Información sobre vivienda y economía

Anna Gener: “Barcelona va a tener que romper sus costuras para atender la demanda inmobiliaria"

Este 2018 se inauguró con la culminación de la fusión entre Savills y Aguirre Newman y la constitución de la nueva consultora. En la nueva distribución de cargos, Anna Gener es la presidenta y CEO de la oficina de Barcelona, una ciudad que vive un gran momento por el interés del capital internacional. Pese a ello, cada vez hay menos producto que ofrecer, algo que implica un aumento de los precios. Por eso Gener, cree que hay que empezar a “pensar en una Gran Barcelona si queremos que compita con las grandes metrópolis” y para ello deberá “romper sus costuras” para dar respuesta a las necesidades inmobiliarias, sobre todo residenciales y de oficinas.

Además de la presidencia en Savills Aguirre Newman, la nueva denominación de la compañía, Anna Gener combina múltiples facetas. Licenciada en Económicas por la Universidad Pompeu Fabra, Gener es también miembro de la ejecutiva del Círculo Ecuestre de Cataluña, de PIMEC (Pequeña y Mediana Empresa de Cataluña), consejera del Observatorio Mujer Empresa de la Cámara de Comercio de Barcelona, donde se impulsa el papel de las mujeres en ámbitos de decisión empresarial, y miembro de WIRES (Women In Real Estate), una plataforma creada para fomentar la presencia femenina en el sector inmobiliario.

Precisamente, la labor de Gener por la igualdad de género en un entorno laboral fuertemente masculinizado ha sido razón para galardonarla recientemente con el premio Equipara por su aportación. 

Hablamos con Gener del atractivo de Barcelona para los inversores, la importancia del 'big data' para corregir los errores de la crisis y de las perspectivas del mercado residencial, de oficinas y logístico en Cataluña. Una voz para escuchar si se tiene en cuenta que Gener estuvo detrás de la comercialización de la Torre Glòries o la renovación urbanística de El Poblenou y la creación del 22@, el distrito financiero y tecnológico de la Ciudad Condal donde hoy todas las grandes empresas quieren estar.

¿Cómo afrontáis esta nueva etapa como Savills Aguirre Newman?

Nos encontramos en una situación ilusionante en nuestro grupo con el cambio accionarial y el acuerdo con Savills, que es una gran empresa que está en la bolsa en Londres. Nosotros (Aguirre Newman) encaramos la transacción y la integración de los equipos con el objetivo de crecer y tener esa red internacional que nos va a proporcionar Savills y, así, poder dar un mejor servicio a nuestros clientes.

Cataluña, y especialmente Barcelona, ha vivido un año convulso, ¿sigue siendo esa ciudad atractiva para los inversores extranjeros?

Barcelona se encuentra en un gran momento de interés para el inversor extranjero y también en cuanto a empresas internacionales que buscan su sede en el sur de Europa, como es el caso de Tesla o Amazon. Estas empresas han decidido poner sus oficinas en Barcelona, una tendencia que desde Savills Aguirre Newman prevemos que continúe. La potencia de la marca Barcelona es fortísima y cuando hablamos con los inversores internacionales lo que nos dicen es que sigamos proveyendo de oportunidades de negocio, cosa que a veces a nosotros nos cuesta porque estamos en un momento en el que hay muchísima demanda y, en cambio, poco producto que ofrecer.

Se está viviendo la transición de abandonar las zonas tradicionales como Paseo de Gràcia o Diagonal, con un stock por renovar y ocupado, para ir a parar todos al 22@.

Efectivamente, la realidad es que el 22@ está viviendo un momento de eclosión absoluta. Estábamos acostumbrados a que los grupos internacionales nos pidieran operaciones en las zonas ‘prime’, las zonas tradicionales de la ciudad (Paseo de Gracia, Diagonal…). Y, aunque esas zonas seguirán teniendo su demanda, en primera instancia, donde nos piden de manera acuciante invertir es en 22@.

"El 22@ es un caso de éxito de la ciudad. Su cambio de uso industrial a terciarios ha logrado atraer a empresas de gran nivel y ha hecho que muchos inversores vinieran detrás".

Para nosotros es una noticia excelente porque el 22@ es un caso de éxito de la ciudad: una zona que, en términos inmobiliarios, no estaba optimizada porque dentro del casco urbano estaba dedicada al uso industrial. Este cambio de uso a terciarios (oficinas u hoteles) ha hecho que muchas empresas quieran localizarse ahí, con edificios altamente eficientes, tecnológicamente muy preparados y arquitectónicamente muy interesantes. Ha logrado atraer a empresas de gran nivel y esto ha hecho que muchos inversores vinieran detrás.

