes ciudades de China no cesa y ya suma un año y medio de subidas continuadas. Mientras en Pekín o Shenzhen, la vivienda se ha revalorizado un 25%, en las pequeñas urbes se acumulan los pisos ‘fantasma’.
El nuevo área metropolitana de Lanzhou tiene de todo, desde rascacielos a gigantescas autopistas, pasando por un aeropuerto internacional e incluso una réplica del Partenon y la Gran Esfinge de Guiza. Lanzhou tiene de todo, menos gente.
El ‘boom’ inmobiliario en China hace que cada año se construyan millones de viviendas que, en muchos casos, jamás tendrán un inquilino.
El stock de viviendas vacías se acumula en las medianas y pequeñas ciudades de China, mientras los precios en las grandes urbes siguen disparados, con incrementos que superan los dos dígitos en Pekín, Shanghái o Shenzhen.
A París le ha salido una ciudad gemela y en miniatura, aunque también falsa y con un futuro dudoso. Desde 2007, la ciudad china de Tianducheng (a más de 9.000 kilómetros de distancia de la capital francesa) está construyendo una réplica en miniatura de la ‘ciudad de la luz’.
El boom de la construcción en China se lo ha llevado todo por delante, desde casas a edificios emblemáticos pasando por yacimientos arqueológicos y ruinas históricas. Todo menos los árboles.
Desde 2003 China ha aumentado su número de 'viviendas asequibles' en 76 millones. La clave de la expansión del mercado en China parece ser la variedad de opciones. Además de la posibilidad de comprar una casa, las directrices de Pekín también incluyen el alquiler, la rehabilitación y el desarrollo de proyectos combina la acción privada y pública.
En China se las conoce como ‘casas clavo’, porque son las únicas que permanecen ancladas al suelo tras un derribo. Son el ejemplo viviente de la resistencia de algunos propietarios contra el alocado desarrollo inmobiliario que vive el país asiático.
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