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Paseo del Prado 30 abre otra disputa urbanística entre Carmena y Cifuentes

Autor: Redacción

La alcaldesa de Madrid y la presidenta de la Comunidad de Madrid pueden tener una buena relación, pero lo que son sus equipos en el área de urbanismo y vivienda llevan repitiendo más de un enfrentamiento desde que comenzaron ambas legislaturas.  

A los 'roces' por la Operación Chamartín, Operación Mahou-Calderón, el nuevo estadio de La Peineta o el proyecto Metropolitan en las cocheras de Metro de Cuatro Caminos, y otros más, surge un nuevo conflicto con el proyecto del Museo Ambasz en el Paseo del Prado 30, una de las calles más emblemáticas de la ciudad.

En 2013, la entonces alcaldesa Ana Botella cedió este edificio público a la Fundación Ambasz, un convenio sin concurso previo por el que la entidad dirigida por el arquitecto hispano argentino iba a derribar el actual inmueble para levantar el Museo de Arte, Arquitectura, Diseño y Urbanismo (MAAMU), para unirse al triángulo de oro del arte y la cultura de Madrid: con el Museo del Prado, el Museo Thyssen y el CaixaForum. 

Para ello rebajó el grado de protección del edificio de Nivel 2 (estructural) a Nivel 3 (ambiental), lo que permitía la obra de demolición siempre que el nuevo proyecto respetara los valores del espacio, es decir, que sea acorde con el entorno que lo rodea. 

Además, El Paseo del Prado 30 se encuentra actualmente okupado por el grupo bautizado como La Ingobernable que pide un uso más social para la ciudad de Madrid. 

El actual equipo de Gobierno no está de acuerdo con el proyecto inicial, que supone el derribo del edificio y con un informe técnico municipal, que desaconseja su demolición, quiere volver a elevar la protección del inmueble, levantado en la década de los 20 del siglo pasado por Adolfo Blanco y Francisco Javier Ferrero, arquitectos responsables de obras singulares de Madrid como el Viaducto de Segovia o el Mercado de frutas y verduras de Legazpi. 

Sin embargo, la Comisión Local del Patrimonio del pasado viernes calificó de viable el proyecto de la Fundación Ambasz tras estudiar tres informes independientes avalando el visto bueno al nuevo museo. Con una mayoría de miembros de la Comunidad de Madrid, y los votos particulares en contra de los del Ayuntamiento, los próximos pasos del Paseo del Prado 30 quedan ahora en manos del Ayuntamiento para empezar a conceder los permisos oportunos. 

Uno de los principales cambios del proyecto inicial es que la Fundación renuncia a cubrir el edificio con el manto verde que presentó en un su momento. Para el concejal de urbanismo, José Manuel Calvo, el nuevo proyecto tiene que mejorar notablemente la situación actual para seguir adelante, algo que según el concejal aún no ha quedado acreditado. 

La directora general de Patrimonio Cultural, Paloma Sobrini, afirmó que la Comunidad no se opone a elevar el grado de protección del edificio e insta al Gobierno municipal a que realice más pronto que parte la actualización del catálogo de elementos protegidos de la ciudad, que lleva dos años en barbecho.