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El euríbor se desploma en junio y abarata las hipotecas al volver a zona de mínimos históricos

Autor: Redacción

El euríbor a 12 meses ha dado una gran alegría a los hipotecados. Y es que ha terminado junio en zona de mínimos históricos.

En concreto, ha cerrado el sexto mes del año en una tasa media del -0,19%, muy cerca del nivel que tocó en el primer trimestre de 2018 (-0,191%), tras encadenar el cuarto descenso mensual consecutivo, arrastrado por la decisión del Banco Central Europeo (BCE) de no tocar los tipos de interés al menos hasta mediados del año que viene, más tarde de lo que estaba previsto, dejándolos en el 0,0% en el que llevan desde marzo de 2016.

Este nuevo plazo para aplicar la primera subida del precio del dinero en la eurozona en ocho años va a tener un efecto directo en el bolsillo de miles de hipotecados que tienen un préstamo a tipo variable, que verán una rebaja en su cuota mensual en el caso de que les toque revisar las condiciones próximamente.

Además, se esperan nuevos récords. Y es que en los últimos días del mes, el indicador ha llegado a romper el nivel del -0,2%. Ya hay algunas firmas como Bankinter que prevén más caídas y apuestan porque el euríbor se mantenga en terreno negativo al menos hasta 2021.

A pesar de que el giro bajista del euríbor supone una buena noticia para los hipotecados, añade más presión a los bancos, que seguirán sufriendo para mantener su margen de negocio y ganar rentabilidad. Este es, entre otros factores, uno de los que más está lastrando el balance del sector financiero y que podría desembocar en la primera caída de beneficios del sector desde 2012, el momento más crítico de la crisis. 

En las últimas semanas, de hecho, se ha producido una escalada de tensión entre entidades financieras y el BCE por las posibles nuevas medidas que estudia tomar el organismo para intentar impulsar la economía de la eurozona y elevar la inflación, entre las que está situar los tipos de interés en terreno negativo. Según los bancos, esta decisión es un "contradiós" que acabaría perjudicando el ahorro y lastraría aún más la rentabilidad bancaria. Algunos economistas como José Luis Feito, presidente del Instituto de Estudios Económicos (IEE), dan la razón al sector financiero, mientras que el guardián del euro sostiene que su política monetaria ha beneficiado más que perjudicado al sector.