Información sobre vivienda y economía

Adicae: “No puede, ni debe, volver el consumo masivo de hipotecas”

Los agentes del mercado hipotecario rezan para que no vuelvan a producirse los excesos del pasado y apuestan por el alquiler como fórmula para garantizar el derecho constitucional a tener una vivienda digna ante las dificultades que habrá próximamente para acceder al crédito para adquirir un inmueble.

Eso es lo que han querido manifestar asociaciones de consumidores bancarios, notarios y registradores durante unas jornadas sobre el sector financiero y el papel del nuevo consumidor bancario.

En el marco de esas jornadas, Manuel Pardos, presidente de la Asociación para la Defensa de los Consumidores y Usuarios de Banca (Adicae) ha asegurado que “no puede, ni debe volver el consumo masivo de hipotecas en España y que “la filosofía antigua va a caer”, máxime después de los cambios que ha provocado la crisis en el consumo financiero.

En su opinión, veremos más cambios en los próximos años y uno de ellos será la pérdida de peso de la propiedad en favor del alquiler. Para Pardos, el empeoramiento de las condiciones económicas y sociales respecto a los años de bonanza impedirán que volvamos a ver cifras de formalización de hipotecas como las registradas en pleno boom inmobiliario, cuando la banca fue demasiado permisiva a la hora de concerderlas.

El récord histórico de concesión de hipotecas se produjo en 2006, cuando se llegaron a formalizar 1,34 millones de préstamos para adquirir una vivienda. Una década después, y a pesar de encadenar tres ejercicios consecutivos de subidas, la cifra ronda las 281.000 hipotecas anuales.

“El problema empezó con la entrada en el euro. Por aquel entonces los tipos estaban muy por debajo de la inflación y hubo un endeudamiento excesivo. Los bancos o competían o competían, no tenían otra opción. Y como ganaban poco con cada crédito, optaron por conceder muchos préstamos, incluso a quienes no se lo podían permitir. Eso fue exactamente lo que pasó en la crisis: muchos deudores hipotecarios dejaron de pagar”, ha explicado Fernando P. Méndez González, exdecano-presidente del Colegio de Registradores de la Propiedad y Mercantiles de España.

Según los datos de Eurostat, cerca del 80% de las viviendas en España son en propiedad, frente al 20% que representan los inmuebles en arrendamiento. Unas proporciones que nos sitúan como el decimotercer país de la UE con más propietarios y que nos aleja de las grandes potencias continentales. En Alemania, por ejemplo, el alquiler supone casi la mitad del parque residencial, mientras que en Francia, Reino Unido o Dinamarca representa al menos un tercio.

A pesar de la brecha que sigue existiendo, los expertos están convencidos de que el arrendamiento ganará terreno a la tenencia en propiedad poco a poco. Tanto que llegará a convertirse en un negocio real y dejará de ser una solución puntual a los problemas habitacionales que generó la crisis.

"Desde nuestro punto de vista, una sociedad con mayor peso del alquiler es una sociedad más flexible a los cambios, permitiendo que muchos españoles puedan cambiar de residencia cuando lo necesitan sin estar atados a una hipoteca durante muchos años", aclara Fernando Encinar, jefe de estudios de idealista.

Otro de los factores que llevan a pensar que no habrá un consumo masivo de hipotecas en España está relacionado con la disparidad entre el precio de la vivienda y los salarios, ya que las casas se están encareciendo más rápido de lo que están subiendo los sueldos. La consecuencia de que el esfuerzo financiero para adquirir una vivienda esté en máximos desde 2012, uno de los ejercicios más duros para el sector inmobiliario.

Por si esto no fuera suficiente, Méndez González insiste en que los cambios que traerá la futura ley hipotecaria va a suponer un encarecimiento de los tipos de interés y una mayor restricción al crédito. “La mayor parte de la población va a ser expulsada del mercado crediticio”, ha sentenciado.

Un estudio reciente de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas) insinuaba algo parecido: en su opinión, solo podrán comprarse una vivienda aquellos que tengan ahorros y un buen trabajo. En su opinión, gran parte de los potenciales propietarios no se pueden beneficiar de esas condiciones inmejorables de acceso a la vivienda porque no cumplen los requisitos mínimos para ello: tener unos ingresos estables, disponer de un dinero ahorrado y de cierta capacidad de endeudamiento.

Más medidas sociales

El exdecano-presidente del Colegio de Registradores de la Propiedad y Mercantiles de España opina que el mayor error que ha cometido España es no apostar por los alquileres sociales, una opción que ayudaría a las rentas bajas acceder a una vivienda sin provocar tensiones en el sistema hipotecario. De hecho, su apuesta pasa por no cambiar radicalmente la ley que regula el mercado de la vivienda, sino en llevar a cabo medidas sociales que complementen la normativa.

En este sentido, José Corral Martínez, decano-miembro de la Comisión Permanente del Consejo General del Notariado, insiste en que hay que reforzar la legislación española con medidas como el alquiler social, con el fin de garantizar que las soluciones habitacionales de las rentas bajas o de familias desahuciadas no sólo se aborden desde un punto de vista jurídico.

Por su parte, la banca saca pecho y recuerda que ha reestructurado la deuda de cerca de un millón de hogares, mientras que el Gobierno pone el foco en el Código de Buenas Prácticas Bancarias que puso en marcha en 2012. Gracias a este plan, se han suspendido más de 24.000 lanzamientos, más de 45.600 familias se han acogido al Código de Buenas Prácticas (CBP) mediante 38.500 reestructuraciones de deuda y 7.000 daciones en pago, y se han adjudicado 9.020 viviendas a través del Fondo Social de Viviendas.

Al margen de las soluciones sociales que se puedan llevar a cabo, Adicae pide a la banca que haga autocrítica de sus errores para que no tropecemos de nuevo en la misma piedra. “La banca tiene mala fama y esto solo puede solucionarse mirando a futuro. Se hace más necesario que nunca un cambio de actitud del sector, que debe recapacitar sobre lo que ha hecho hasta ahora”, concluye Pardos.

En idealista/hipotecas te conseguimos la mejor hipoteca,
desde Euribor + 0,75%. servicio gratuito y sin compromiso