Los jóvenes españoles no se recuperan de la crisis inmobiliaria: la vivienda, su principal barrera
El Indicador Sintético de la Juventud (ISJ), elaborado por la Fundación PwC, concluye que los jóvenes españoles tienen una situación social y económica peor que los de hace 30 décadas. Tras una etapa de mejora a finales de los 90 y comienzos de los 2000, la crisis financiera e inmobiliaria de 2008 marcó un punto de inflexión y provocó un deterioro sostenido del indicador. Desde entonces, y pese a algunas mejoras parciales en los últimos años, los jóvenes aún no han recuperado la situación que tenían en 1995. La vivienda es, con diferencia, el principal factor de deterioro del indicador. El informe vincula este empeoramiento a la escasez de oferta, al desplome de las viviendas terminadas y al alza sostenida de los precios de compraventa y alquiler.