Un nombre por una reforma. Éste es el acuerdo al que han llegado el Real Madrid y Donald Trump, el que se convertirá en unos días en presidente de Estados Unidos. El club merengue ha decidido romper definitivamente los lazos con IPIC, el fondo soberano de Abu Dabi, y ha conseguido que el magnate inmobiliario financie las obras de remodelación del coliseo blanco. A cambio, Trump exige que su apellido aparezca en el nuevo nombre del estadio, que podría llamarse Trump Stadium Real Madrid.