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Jordi Sevilla: "No pudimos vivir de poner ladrillos y no podremos hacerlo de poner cañas a los turistas"

Fuente: APIE
Fuente: APIE

España se enfrenta a retos que van mucho más allá de reducir el paro o meter en vereda el déficit público. Según Jordi Sevilla, economista del Estado y exministro de Administraciones Públicas, uno de los principales problemas de la economía es que sigue dependiendo de la buena marcha de un solo sector económico, igual que sucedía antes de que estallara la crisis.

"Poner ladrillos no fue suficiente y tampoco lo será poner cañas a los turistas. No pudimos vivir de lo primero y seguimos teniendo un problema de modelo económico que se llama dependencia sectorial", ha explicado Sevilla en unas jornadas celebradas en Santander. 

En su opinión, y a pesar de que el sector exterior no deja de batir récords, las exportaciones no son una actividad tan dinámica como el turismo y podrían perder brío en el momento en el que empiece a tirar la demanda interna, ya que entonces lo lógico es que aumenten las importaciones de productos extranjeros y se amplíe el deficit comercial que existe actualmente.

Según los últimos datos del Ministerio de Economía, entre enero y abril nuestro país vendió al exterior mercancías valoradas en más de 91.500 millones de euros, una cifra inédita hasta la fecha, mientras que el valor de las compras se quedó al borde de los 100.000 millones de euros, dejando así un déficit comercial de unos 8.400 millones de euros. 

El problema, según Sevilla, es que cuando se normalicen los tipos de interés en la eurozona, el euro pierda atractivo frente a otras monedas internacionales y España tenga que pagar más caro el petróleo, las exportaciones se podrían resentir y, en cambio, las importaciones podrían crecer. De ahí que, en su opinión, el sector exterior no sea un pilar tan importante para la economía. "Podemos crecer hasta un 3,5% este año, pero no será por las exportaciones", ha insistido.

Además, el exministro ha recordado que el peso del sector exterior en el PIB doméstico es inferior al que registran otras superpotencias como Alemania. Mientras en España representan aproximadamente un tercio, en la locomotora europea la proporción ronda el 50%. Todo ello sin olvidar que la mayoría de las empresas que exportan lo hacen en cantidades muy pequeñas.

El turismo, en cambio, está siendo un motor mucho más firme y todo apunta a que España volverá a batir un récord de visitantes en este ejercicio. Según los cálculos del Gobierno, en 2017 podríamos recibir hasta 83 millones de turistas extranjeros

Ahora bien, Sevilla ha recalcado la necesidad de definir qué tipo de modelo queremos en el futuro. "¿Queremos ser un país de servicios baratos u ofrecer valor añadido? En mi opinión, no es tanto un problema de sectores, sino de falta de transversalidad. La solución no es elegir entre ladrillo o tecnología, sino apostar por el ladrillo con tecnología. Hablo de la necesidad de aplicar domótica en los hogares, de tener viviendas eficientes... En eso está el valor añadido", ha explicado. 

Paro, deuda, déficit... los otros retos

Junto a la necesidad de buscar un nuevo modelo económico que permita a la economía española crecer de forma sostenible en el tiempo, Sevilla ha enumerado otros retos a los que se enfrenta nuestro país a corto y medio plazo.

Entre ellos está la reducción del paro, una de las grandes lacras del país y una de las mayores preocupaciones de los ciudadanos. "No es que el desempleo sea elevado, es que seguimos duplicando la media europea. También estamos mucho peor en paro juvenil y en precariedad laboral", ha añadido el exministro, quien ha alertado de que no se recuperará el nivel de empleo precrisis hasta dentro de una década.

Otro de los problemas económicos es la multimillonaria deuda del sector público, que se ha llegado a duplicar en apenas una década. "Antes de la crisis la deuda pública rondaba el 40% y ahora está en el 100%. Debemos tener cuidado porque el sobreendeudamiento es lo que nos llevó a la crisis, aunque entonces fue por el sector privado (familias y empresas)", ha puntualizado. España es hoy en día el sexto país de la UE con mayor deuda pública.

A esto se suma el todavía elevado déficit público. "A pesar de que se ha reducido mucho, en 2016 fuimos el país europeo con el déficit más elevado con un 4,3%, según Eurostat. Incluso Portugal, que recibió un rescate internacional, ha logrado salir del procedimiento de déficit excesivo, no como España. Bruselas nos sigue vigilando por el déficit y la troika (formada por el BCE, la Comisión Europea y el FMI), por el rescate bancario", ha señalado. En 2016 solo cuatro países registraron un déficit superior al 3%: España, Francia, Rumanía y Reino Unido. 

Otro de los problemas que Sevilla ha puesto sobre la mesa es la pérdida de riqueza. "Según el Banco de España, seguimos estando 1,6 billones de euros por debajo del nivel precrisis. En este trimestre seguramente se recupere el nivel de renta previo a la crisis, pero no el de riqueza", ha alertado.

Para el economista, la lista de retos no termina aquí. A todos los anteriores se añaden la necesidad de llevar a cabo nuevas políticas presupuestarias, vigilar la mora del sector bancario (que sigue por encima de la media comunitaria), así como luchar contra la precariedad y el riesgo de pobreza de las nuevas generaciones.

"La crisis ha terminado, pero no los efectos colaterales de las medidas que se han tomado para paliarla. Y ahora el mayor riesgo de la economía es pensar que ya está todo hecho. Si hay algo que verdaderamente necesita España son pactos y acuerdos transversales para buscar soluciones a todos los problemas", ha concluido.