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Estas preciosas cabañas prefabricadas están inspiradas en las tribus indígenas de Canadá

Doublespace photography
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Autor: Vicent Selva (colaborador de idealista news)

Bigwin Island es una de las islas, la más grande, de las que forman parte de Lake of Bays, un municipio de la provincia de Ontario (Canadá). El lugar es especial, y así se siente en el ambiente. Fue un lugar en el que habitaron diferentes tribus indígenas, antes de que los europeos se asentaran allí. De hecho, uno de los aspectos que más llama la atención es la existencia de diversos cementerios indígenas que todavía se mantienen.

No fue hasta bien entrado el siglo XX, en 1920, cuando los hombres blancos comenzaron a habitar esta isla de forma más o menos permanente. En aquel año se comenzó a desarrollar un proyecto llamado Bigwin Inn. Consistía en la construcción de un resort con el objetivo de atraer el turismo a la zona con una receta muy sencilla: tranquilidad, naturaleza y golf. A pesar de un muy notable éxito durante más de cuarenta años, tras pasar por diferentes propietarios, el complejo cerró en en 1966.

Pocos creían que aquel lugar, que antaño sirvió como alojamiento a personajes muy notables de todo el mundo, pudiese volver a abrirse al público. Sin embargo, contra todo pronóstico, ocurrió. Ochenta años después de que el resort abriera por primera vez sus puertas al público, la historia se repetía. Hoy, esta isla de 210 hectáreas alberga el Bigwin Island Golf Course, con el que se han vuelto a vivir aquellos días de gloria.

En este contexto, se ha lanzado un nuevo proyecto, con el objetivo de ofrecer una nueva fórmula de alojamiento, que, además, sea sostenible y que sirva como homenaje a los antiguos pobladores del lugar. Consiste en la construcción de nuevas cabañas, diseñadas por Mackay-Lyons Sweetapple Architects. La elección del estudio que iba a encargarse de este trabajo se realizó mediante un concurso al que fueron invitados seis empresas.  “Estamos muy contentos de haber elegido a MacKay-Lyons Sweetapple Architects para dirigir el proyecto Bigwin y esperamos la próxima fase de este desarrollo. Realmente apreciamos el tiempo, la dedicación y pasión que se puso en todas las propuestas de diseño que recibimos y extendimos nuestras felicitaciones a todos los estudios que participaron", afirmó Jack Wadsworth, presidente del resort.

El proyecto prevé un total de cincuenta cabañas, de las que por el momento se han construido tres, que han generado muy buenas impresiones. El diseño se basa en un concepto silencioso y asertivo. En el proceso de construcción han dominado los materiales naturales. Entre los elementos más característicos destacan los grandiosos techos protectores de las cabañas, que recuerdan las construcciones típicas de los indígenas.

Otro detalle importante es que gran parte de los elementos que conforman las cabañas son prefabricados. La construcción, por tanto, consiste en ensamblar un kit simple y sin costuras. El conjunto está formado por porche, terraza, chimenea, un gran salón, habitaciones y techo. Una caja extruida revestida de madera con solapa de barco se sitúa junto a un pabellón de vidrio que alberga una sala de estar y comedor. Si bien el exterior, aunque bonito, resulta discreto, el interior es mucho más llamativo, entre otras cosas por la altura que ofrece el espacio, coronado por unos muy altos techos, con forma de pico. Para evitar un impacto excesivo, las cabañas se alzan sobre unos pilotes que la mantienen a una prudente altura del suelo, lo que, además, facilita la circulación del agua en caso de lluvias fuertes.

El paisaje que envuelve estas bonitas construcciones prefabricadas es también fantástico. Las cabañas están situadas cuidadosamente a lo largo de una de las más bonitas calles del resort, de modo que desde ellas es posible disfrutar de unas espectaculares vistas al campo de golf y al agua que rodea la isla.