La llegada de estas nuevas empresas también conlleva más habitantes en Barcelona y eso se traduce en unos nuevos usuarios que buscarán vivienda, ¿de alquiler o de propiedad?

Desde nuestro punto de vista vivir en alquiler es una tendencia al alza, tal y como demuestran los datos con una demanda creciente. Esto es fruto no solo de gente joven que le cuesta más acceder a la financiación y por tanto tener una vivienda de propiedad, sino que ha habido un cambio de mentalidad y nos estamos equiparando al resto de Europa.

Cuando las personas buscan una vivienda son conscientes de que pueden tener movilidad laboral, que la vida son ciclos y no es lo mismo vivir solo que irte en pareja, cuando aparece el primer hijo, o el segundo, o te divorcias… Muchas veces una vivienda en propiedad te ata a un activo que no es el deseado y no lo puedes vender, y el alquiler te da una mayor flexibilidad.

Esta tendencia al alza del alquiler se suma a una de las múltiples razones que encarece el precio de rentas en una ciudad con escasos 100 km2, lejos de los 600 km2 de Madrid.

El mercado residencial en Barcelona y en Madrid está teniendo incrementos de precios año a año, una tendencia que seguirá siendo así durante un tiempo, sí, pero en tres años se estabilizará. En el caso concreto de Barcelona, lo que creo que deberíamos hacer es articular una ‘Gran Barcelona’, en el sentido de que viéramos una ciudad más allá de lo que es estrictamente Barcelona, porque Barcelona también es Montcada i Reixac, también es Cornellà, L’Hospitalet, Esplugues…

Si queremos que compita con metrópolis de gran nivel en el futuro, tendremos que pensar en una Barcelona grande y para eso vamos a tener que romper otra vez sus costuras para poder dar respuesta a las necesidades inmobiliarias, tanto en residencial como oficinas, y articularla urbanísticamente y a nivel de movilidad mucho mejor de lo que está actualmente.

"Hay que articular una ‘Gran Barcelona’, y ver la ciudad más allá de lo que es estrictamente Barcelona, porque Barcelona también es Montcada i Reixac, también es Cornellà, L’Hospitalet, Esplugues…"

¿Cómo se imagina el mercado residencial en el futuro más inmediato?

El segmento residencial va a seguir teniendo una demanda muy fuerte. Nos quedan unos años de recorrido en este sentido. Destacaría en Cataluña el segmento logístico, ya que está geográficamente en un área muy interesante para el e-commerce y dar servicio al sur de Europa. Estamos viendo el caso de Amazon en diferentes localidades y luego tenemos competidores suyos muy fuertes a nivel mundial, como Alibaba, y seguramente también vendrá Zalando buscando localizaciones logísticas aquí. Creemos que este segmento gozará de gran salud en los próximos años, fruto de ese repunte del e-commerce.

Podríamos decir que el sector inmobiliario está viviendo un buen momento…

Lo que destacaría del momento actual de nuestro sector es que nos estamos profesionalizando todos los actores. El protagonismo de las socimis, por ejemplo, ha dinamizado mucho nuestro sector, se están abordando las operaciones con un gran nivel de sofisticación y la promoción inmobiliaria está siendo liderada por grupos que trabajan con un nivel de transparencia en la información muy alto y con algo muy relevante, que es lo que nos va a salvar de la próxima crisis, y que es un enfoque a demanda absoluto.

"El gran pecado de la crisis fue que se abordaron muchos proyectos inmobiliarios sin atender a los requerimientos de la demanda".

¿Nos encontramos muy lejos de los errores de la crisis?

El gran pecado de la crisis fue que se abordaron muchos proyectos inmobiliarios sin atender a los requerimientos de la demanda, y esto afectó al segmento residencial, industrial, logístico y oficinas. En cambio, en el momento actual se tienen más herramientas más sofisticadas. El uso del 'big data' es vital para poder acertar cuál es el suelo adecuado para comprar, cómo va a ser la promoción, a qué precio lo voy a poder ofrecer y en qué momento. El 'PropTech' es un ejemplo, la tecnología aplicada a nuestro sector nos llevará a un paso de profesionalización donde el gran beneficiado va a ser el usuario del producto final, porque en el mercado habrá un producto mucho más adecuado a su perfil.