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La banca española vivirá una nueva oleada de fusiones a partir del año que viene

Gtres
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Autor: Redacción

Las bajas rentabilidades y los elevados costes de capital que afrontan los 14 bancos españoles desembocarán en una nueva oleada de fusiones a partir de 2016. Los expertos creen que no hay volumen de negocio suficiente para tantas entidades y que el sector se seguirá concentrando hasta que el mapa financiero esté formado por menos de diez, igual que en Francia o Reino Unido.

Los expertos dan por hecho que la banca española tendrá que seguir uniendo fuerzas. Y es que, en su opinión, los elevados costes de capital y las bajas rentabilidades que están soportando las entidades financieras provocarán un último coletazo en el proceso de reestructuración del sector.

El mapa actual está formado por 14 entidades, frente al medio centenar que existía antes de la crisis. Y la previsión es que se reduzca todavía más hasta que el número caiga por debajo de diez. De esta forma, la banca española se alinearía, por ejemplo, con la francesa y la británica.

El Banco de España, de hecho, no oculta su interés en que sigan las concentraciones y asegura que es necesario reducir el número de sucursales. Somos, según las estadísticas, el país europeo con el número de oficinas más elevado por habitante.  

El Anuario 2014 de la Asociación Española de Banca (AEB) calcula que en el territorio nacional hay 12.999 oficinas, contando también las de entidades extranjeras, y representa la cifra más baja desde finales de los años 70. El nivel más alto se alcanzó en 1992, cuando se llegaron a contabilizar 18.154 oficinas. Aun así, la cifra actual supone que existe una sucursal por cada 3.598 habitantes.

El regulador no es el único que piensa que el sector está abocado a realizar nuevas fusiones. También lo considera necesario José Carlos Díez, profesor de Economía de la Universidad de Alcalá de Henares, quien asegura que “no hay volumen de negocio suficiente para sostener a la banca en su dimensión actual”.

Pero, ¿por qué es tan complicado el escenario actual? La respuesta la encontramos en la fuerte reducción del crédito, el corazón del negocio bancario. Desde 2008, el volumen de préstamos se ha reducido en más de 500.000 millones de euros y la rentabilidad ha pasado de rondar el 20% a hacer equilibrios en el 6,5%.

Mediados de 2016, el pistoletazo de salida

Los expertos creen que falta un año hasta que los bancos puedan empezar a mover ficha. Según Analistas Financieros Internacionales (AFI), hasta entonces el sector aguantará gracias a la caída de los costes de financiación, que le podría reportar unos ahorros de unos 5.000 millones.

Pero, a partir de mediados del año que viene, una vez que las entidades dejen de beneficiarse de la reducción del coste del pasivo, empezará el baile de fusiones.

Los movimientos, dicen los expertos, estarán marcados por la rentabilidad, que se ha convertido en uno de los objetivos prioritarios del sector en los últimos meses y que lo seguirá siendo en los próximos años.

Así pues, los grandes bancos podrían tantear a las entidades formadas por las antiguas cajas que tienen rentabilidades de entre un 4% y un 6%, como Ibercaja o BMN, o bien moras elevadas, como Cajamar o Liberbank. Y es que el mercado cree que con un negocio crediticio que todavía se recupera lentamente, estas entidades se verán sometidas a una gran presión como consecuencia de la dura guerra comercial que está librando el sector.

Entre la banca mediana, incluso, los expertos creen que Popular también podría ser una de las entidades a tantear. Creen, de hecho, que podría ser una opción interesante para Caixabank. "Popular le ofrece una gran complementariedad por su negocio en empresas y porque le daría acceso al mercado en Galicia, donde tiene menor presencia", explica un banquero de inversión a la agencia Reuters.

BBVA, por su parte, ya ha participado activamente en el proceso de reestructuración del sector al adquirir Unnim y Catalunya Banc, mientras que Banco Santander aún no ha participado en las fusiones y no se puede descartar que, por su músculo financiero, desempeñe un papel destacado en la próxima ronda de fusiones de la banca española.