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BBVA: "El mundo digital puede resolver muchos de los problemas actuales de la banca"

La banca no está pasando por uno de sus mejores momentos. Tras sobrevivir a la devastadora crisis financiera que estalló en 2007, al desplome del sector inmobiliario español y a la crisis de deuda soberana europea, ahora se enfrenta a otro sinfín de retos con nombres y apellidos.

En términos generales, y como recuerdan los expertos, el sistema bancario europeo convive con unos tipos de interés en mínimos históricos, unas rentabilidades muy reducidas, una demanda de crédito modesta, unos balances cargados de activos ligados al ladrillo y unos graves problemas reputacionales. Todo ello sin olvidar los dos grandes cambios que vienen: una regulación internacional todavía por determinar y el imparable avance tecnológico. 

"El sector se está enfrentando a una tormenta perfecta pero, sin duda, el reto más importante y disruptivo es el digital. Cada vez se está diluyendo más la barrera entre lo que es banca y lo que no lo es, así que debemos ser más ágiles y flexibles. Es un reto existencial y su avance va a cambiar para siempre el modelo de negocio", ha reconocido José Manuel González-Páramo, consejero ejecutivo de BBVA, en unas jornadas celebradas en Santander. 

El escenario que dibuja el economista es a priori todo un desafío para el sector, aunque también deja oportunidades sobre la mesa. En su opinión, el panorama no es tan devastador como parece si se sabe aprovechar el momento. "Las fintech y otros gigantes digitales pueden ayudar a resolver muchos de los problemas que tiene la banca para el que lo sepa ver. El que no lo haga, no sobrevivirá", ha asegurado.

Por ejemplo, y gracias a las nuevas tecnologías, el sector puede acercarse más al cliente y solventar una de las demandas de los usuarios más jóvenes: poder reducir el papeleo y a la vez ofrecer un servicio más rápido y dotado de mayor asesoramiento.

"Las oficinas de los bancos existirán siempre porque siempre habrá demanda, pero no hay duda de que van a cambiar porque así lo quiere el cliente. El grado de satisfacción de los usuarios online ya es el más alto y tanto las cifras de las ventas digitales como de los usuarios digitales nos dan a entender que esto es el futuro. Es la rentabilidad que viene", ha añadido.

Estos argumentos de González-Páramo se producen en pleno debate sobre si realmente el sector financiero necesita aligerar su estructura para poder reducir costes y, así, incrementar la rentabilidad. Ayer mismo la agencia de calificación Fitch se mostró a favor de que el sector español siga reduciendo el número de oficinas, una petición que se suma a la economistas y catedráticos, quienes recuerdan que el tamaño de las sucursales en nuestro país es más pequeño que en nuestro entorno. 

Pero, si sus efectos son tan positivos para clientes y entidades, ¿cómo es posible que estas nuevas fórmulas no estén más asentadas en el mercado doméstico? Para González-Páramo, "lo que hace falta es que el regulador lo vea como una oportunidad y lo favorezca. Tenemos mucho que aprender de otros países como Reino Unido, donde la regulación es muy abierta en este sentido. Así debe ser también aquí y el papel de la regulación y la supervisión debe cambiar", ha añadido.

Más ambición y  medidas inminentes

El economista, que fue durante casi una década miembro del Consejo del Banco Central Europeo (BCE), también ha defendido la necesidad de llevar a cabo medidas rápidas y de calado para adaptarse a un entorno cambiante. "Una de las cosas que nos ha enseñado la crisis es lo fundamental que resulta tener altura de miras para resolver problemas grandes", ha explicado.

Esta máxima no solo va dirigia al sector financiero y a España, sino al conjunto de Europa. Según González-Páramo, "es necesario seguir avanzando en el proceso de integración y la Unión Europea no debería distraerse con factores como la posible salida de Reino Unido del engranaje europeo (el famoso 'Brexit' que se llevará a referéndum el próximo 23 de junio) o la crisis de los refugiados. Los líderes deben abordar estos temas con una perspectiva de largo plazo para acabar de construir la Europa que queremos en el futuro", ha recalcado.

En el caso de España, y dentro de esas medidas de rápida aplicación, el consejero ejecutivo de BBVA ha apremiado a los líderes políticos a que alcancen lo antes posible un pacto para formar Gobierno tras las Elecciones Generales del 26J, a avanzar en las reformas y a modificar la reforma laboral para luchar contra la temporalidad de los contratos e impulsar a las empresas. 

"Es necesaria la ambición para seguir haciendo reformas, para fortalecer el crecimiento y para aprender que debemos empezar a tomar decisiones ya", ha concluido.