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Cañete: "Debemos avanzar hacia un mercado integrado de precios de la energía común a toda la UE"

"En la medida en la que Europa esté más integrada será más fuerte". Éste ha sido el principal mensaje que ha lanzado Miguel Arias Cañete, Comisario de Energía y Cambio Climático de la UE, durante unas jornadas celebradas en Santander sobre las lecciones que hemos aprendido de la crisis. 

Según el exministro de Agricultura, los países europeos deben seguir caminando hacia la integración total para que la región pueda sobrevivir y salir más rápidamente de futuras tormentas económicas.

"Ahora mismo Europa no está plenamente preparada para afrontar los cambios. Por eso tenemos que completar los proyectos europeos y preparar a la región para los retos globales", ha recordado.

Y es que, a pesar de que el Viejo Continente lleva años diseñando una estrategia común en ámbitos tan diversos como el bancario, el presupuestario, el fiscal, el político o el energético, todavía se necesitan proyectos más ambiciosos. En definitiva, Europa necesita una misma hoja de ruta basada en el mayor número posible de frentes.

"Solo desde la unidad podemos dar respuesta a los desafíos colectivos. Las crisis son globales y por eso la respuesta también debe ser global. Será necesario que se compartan los riesgos y el gran reto a medio plazo será la distribución de los mismos", ha recalcado.

No obstante, esa fortaleza común también tendrá una clara contrapartida: España, al igual que el resto de sus socios, deberá ir mermando su poder en favor del bien comunitario. "Poco a poco habrá que ir cediendo soberanía y caminar hacia un horizonte común. Cada vez se irán tomando más decisiones conjuntas sobre los presupuestos y políticas económicas", reconoce Cañete.

Más 'Plan Juncker' y eficiencia energética

El comisario europeo está convencido de que la región debe combinar las inversiones productivas con las reformas para sanear más las cuentas públicas y fortalecer la recuperación. La clave está, en su opinión, en corregir los desequilibrios e impulsar a la vez el crecimiento.

Una de las vías que tiene la UE para sostener las inversiones es el bautizado 'Plan Juncker', un proyecto dotado de un mínimo de 315.000 millones de euros que entró en vigor a mediados del año pasado y cuyo fin está previsto en 2017. No obstante, Cañete ha adelantado que el plan se prolongará más de lo previsto.

"Ya en el pasado mes de mayo se habían movilizado unos 100.000 millones de euros y la intención es no limitar su actividad a los tres años previstos. A partir de 2017 tendremos nuevas aportaciones al Plan Juncker", ha confirmado.

Recordemos que este proyecto, según las instituciones comunitarias, pretende respaldar la inversión en la economía real así como crear un entorno propicio a la inversión para que el desarrollo económico vaya de la mano del desarrollo social.

Por otro lado, el mandatario ha reconocido que otra de las grandes preocupaciones de Europa es avanzar en el terreno de la eficiencia energética. En este sentido, el gran objetivo es disminuir el consumo de energías tradicionales y sustituirlas por renovables para mantener los mismos niveles de confort. 

"En este momento estamos revisando el mercado de la energía. No existe un mercado común porque cada país tiene unos precios regulados, así que debemos avanzar hacia un mercado integrado en precios. Hay un debate interno en el seno de la UE sobre cómo analizar el problema de la pobreza energética y por eso la integración es uno de los objetivos prioritarios", ha argumentado. 

La importancia de las reglas de juego

Durante su comparecencia, y ante la cercanía de las Elecciones Generales del 26J, Cañete también ha aprovechado para lanzar un mensaje de tinte más político al recordar que las reglas de juego europeas no entienden de color, ni ideología.

"Cumplir con las obligaciones que se tienen no debe depender de un color político. Es un tema de solidaridad con los socios. Es bueno que los ciudadanos conozcan los programas electorales en su integridad, pero también las reglas de juego que hay en Europa. Lo más importante es que España, al igual que el resto de países, cumpla la senda marcada", ha concluido.